jueves, 26 de marzo de 2020

GRUPOS MUSICALES EN LAS FIESTAS DE FUENTE ÁLAMO

     

          Recordaremos aquellas fiestas de los años 50, 60, 70 y 80 con las imágenes de aquellos grupos musicales que pasaron por Fuente Álamo, para lo cual he extraído un fragmento de mi publicación que hice el 6 de mayo de 2012 y que revisé el 29 de septiembre de 2014:
https://historiadefuentealamo-jaen.blogspot.com/2012/05/fiestas-actuales-y-perdidas-de-fuente.html

    He subido una colección de fotos de aquellos grupos musicales que las amenizaron. Agradecer a José Luis Arenas el haber donado al blog:
https://historiadefuentealamo-jaen.blogspot.com/ una de ellas que tomada en su “Salón Porruo” y otras que he tomado prestadas de las redes sociales y que agradezco a las personas que las han subido.  En alguna de ellas se pueden ver a nuestros paisanos: Ángel Moreno Martos “Kubala”,  a José Antonio Aguilera “JoseA”, a Pedro Atienza y a José López Rueda “El Charillero” fuertes raíces en Fuente Álamo. 
En una de las fotos se pueden ver los autógrafos que los componentes del grupo Realidad, le dedicaron a Loli Aguilera, en una de sus actuaciones en Fuente Álamo.     También conservamos un recuerdo dedicado de los primeros Came ros´s que pasaron por Fuente Álamo.
      
    “Los jóvenes y mayores se preparaban especialmente para la verbena, que era el plato principal de la fiesta. Amenizada por “Los Canutos”, “Los Noratos”, posteriormente por Came ros´s, Ajpej, The Dragons, Corazones Rojos, Flash, Reflexión, Reacción, Crisant, Realidad… La verbena ha ido cambiando de escenario a lo largo del tiempo, al principio cuando no existía la luz eléctrica y  los instrumentos no la necesitaban, se hacía en torno a la Fuente, también en alguna ocasión en la Piquera, y cuando las inclemencias del tiempo no  permitían que se celebrase al aire libre, las fiestas se aguaban, o bien se suspendían o se instalaban en salones privados como “Taberna El Chófer”, “Salón El Porrúo”, “Salón de Charraga” etc…, hasta que se instaló definitivamente primero en la explanada frente de la escuela y actualmente en lo que fuera el campo de fútbol. Ahora la fiesta puede continuar a  pesar de la lluvia, pues los organizadores instalan una carpa para combatir las inclemencias del tiempo. Una prologada verbena a cargo de dos orquestas (Trío Paraíso) da por terminada la velada”.

http://www.guateque.net/cameross.htm
















miércoles, 18 de marzo de 2020

III ACTO CULTURAL EN FUENTE ÁLAMO. III PARTE. FRANCISCO MARTÍN ROSALES:“NUEVAS APORTACIONES PARA EL SISTEMA DEFENSIVO DE FRONTERAS- LA FRONTERA DE FERNANDO III-”


            La segunda conferencia o charla que tuvo lugar en el III Acto Cultural celebrado en Fuente Álamo la impartió D. Francisco Martín Rosales  con una interesante exposición: "NUEVAS APORTACIONES PARA EL SISTEMA DEFENSIVO DE FRONTERAS. -LA FRONTERA DE FERNANDO III-"
            Paco Martin, para quien no le conozca, que serán pocos los alcalaínos,  es  un investigador-escritor de temas locales, además de asesor de otros investigadores y escritores. Ha publicado más de 10 libros, entre ellos “La Mota y arrabales”, II Tomo de “Historia de Alcalá”, “Leyendas de la Mota”, “Alcalá la Real, cancionero, relatos y leyendas”, “Tres historias de cofradías”, ect…,  muchos de ellos pionero. Domina el A.M.A.R y el Archivo Provincial de Jaén.  Es miembro de la Comisión de Artes de Jaén. Mantiene relaciones con periodistas, publicando artículos en muchos medios y remitiendo fotografías que le demandan. Informador de medios. Recuperador y mantenedor de costumbres y tradiciones. Fue Concejal y Alcalde de Alcalá. Poeta, ganador de una edición del Premio Arcipreste de Hita. Fue Profesor en el Alfonso XI de Alcalá la Real, como Catedrático de Latín. Académico de Bellas Artes de Granada y fue miembro de la Comisión de Patrimonio de Jaén más de veinte años. Don de Gentes. Muy conocido y querido en Alcalá y sus aldeas. Hace obituarios en prensa de fallecidos.  Persona cercana, sencilla y amistosa. Solidario con las personas en situaciones difíciles de marginalidad.
Siguiendo la publicación "Torres atalayas entre Alcalá la Real y el Reino Nazarí de Granada" de D. Mariano Martín García, Paco nos explicó las torres que comunicaban la población musulmana de Alcalá de Aben Zayde con las ciudades más importantes del reino nazarí, lamentándose que el estudio de D. Mariano solo se centraba en las torres más cercanas a Granada y se olvidara de las demás a partir de la de los Pedregales. Nos explicó el sistema de fronteras en el Reino Nazarí y en el Reino Castellano, las funciones de las Atalayas según el emplazamiento: de comunicación, de frontera o mixtas. Dependiendo del lugar  y tiempo de frontera. Primero formaban fronteras y luego se convertían en torres de comunicación, e, incluso, punto de control del territorio de un señor,  como dominio y posesión en un repartimiento de tierra.
Nos dijo que en los años 50 del siglo pasado D. Valeriano Castillo Benavides identificó visualmente 14 torres, mostrándonos D. Francisco la sorpresa del estudio que ha venido realizado en archivos, consiguiendo identificar a otras 16 torres más, algunas como la del Ayozo, la Jurada o la de Castillarejo y otras que fue explicando durante la exposición, como la de Solana, el Castellón, el Listán, Torre de Abril, Torrecilla de Moclín, la de Mures…
Explicó  las seis alineaciones de las Torres que ha conseguido identificar: Luque-Zuheros-Alcalá la Real; Carcabuey-Priego-Alcalá la Real;  Rute-Iznajar-Algarinejo; Alcalá la Real-Loja; Alcalá la Real-Alhama de Granada; y Moclín-Íllora-Granada. Presentando la Torre de Fuente Álamo dentro de la alienación: Carcabuey- Priego de Córdoba- Alcalá la Real.
Después presentó las torres cristianas que formaban dos círculos uno en torno al término de Alcalá y un segundo círculo alrededor de la ciudad fortificada de la Mota. Así como la forma defensiva que presentaban en forma de triangulo respecto al Reino Nazarí.
Continuó describiendo las torres de frontera, las torres cristianas de arquitectura gótica y la zona denominada Entretorres. Estas torres abandonan la forma de cubo  y presentan  una base troncónica, cuerpo de planta circular, levantándose con mayores dimensiones en comparación a otras del entorno; el perímetro llega a alcanzar en la de Moraleja más de 25 metros; y unos pocos metros menos, la del Cascante. El vano de entrada y acceso a una habitación situada en la parte superior obligaban a una escalera artificial y efímera para evitar los ataques imprevistos. Se coronan con un cuerpo superior de azotea sobre una orla o guirnalda apoyada en canecillos que se muestran en forma de balcón, y que aparecen en la de Cascante. Estas torres formaban parte de una red que comunicaba a los labradores de estas tierras expuestas a peligros e invasiones continuas. Y, sobre todo, tras estas torres, parece como si el tiempo hubiera cerrado otros núcleos concéntricos u otras comunicaciones transversales del tiempo de frontera.
 Nos habló de  las atalayas antes de  la última frontera nazarí con Fernando III y la frontera calatrava. Después nos ilustró con la descripción de las Atalayas Musulmanas: la atalaya es de un gran diámetro (7.61 m.). Con una tipología constructiva, formada por  una puerta de acceso orientada al nordeste, que permite su acceso a una sala interior.  Sobre el primer cuerpo  se apoyaba otra habitación y la azotea.  El acceso se llevaba a cabo por medio de una escalera situada dentro del trazado curvo del muro; dos vanos iluminaban el interior, uno sobre la puerta y otro en el lado opuesto, en forma de saetera. Aparejo de pequeños sillares formando un cilindro. La Torre de Fuente Álamo es muy parecida a la de las Mimbres, en su tipología de dos cuerpos, la puerta de acceso, saeteras y el estado de conservación necesitado de restauración. De dimensiones algo más reducidas y a una altura de cima, algo más baja, a 670 meros sobre nivel del mar, dominaba el tránsito entre Alcalá y Priego y puntos clave como el Camino de los Playeros y el Arroyo del Salado. Responde a la línea de control que se estableció en tiempos de Al- Hakan II, de vías de penetración desde tierras granadinas a tierras cordobesas y jiennenses desde tiempos púnicos y romanos, aunque constructivamente su tipología responde a los siglos XIII y XIV. Esta torre se mantiene erguida y estuvo gobernada con título administrativo de un alcaide, que recibía remuneración del cabildo alcalaíno. El último fue el regidor y relojero Fernando de Tapia que ostentó su cargo hasta los primeros decenios del siglo XIX.
Hizo hincapié en la verdadera denominación de la Torre de las Mimbres  como  Torre del Dañador, tal y como se recoge en el Libro de la Montería de Alfonso XI, aunque aquí la denomina "Añador"  o la de Gibralquite en vez de Gudalquite. La exposición fue tan completa que también nos ilustró sobre las atalayas de Alcaudete y del Castillo de Locubin, al que pertenece la Torre mal llamada de Las Mimbres y profundizó en el estudio de la zona arqueológica de Encina Hermosa y por que el tiempo de exposición no le permitió más. 

      Finalizó la conferencia con la lectura de un texto perteneciente a  la publicación La Mota, la ciudad fortificada, como centro de comunicación, el Farón”, del que hemos cogido un extracto: “Si se conservaran en su totalidad, de seguro que ocuparía el primer lugar de la ruta más poblada de recintos defensivos, y, por cierto, se tiene más que ganada su pertenencia a la ruta de batallas y castillos”.

Notas: Vestigios sobre la frontera: desde los Villares  a los Castillarejos  pasando por Atalayas y Torres. Aportaciones del léxico: rábbita, atalaya, villar, alquería, topónimos, gentilicios y arabismos. Las torres del Dañador, Gibralquite, Fuente Álamo, Acamuña, La Jurada, Fuente Tétar, La Nava, Acamuña, Castillarejos, Encina Hermosa, Charilla, Boca de Charilla, y el Hacho. 

martes, 17 de marzo de 2020

III ACTO CULTURAL EN FUENTE ÁLAMO. II PARTE. PRESENTACIÓN. ANTONIO MARINO AGUILERA PEÑALVER:"EL YACIMIENTO ARQUEOLÓGICO DE FUENTE ÁLAMO".


Una vez visitada la exposición, los concurrentes, más de un centenar,  completaron el amplio aforo del recinto semiabierto situado al frente de la Escuela para asistir a las diversas conferencias que se dieron a lo largo de la tarde.
En la presentación del acto, organizado D. Domingo Pérez Pérez,  explicó los motivos que le llevaron a organizar tal evento, entre ellos la necesidad de llevar cultura a las aldeas, en este caso a la suya: Fuente Álamo y que aquí trascribimos literalmente:
“Buenas tardes a todos los asistentes, autoridades,  Sr. Concejal de Cultura, representantes de la Fundación Internacional Artecittà, aunque su Directora María José de Córdoba por motivos de salud no ha podido venir,   artistas, historiadores, ponentes,  bailaoras,  cantantes… vecinos, amigos… Muchas gracias por estar hoy aquí en esta vuestra aldea de Fuente Álamo.
Hoy estamos celebrando el III ACTO CULTURAL EN FUENTE ÁLAMO, que esperemos que se pueda repetir alguna vez. La idea surgió de forma espontánea, pues a raíz de la exposición sobre el Balneario de Fuente Álamo en el Congreso de Historia dedicado a Antonio Heredia, y dado el escaso tiempo que tuvimos para la exposición, pensé en traerla a Fuente Álamo. Después encontré una relación entre el balneario y la pintura a través del pintor prieguense Adolfo Lozano-Sidro, que según me contaron la familia De Córdoba, recordaban que en una de las puertas de acceso a las habitaciones del balneario había dejado plasmado su pincel, esto unido a que los actuales propietarios del Balneario están muy vinculados con este arte, especialmente Dolores Montijano y María José de Córdoba, todo fue más fácil. Después hemos ido sumando ideas, ponentes, pintores, bailaores, músicos y aquí estamos.  
            Solamente agradecer a todos los que habéis hecho que esto sea posible, desde la Concejalía de Cultura,  la Fundación Internacional Artecittà, a  los pintores alcalaínos que han colaborado y el fuentealameño Juan Ruiz, al grupo de bailes de amigas de Fuente Álamo, que por error hemos renombrado como la Academia de la que fueron alumnas;  a los músicos, mis hijos: Ana María y Domingo Antonio, a Jesús David por el equipo de sonido, a Antonio Cano por su disposición y trabajo, al nuevo pedáneo José González por su colaboración, a mis hermanos Antonio y Loli, a la Cooperativa Agrícola  y a Paco Anguita por las sillas, a JoséA fotógrafo por haber donado esa magnificas panorámica para este acto, en fin a todos los que suman.
Agradecer los presentes la asistencia y recordar los que recientemente nos han dejado ese año: Ventura Arévalo Díaz, Rafael Aguilera Castillo, o Iluminada Valverde Ramírez…  y otros que dejaron en su día la aldeas pero que su recuerdo perdura aquí, como Trinidad Peinado, Teodora Vera, José Pérez “Chempo”…   Este año quisiera hacer un especial recordatorio y reconocimiento a la familia Ibáñez: Feliciano con sus cerca de 100 años, a Juanito, con sus noventa y tantos y a Paquita, por sus otros tantos, por su ejemplaridad como vecinos y su siempre disposición, va este acto por ellos también que debido a sus edades avanzadas les ha impedido estar hoy aquí, y quienes habíamos pensado en tener un detalle pero las circunstancias de salud lo impiden, pero todo se andará.
Debo decir que hemos conseguido traer este año a tres grandes personalidades. Yo que quería ceder mi tiempo a otra persona relevante,  por un problema de comunicación de correo electrónico, no hemos podido contar con Santiago de Córdoba, quien siempre está dispuesto a colaborar con esta Aldea e ilustrarnos, así que tenemos a tres maestros y un mozo de espadas, que ha estado implicado en cuestiones de organización y trabajo de operario,  y  que no sé cómo puede a salir la exposición, aunque no quiero que sirva eso de justificación.
Dado que el tiempo nos apremia solo, comenzar por presentar a los conferenciantes  y decir de todos ellos su predisposición y su participación desinteresada que siempre deberá se agradecida por esta Aldea y que yo se lo agradezco en nombre de todos y por riguroso acuerdo o sorteo, le ha tocado en primer lugar a Antonio Marino Aguilera Peñalver, a Francisco Martín Rosales, a Victoriano Ramírez González y a quien les habla.”
     Así la primera charla informativa o conferencia la impartió D. Antonio Marino Aguilera Peñalver sobre: “EL YACIMIENTO ARQUEOLÓGICO DE FUENTE ÁLAMO”. Licenciado en Historia del Arte por la Universidad de Granada, es Profesor  en excedencia de Geografía e Historia en el Instituto Antonio de Mendoza.  Investigador local y autor de numerosos artículos de temática alcalaína y actualmente responsable del patrimonio local. En su brillante actuación nos fue desgranando paso a paso  los  resultados  obtenidos  e  interpretados en relación a  la  lectura de  datos de la prospección geofísica que el georradar  de  los expertos de la Universidad Complutense habían realizado en noviembre de 2019 sobre el Ruedo  en la Villa Romana de Fuente Álamo. Nos comunicó que  la correcta  interpretación arqueológica  deberá  ser  realizada  por  los  especialistas  en este campo y para ello informó que se le está proponiendo dicho estudio a diversas Universidades españolas e incluso norteamericanas, deseosas éstas de hacer estudios sobre la Antigüedad. También avanzó que su deseo era ponerlo en marcha, preferiblemente, este verano. El espacio  que puede comprender el yacimiento puede ser de unas 6 hectáreas. Nos informó que se han detectado muros que  se encuentran entre los 20 y 80 cm de  profundidad, que “casi se podrían excavar con las manos”.

La gran mayoría  se  observa en un espesor de entre  los 20 y 50 cm.  Nos explicó de forma sencilla las estructuras de la villa romana o Domus, especie de cortijo, que corresponden a un único asentamiento de la época Altoimperial, indicando que las zonas más oscuras detectadas por el georradar pudieran tratarse de mosaicos romanos y una marca ovalada podrían indicar que se trata de un triclinio o comedor, ilustrándonos sobre las costumbres o formas de comer de los romanos. También hizo una comparativa con la Villa Romana del Ruedo en Almedinilla, presentando muchas similitudes. En definitiva, hizo ver la importancia del hallazgo, pues de esta manera la Villa Romana de Fuente Álamo junto con Domus encontrado en la Tejuela, serían los dos únicos yacimientos de la Época Romana que se conservan en Alcalá la Real. Nos habló, además, del otro asentamiento medieval con su necrópolis musulmana muy próximo a la Villa Romana y cercano a la Torre Atalaya musulmana. Nos anticipó de cara al futuro y dependiendo de los resultados que se obtengan del trabajo arqueológico la posibilidad de crear un centro de interpretación en la zona de la Atalaya donde se está en negociaciones para el traspaso de la propiedad con SAFA, así como de la protección de la Villa Romana mediante una cubierta. Finalizando la comunicación dando la palabra a los asistentes.




lunes, 16 de marzo de 2020

III ACTO CULTURAL EN FUENTE ÁLAMO. EXPOSICIÓN DE PINTURA


        EL pasado sábado 7 de marzo se volvió a  celebrar en Fuente Álamo un acontecimiento en torno al  mundo de la cultura. Se fundieron en un acto: la pintura, la música, la comunicación, el baile y la convivencia. Digo en un acto porque suelen llamarse jornadas y, aunque la exposición de pintura quedó abierta durante una semana, los demás acontecimientos se concentraron en un solo día, dada la complejidad que suponía el prolongarlo durante todo el fin de semana. La verdad es que la tarde noche quedó corta para tanta actividad cultural. Todo ello gracias a la colaboración de la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Alcalá la Real.


   Se inició a las 17:00 horas, aplicando el correspondiente tiempo de cortesía, con  la  inauguración y visita guiada a la exposición de pintura,  organizada por la Delegación FIAC, Centro de Sinestesia, Ciencia y Arte, Alcalá la Real. Expusieron sus obras pintores alcalaínos de la talla de Dolores Montijano, Sebastián Rosales, María José de Córdoba, Federico Barquero,  Antonieta Castro, Isabel Padilla, Pepe Sánchez, Rafaela  Arjona, María Ángeles Jiménez, Annie Taylor,  Juan García Villar y el fuentealameño Juan de la Cruz Ruiz. La presentación del acto la inició el Profesor de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Granada D. Juan García Villar, seguido  del Concejal de Cultura del Excmo. Ayuntamiento de Alcalá la Real  D. Juan Manuel Marchal Rosales; la última palabra la tuvo el Excmo. Alcalde del Ayuntamiento de Alcalá la Real D. Antonio Marino Aguilera Peñalver, quien dio la enhorabuena al recién elegido alcalde pedáneo José González y alabó la labor que desde la distancia estaba haciendo el coordinador del acto. La presentación pictórica fue adornada con dos interpretaciones lorquianas a cargo de Ana María y Domingo A. Pérez: “Tres morillas de Jaén” y “Café de Chinitas”.  En una sala repleta de la antigua escuela, ahora Centro Social de Fuente Álamo, tuvo lugar dicha presentación, mientras que  en la sala contigua, gran parte del público tuvo que hacer cola para disfrutar de la magnífica exposición que con tan buen gusto diseñó Juan García Villar.
También agradecer a Fotos JOSEA por la magnifica panorámica de Fuente Álamo que ha donado al Centro Social. 



















domingo, 15 de marzo de 2020

CEFERINO AGUILERA PEREZ, “CARRILANO”. BOTA VINO, MALETA Y CAMINIO. TRAS LAS RIENDAS DEL PORVENIR

     
  Político por naturaleza o al menos bastante interesado por la política, con la que llegó incluso a coquetear yendo como suplente en las listas de las primeras elecciones locales al Ayuntamiento de Alcalá la Real en 1979. Bromista, de carcajada fácil y a golpes. Predispuesto a gastar bromas y aceptarlas de buen gusto, por lo que para concertar esta entrevista le puse a prueba haciéndome pasar por un comercial de telefonía, que le ofrecía 6 líneas móviles por tan solo 10,00 euros. Al preguntar de qué compañía era, le dije que era de Vodorange Móvil, respondiendo que no la conocía y que así de buena sería, al ser tan barata. No pude continuar a causa de un ataque de risa y me delaté. Cuando está serio o en estado pensativo suele poner un ojo “cerraíllo” y cabeza “ladeaílla”. También es algo despistadillo y tranquilo, pero cuando empieza a hablar es difícil interrumpirle, entre otras cosas por la coherencia de la argumentación y la continuidad en el relato, recurriendo a menudo a la expresión: “Yo te digo una cosa…”, a la vez que mantiene alzado el dedo índice de la mano derecha.  
            Me ha costado convencerle para hacer esta publicación, al final lo hemos conseguido con el simple pretexto de que me contase cosas e historias por él vividas o de las que tuviera conocimiento, fundamentándoselo en que era para enriquecer la historia de Fuente Álamo, para lo cual en seguida accedió. Con esa mente repleta de recuerdos, todo fue muy fácil, así que me fue contando la historia de la Cooperativa Agrícola de Fuente Álamo casi desde su creación, del Molino de aceite de Don Paco, historias de otros vecinos del pueblo, de la mili y de su quinta, de canciones y coplillas que recordaba de antes y que incluso se atrevió a tarareármelas, y otros detalles que aquí recogemos. También viajamos ambos a la emigración de finales de los años ochenta y recordamos aquel viaje en tren desde Calella a Pineda de Mar que la premura nos obligó a intentar viajar gratis y que tuvimos que pagar doble, tal y como nos exhortó el revisor, mientras que a Antonio Expósito “Nenillo”, que nos acompañaba, debido a un sueño instantáneo “se quedó dormido” en tan corto trayecto y le salió gratis. Nos reímos y pensamos que la culpa de aquello fue el  que ya no nos quedaban más vagones para retroceder.
Nació la primera candelaria en paz después de la Guerra fratricida, aunque fue “apuntado” el día 7 de febrero de 1940, fruto del matrimonio formado por Juan y Asunción. Es el tercero de los 8 hermanos que sobrevivieron, ya que a dos la natalidad infantil se los llevó (Paulino y María del Carmen). Si hacemos un cálculo y retrocedemos al periodo de gestación, fue concebido coincidiendo con el final de la Guerra Civil, una vez que su padre regresó del frente del Levante, por lo que se hizo verdadero el dicho: “El reposo del guerrero”.
            Durante su infancia y juventud vivió en unas cinco o seis casas o cortijos de Fuente Álamo. Vino al mundo en la llamada “Casa Natalia”, pero a los  2 ó 3 años se marchó con su familia a una casa de los Callejones propiedad de Pedro González “Cañuelos”. Recuerda que estando en aquella casa, Rafael Fuentes “Refe”, en una especie de broma, portaba un trabuco y pegó un tiro por la chimenea arriba, y aquello le impactó y le quedó grabado para siempre. Piensa que quizás pudo ser para probar el arma o para deshollinar.  Su padre trabajaba por aquel tiempo con Faustino Fuentes, mientras que él cuidaba cochinos de Manolillo Fuentes, que en alguna ocasión las ganas de juego podían más que la diligencia de su cuidado y los dejaba encerrados en un estanque del Silillo, para disfrutar como si fuera un niño de verdad. Desde allí se fueron a vivir al Cortijo de las Pozuelas, a una casa de  Manolillo de las Mimbres. Vivían a lo que se llamaba “a puerta abierta”, que después nos explicará en qué consistía. Cuando tenía unos 6 años su padre compró a la apodada “Churrimpla” una casa en las Escalerillas, que actualmente es de los hijos de Luisillo Cano. Recuerda que por  entonces sacaron de la zona gran cantidad de piedra tosca con mulos cargados con pedreras para hacer una ampliación de bodegas de aceite de Don Paco Serrano.  De pronto se acuerda de una coplilla que le sacaron a aquella mujer de la vida:
  A Eugenio le gusta el juego,
 que chiflerree y eche chispas,
 aparcería con su suegro
 en el culo de la Churrimpla.
Solo tuvo como maestro a D. Manuel López. Recuerda que estuvo en la escuela provisional que se habilitó en la Casa de Alba mientras se construía la nueva escuela que entró en funcionamiento en el curso de 1949. Aprendió a leer en el libro “Guía del Artesano”, que era de su padre y que contenía la letra al estilo manuscrito, con una buena letra caligráfica, incluía redacción de  cartas. También le enseñó lo básico Matías Bailón “El Correo”, que hacía de maestro “garrotero” y de quien recuerda la excelente caligrafía que tenía.
Hizo la Primera Comunión con ceremonia estrictamente religiosa. Recuerda que por aquel entonces el cura venía en un mulo desde San José de la Rábita a reata de un niño de las familias más influyentes de Fuente Álamo.
La casa de la Escalerillas la vendió su padre y cuando tenía unos  8 ó 9 años se fueron a vivir al Cortijo de Ardales. Labraban en aquel cortijo una viña propiedad de Francisco Sánchez-Cañete, en la Loma Frailes, y allí también “vivían de puertas abiertas”, pues tenían a su disposición los duraznos, las almendras, las uvas… aquellos productos del campo le quitaron a la familia mucha hambre. Esta era tan feroz que, cuando finalizaba la temporada de las hortalizas en el huerto de Baldomero de Córdoba, quedaban los últimos pimientos “resabiados”, y un día, tanto su primo Paco Jiménez como él, los devoraron crudos, produciendo tal reacción a su primo que hizo que echara por la boca una saliva espumosa, que le dio de pensar que había reventado.
Pronto se hizo hombre y formó parte con tan solo 12 ó 14 años de una buena cuadrilla de labradores de algodón en el Cortijo del Zurraque (Valenzuela), donde él era el niño encargado de llevar el agua a los trabajadores y cualquier mandado que se le encargase, es decir, lo que se llamaba el “chichanguero”. Me contó la anécdota de que alguien de la cuadrilla de segadores, posiblemente Manuel “Remigio” echó en el guiso de la sartén unos cuantos cigarrones para ver si producía asco en los comensales y así retiraban la cuchara, al tiempo de comprobar si los escrúpulos de los segadores podían más que el hambre. A Mateo Pérez “Cigarrica” le daba asco, y no soportaba aquellos insectos en el guisado, a pesar de la afinidad con su apodo (Este comentario es mío personal, en base a la confianza que tengo con quien fuera mi tío Mateo), pero los demás los apartaban para introducir la cuchara y seguir comiendo.  El hambre no entendía de bichitos
Pese a que reconoce que por entonces no era buen segador, tan solo tenía 17 años, marchó una temporada a la Campiña, estuvo en Villargordo y en Torrequebradilla. Recuerda que iban andando desde Alcaudete, llegaron cerca del Guadalquivir y durmiendo debajo de unos olivos.  Era una cuadrilla formada por  Luis “Sacristán”, donde iba Juanele (su padre), Marce “El Mixto”; Emilio Malagón “Tortolo” y su hermano, Pedro Malagón “Pere”;  Antonio Aguilera “Remigio” y su hijo Manuel “El Rubio” y alguno otro más.
Su amigo Carlos Aguilera “Florío” le propuso para trabajar en Madrid a la fábrica Barreiros, pero no pudo irse porque enfermó. Dicho acontecimiento le pudo cambiar la vida y piensa que hoy podría estar como Carlos, viviendo en Madrid, pero no se arrepiente y cree que acertó al quedarse.
Antes de medirse e incorporarse al ejército con unos 19 años se fue a trabajar a la provincia de Burgos a la recolección de la patata de siembra, clasificaba en la mata. El almacén estaba en Bercedo. También estuvo en Espinosa de los Monteros, donde trabajó con sus primos, los hermanos Custodio, Antonio, Manolo y Paco Jiménez, Mingui “Rayo”, Manuel “Arévalillo”… Allí le pusieron el apodo de “Carrilano”, pues había buena combinación de trenes de vía estrecha “La Robla” que le conducía hasta Valmaseda, donde vivía su hermana Urbana, así que sus compañeros de trabajo, entre ellos “Arevalillo” y “Añillos”, comenzaron a decirle que siempre estaba “carrileando” y de ahí el apodo.
Le viene al recuerdo la  canción “Carrilear”, la cantaba en los bares con Rafalillo Moreno “Perote”:

“Si vamos al carrileo, turululuululu,

esto sí que son fideos, turulurulu,

echadnos unos cuantos,

lo que hemos ganado
en la Renfe se ha quedado,
tururlu, que turululu, que turulu.
 Cuatro patatas, cuatro monchetas
las mañicas no tienen tetas.
Turululu, turululu…
Cuatro patatas, cuatro coles
tira el obrero, tira conforme,
Turululu, turululu…”
Se midió en 1961 y se incorporó al ejército en marzo de 1962. Sus quintos formaron la fiesta en el Cortijo del Encinar de las Caserías. Estuvo en total 16 meses. El campamento lo hizo en El Goloso y la mili en la División Acorazada Brunete n.º 1, en Leganés, en el  Regimiento de Infantería Motorizado Saboya n.º  6. Fue auxiliar de reclutas alcanzando el grado de cabo instructor.  Recuerda que estaban los llamados “Carrier”, que eran carros de combate con ametralladoras. De su quinta eran: Mateo Pérez Bolivar “Cigarrica”; José “Pasadas” Montañés; Custodio Pérez Aguilera “Torres”; Francisco Moreno Martos “Perote”; Francisco Jiménez Pérez “Remendao”; Julio Aguayo Pérez “Sinforiano”, Eusebio Fuentes Vera; Genaro Zamora Jiménez “De Blas”, que hizo la mili en el Ministerio del Ejército en Cibeles, y José Aguilera Pérez “Albarizas”, quien no fue a la mili por problema con la vista. Fueron bautizados como la “Quinta de Franco”, por haber tenido la “suerte” de nacer durante el primer año plenamente dictatorial. Tres de esta quinta luego fueron guardias civiles.
Después de volver de la mili trabajó en Burgos, Santander, Bilbao, en el acondicionamiento del Puerto del Escudo con la empresa “Panera y Hnos.”. Como nos dice: “eran tiempos de bota de vino y pa lante”, pues aún estaba mozuelo. Antonio Arenas “Porrúo” y el “Ciri” con sus furgonetas les llevaron en varias ocasiones a trabajar al Norte. En 1968, ya casado, se fue a trabajar en la reforestación de pinos que el Estado estaba haciendo en la provincia de Burgos.
Se casó el 5 de abril de 1967 en San José de la Rábita con Carmen Ochoa Canalejo, con la que tuvo tres hijos. El banquete fue en el Salón Peñalver “El Trompero”. Se instalaron de alquiler pero sin pago en el Cortijillo del Praíllo, solo por el mantenimiento y el cuidado de los árboles frutales. Desde el salón de bodas se fueron directamente al Praíllo, pero no pudieron tener una noche de bodas tranquila pues los “nenes” se dedicaron durante el día a hacer con una barrena un agujero en la ventana del dormitorio que daba a la parte trasera del cortijo. Cree que no consiguieron su objetivo, pues al acostarse sintió ruido, y al asomarse por la ventana salieron corriendo. Al día siguiente les comentó la experiencia a sus vecinos Pepe Pérez y a Mercedes, otra pareja de recién casados que vivían en el cortijo contiguo al suyo. Fueron a comprobar si en la ventana de sus vecinos había algún agujero, comprobando que había uno, más grande todavía. Prepararon una trampa para el día siguiente, encendieron la luz como si se acostasen y se fueron por detrás para pillarlos in fragranti, pero no cayeron en la trampa.
Recién casado en el año 1968 se fueron él y su esposa Carmen un año y medio a trabajar a Valmaseda, pero no le gustaba la construcción y regresaron. También tuvo que experimentar la emigración destino Alemania entre 1969 y 1973, al principio trabajo en una empresa situada en Oberbruch y después en la fábrica de grifería Gröhe, que la empresa tenía en Iserlohn.
 Reconoce que nunca le gustó dejar su tierra y marcharse definitivamente, pero  la maleta la tuvo preparada siempre y haciendo honor a su apodo siguió “carrileando” y en los periodos de verano siguió nuevos rumbos hacia las costas castellonenses y catalanas (allí coincidimos en el año 1988), hasta que le llegó la jubilación de la cual está disfrutando actualmente.
Entró en la Cooperativa agrícola de Fuente Álamo en el año 1964-65, como cagarrache y salió en la temporada de 1987-88, ya como maestro molino. Fue presidente de la Cooperativa entre los años 1992-98, aunque no terminó el segundo mandato. Recuerda que al principio de la fundación de la sociedad, a principios de los años sesenta, entraba la aceituna procedente de la Cornicabra, Ayozo, Albarizas, Narciso “Cornicabra”, el Cortijo Pineda... Se daban 12 horas de molienda, de luz a luz, se entraba a las 6 de la mañana hasta las 6 de la tarde. Después hubo hasta tres relevos de 8 horas. Estando Benito Fuentes como presidente, metieron dos o tres cagarraches la sociedad en el sindicato, pero al final llegaron a un acuerdo y le pagaron un poco más, era lo que se llamaba sacar las bases.
Con el reparto de las tierras del Cortijo de Clavijo por parte del Ayuntamiento de Alcalá la Real en 1979 fue uno de los 21 aparceros agraciados y, por partida doble, pues en otro reparto de una parcela entregada, el sorteo de nuevo le fue favorable. Esas parcelas, junto a otras pequeñas que con mucho sacrificio pudo adquirir, han sido básicamente el sustento de la familia.
También trabajó en los destajos de aceitunas de Fuente Álamo: recuerda que aquellos primeros años no pagaban lo reglamentario e incluso no decían precios del jornal hasta el último día. También se acuerda de que Matías (mi abuelo)  sacaba unas coplillas cuando estaban trabajando con “Sánchez” en la campaña de aceitunas y las mujeres le pedían al señorito el arremate con baile “echándole el pañuelo”.
Hace unas décadas decidió vender  la casa que poseía en Fuente Álamo a una familia inglesa y se marchó a vivir a Alcalá la Real, donde disfruta de su merecida jubilación.