viernes, 15 de mayo de 2020

FUENTE ÁLAMO EN LA ROMERÍA DE SAN ISIDRO LABRADOR EN LAS CASERÍAS

                

     Seguimos recopilando datos y para una futura publicación que comprenda el aspecto humano y social de la gente de Fuente Álamo, aquí dejamos unos párrafos en este caso dedicados a la Romería de San Isidro:
"Otra de las festividades más celebradas y concurridas por parte de los fuentealameños ha sido y será la Romería de San Isidro Labrador en el término de Las Caserías (renombradas de San Isidro), aunque en este año 2020 no ha sido posible. No se recuerda su suspensión en otros años, a excepción de las acontecidas por las propias inclemencias del tiempo o durante Guerra Civil por  la destrucción de la ermita y sus imágenes. También hubo años en los que se celebró con menor intensidad o con la simple solemnidad de la eucaristía, sin acto procesional.
De esta Romería personalmente guardo buenos recuerdos, aunque mi primera peregrinación la tengo grabada como una experiencia no muy grata. Tendría unos 4 ó 5 años, estando ya en plena romería festiva, se le ocurrió a un amigo de mi padre apodado “El Trochao”, echar a luchar a su hijo conmigo. Evidentemente era una broma entre ellos para ver quién tenía el hijo más sanote. Aquello para mí supuso un drama, porque yo iba ese día con la sana intención de divertirme, y sin saber el motivo, de pronto me veo enganchado en una disputa que no me la esperaba para nada, con otro niño al que no conocía, y que por sorpresa se me había engarzado con la intención de tirarme al suelo. Revocados en un fardo que habían colocado para acampar y merendar, recuerdo que me hice daño con un terrón de tierra, como no podría ser de otra manera, y comencé a lamentarme, por lo que pienso que el otro niño se lo tomó como una victoria y para mí fue un escape. ¿A quién se le ocurre?

Aquel trauma hizo que me costara volver, y creo que no lo hice hasta los 14 años cuando pusimos un chiringuito para sufragar los gastos de estudios de 8º curso de EGB. Después, fui otro año para recaudar también fondos para el viaje de estudios de bachiller, y que por entonces hacíamos alguna “rabona” en el Instituto y acudíamos al festejo con algunos profesores. Recuerdo que en el año de 1989 participé como miembro del jurado para la elección de la carroza mejor decorada u ornamentada. Fuente Álamo obtuvo el segundo premio que, como era natural, tenía vetado mi voto. En Las Caserías optaron por vestirse con trajes de sevillanas con lunares, llevándose el consiguiente primer premio. Después no he vuelto.
La participación de la aldea de Fuente Álamo en el concurso de carrozas desde finales de los años 70 continúa hasta nuestros días, y en cada una de las ediciones que se han celebrado, casi siempre ha obtenido algún premio. Aún recordamos en las primeras participaciones a nuestros queridos ancianos Juan Antonio Ávila Serrano “El Zorrero” y su mujer Paula Gutiérrez, vestidos sin la necesidad de ataviarse mucho con el típico atavío de época, pues a primero de los años 80, todavía Juan Antonio calzaba albarcas y se cinchaba con cinturón de tomiza. Allí participaban vestidos con trajes antiguos, boina y bombín: Jesús, Vicente, Antonio, Eduardo, Manuel, Feliciana, Loli Aguilera, Paulina, Paqui Malagón, Aurora, Merce Fuentes, Mari Carmen Jiménez…  Eran unas carrozas bastante ornamentadas con ramas, palmeras y flores variadas, entre las que destacaba la flor de la gayumba y de la retama.
A esos años le siguieron unas décadas de celebraciones con mayor o menor asiduidad, dependiendo del día de la semana en que cayese y de las inclemencias meteorológicas. La participación de los fuentealameños en el concurso de carrozas  durante la década de los noventa  hasta nuestros días se convirtió en algo habitual. Por poner algunos ejemplos en los últimos años, en los cuales la colaboración de José Antonio Reyes con su tractor o José González con su camineta y las abuelas Paquita y Mariana han sido fundamentales para tener una buena representación; se obtuvo premio en 2013; en 2014 se obtuvo el primer premio; en 2015 se obtuvo de nuevo el primer premio, y este año además el tercero, con la reiterada colaboración de las abuelas del pueblo Paquita y Mariana, además de los dos bebés: Mari Juli y Merce; en  2016 se obtuvo un meritorio segundo premio después de muchos años obteniendo el mejor premio, y además una mención especial para Antonio Cano “Carrillo” y su familia; en  2017 pese a caer este año en lunes tuvo mucha afluencia,  y se obtuvo el primer premio y además cayó el tercero, que fue secundado por Tanganica y su acordeón; en  2018 la festividad cayó en martes, pero tuvo buena afluencia y buen día de convivencia, se obtuvo el segundo premio, participando como siempre  nuestra abuela Mariana, aunque sin la compañía de Paquita, recayendo el primer premio en una agrupación infantil y el tercero en Tanganica y su acordeón; en  2019 no se participó después de muchos años haciéndolo con gran éxito. 











Este año 2020 tampoco ha sido posible, pero por otras circunstancias.
¡¡VIVA SAN ISIDRO LABRADOR!!

Agradezco a todos los que habéis enviado fotografías para la publicación.

4 comentarios:

  1. Mingui que gran trabajo, y cuanto recuerdos buenos

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    1. Muchas gracias por tus palabras, aunque no puedo personalizar el agradecimiento, pues no sé quien eres. El trabajo valorado es más grato. En eso consisten las publicaciones en el blog en traer gratos recuerdos a los fuentealameño. Un abrazo para mi amigo o amiga enigmático/a.

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  2. Sé que es una vivencia personal y política por mi parte, pero la lectura de esta entrada de Domingo sembrada de añoranza por no pode celebrar las fiestas del Patrón de los agricultores, de los que trabajan en el campo, me ha suscitado que cuente mi experiencia a “mis vecinos fuentealameños” para que, si alguna autoridad municipal de Alcalá la Real preside vuestra Romería, hagáis lo mismo que a mi hicieron los vecinos de “Los Villares de Andújar”, una pedanía de 610 habitantes que se encuentra a 5,71 Km. de Andújar.

    A pesar de mi formación de estudios superiores religiosos, he sido siempre un seguidor de separar las churras de las merinas y el Estado de la Iglesia Católica, la única manera se seguir el precepto bíblico "Dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios" (Mateo 22, 15-21).

    Desde 1991 a 1995 fui Concejal Delegado de Hacienda y Personal, y Teniente de Alcalde del Ayuntamiento de Andújar. Nunca obedecí los decretos de la Alcaldía designándome presidir procesiones de Semana Santa y otras de la misma naturaleza. Siempre desobedecí y nunca ocupé un puesto institucional en esos actos religiosos. Me respaldaba en la Constitución Española que en su artículo 16-3 dice: “Ninguna confesión tendrá carácter estatal…”.

    A pesar de mi negativa a presidir o acompañar una procesión religiosa en representación del ayuntamiento de Andújar, el mundo del campo de donde procedo (incluso nací en una casa en el campo a dos kilómetros de Andújar) es una debilidad, porque como historiador y familia de agricultores conozco el viejo caciquismo de otras épocas y la explotación no sólo del campesinado, sino también de los pequeños y medianos agricultores, trabajando inclinados sobre la tierra, mientras los grandes propietarios de entonces y las grandes empresas intermediarias de hoy, son los que se aprovechaban y aprovechan del fruto que dan sus tierras, en Jaén de la verde aceituna.

    De las cuatro festividades de San Isidro que me tocó vivir presidiendo la procesión de en Los Villares de Andújar (1992-1995), sus vecinos me hicieron ver durante dos años seguidos lo lejos que estábamos lo políticos de sus necesidades perentorias como era la carretera comarcal que iba de Andújar a Jaén y otra desde el mismo poblado a la Autovía de Andalucía. No eran carreteras, sino trampas mortales para los vehículos y motocicletas. Imposible de sortear tantos baches, algunos de más de diez centímetros de profundidad. No sé como lo hizo el alcalde pedáneo y los más viejos del lugar, pero durante la procesión me restregaron cada uno de los baches. Por estar atento a sus quejas me olvidé más de una vez de las trampas de ambas carreteras por donde procesionábamos a San Isidro, tropezando varias veces, con el consabido: “¡Lo ves, Santiago! Ahora es de día, pero por la noche es imposible. Son trampas para elefantes”.

    Durante la procesión de los años 1992 y 1993, les prometí su arreglo. Al día siguiente hábil de ambas procesiones visité al Presidente de la Diputación. A pesar de nuestra vieja amistad, me notó tan enfadado que me dijo: “¡Tranquilízate! Mañana irá un técnico a inspeccionar”. Quince días después se bachearon y limpiaron las cunetas.

    Espero que el próximo 2021 recuperéis esta Romería y os acompañe el alcalde o un delegado suyo, pero que tenga suficiente ascendencia política para que le mostréis la situación precaria de algunos servicios municipales o supramunicipales (carreteras, caminos, calles, etc.) y traslade con eficacia vuestras peticiones a quines correspondan.

    Como dije al comienzo, es una vivencia personal y política por mi parte, pero tiene una moraleja universal: QUIEN NO LLORA, NO MAMA.

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    1. Muchas gracias Santiago, por completar la publicación con tu comentario, ilustrándonos “a tus vecinos”, con tu experiencia y vivencia. Sé de tu posición en cuanto a la separación entre la Iglesia y el Estado o Ayuntamiento en este caso. En algunos casos las festividades sirven para que se acerquen los políticos al pueblo y pueda ver las deficiencias que presentan las infraestructuras en los pequeños núcleos como en ese caso fue Los Villares de Andújar, y en nuestro caso la carretera de Fuente Álamo, que tú lo viviste in situ, cuando hace unos años viniste a Fuente Álamo y por error pasaste por la antigua carretera, que por cierto después de muchos años de abandono, recientemente se han iniciado las obras de acondicionamiento.
      La experiencia que relatas debe servir a muchos otros gobernantes para seguirla como ejemplo y seguro que si sus vehículos tuvieran cada día que pasar por encima de los baches, lo mismo lo verían de otra manera. Es cierto que hay limitaciones en presupuestos y a veces se tiene voluntad pero no dinero. A la Romería de San Isidro, al igual que a los demás festejos de las aldeas, cada año suelen acudir los representantes políticos, pero en la mayoría de las procesiones se les ve mirando a un lado y a otro, charlando o mirándose a sí mismo, pero creo que no siempre van tomando nota de las deficiencias.
      Un abrazo

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