sábado, 17 de marzo de 2012
viernes, 9 de marzo de 2012
ESPIGA FLORECIENTE DE FUENTE ÁLAMO
Según los archivos de la UGT de las Sociedades obreras y movimiento obrero de Jaén, entre los años 1870–1939 aparece en Fuente Álamo durante la II República, en concreto en el año 1932, la Sociedad Obrera de Trabajadores de la Tierra «La Espiga Floreciente» afiliada a la FNTT-UGT, así mismo encontramos otras asociaciones similares en Las Caserías de San Isidro, 1932, S. O. de Trabajadores de la Tierra «La Flor Naciente» FNTT-UGT. En Las Grajeras, 1937 S. O. de Trabajadores de la Tierra «La Defensa del Trabajo» FNTT-UGT Andadura hacia la libertad 53; En Mures, 1919 Sindicato «Liquidación del Derecho» CNT 1933 S. O. de Trabajadores de la Tierra «Germinar» FNTT-UGT; o en La Rábita en 1931, S. O. de Trabajadores de la Tierra «El Faro de la Verdad» afiliada a FNTT-UGT.

En el Art. 1 de su Reglamento se establece que la Sociedad Obrera de Agricultores “La Espiga Floreciente” creada el 13 de mayo de 1931, siendo su presidente Domingo Cano, con domicilio en calle Fuente, nº 21, tiene por objeto agrupar a los trabajadores agrícolas y de varios oficios de esta aldea, con el fin de mejorar la condición moral y material de sus asociados y luchar por la emancipación de la clase. La cuota de ingreso era de una peseta y los fondos que ingresasen en la caja social se destinarán a sufragar los gastos de oficina, propaganda, domicilio social y entretenimiento; a indemnizar a los asociados sufran por defender los intereses de la Asociación por encargo de la Junta general, o Directiva en casos urgentes, o se ocupen en trabajos extraordinarios o desempeñen comisiones especiales que les impidan atender a sus ocupaciones particulares; y a todo aquello no previsto en su reglamento y que resulte útil y beneficioso al objeto de la Asociación.

En sus Estatutos y en la declaración de principios hace suyos los que informan el Partido Socialista, La Unión General de Trabajadores de España y la Federación Española de Trabajadores de la Tierra y se amplían la denominación Sociedad de Trabajadores de la Tierra “La Espiga Floreciente”, de Fuente Álamo, y los fines, son el mejorar moral y materialmente las condiciones de vida de los obreros; prestar ayuda a pequeños propietarios para conseguir que los impuestos que gravitan sobre ellos sean sustituidos por un impuesto progresivo sobre la renta; ayudar asimismo a los pequeños colonos para que sean respetados sus derechos por los propietarios de la tierra en los casos de abono de mejoras hechas en la finca, duración de los contratos, limitación de la renta, etc. Etc.; crear en donde se crea conveniente Cooperativas de agricultores, filiales de esta Sociedad, que vengan a liberar a los cultivadores de suelo de los acaparadores de sus productos; preparar por medio de la educación técnica, agrícola y social a los hombres para que un día puedan dirigir la producción en beneficio de la sociedad.
Podían ingresar los mayores de 16 años, si bien sólo tendrá voz pero no voto en la Juntas Generales, los propietarios, siempre que no paguen contribución superior a 50 pesetas al año, y arrendatarios si trabajan o pueden trabajar cien días al año por cuenta ajena, las mujeres, ni necesidad de autorización paterna, marital ni tuitiva.

Cartilla nº 2 a favor de Matías Pérez Lizana, expedida durante la Guerra Civil el día 4 de Mayo de 1937.
domingo, 19 de febrero de 2012
miércoles, 1 de febrero de 2012
viernes, 13 de enero de 2012
viernes, 6 de enero de 2012
LA TORRE ALMENARA ATALAYA DE FUENTE ÁLAMO. (Edición revisada 11/07/2015)
Fue declarada Bien de Interés Cultural como consecuencia de la disposición adicional 2.ª de la Ley 16/1985, de 25 de junio, del Patrimonio Histórico Español, al considerar declarados los bienes incluidos en el Decreto de 22 de abril de 1949, sobre protección de castillos; por lo que el Ministerio de Cultura procedió a la asignación del código de registro R-I-51-0007862 del Registro General de Bienes de Interés Cultural.
Por la Consejería de Cultura de la Junta de
Andalucía en Resolución de 19 de marzo de 2001, de la Dirección General de
Bienes Culturales, se inicia el procedimiento para la inscripción específica en
el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz de la Zona Arqueológica de
Fuente Álamo (Alcalá la Real, Jaén). Mediante Orden de 10 de marzo de
2003, se resuelve inscribir, con
carácter específico, el yacimiento de Fuente Álamo en Alcalá la Real (Jaén),
como Zona Arqueológica, e incluir la torre almenara atalaya ubicada en
dicha zona, declarada Bien de Interés Cultural, con la categoría de Monumento,
en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz.
Se
llamaba almenara al fuego que se encendía sucesivamente en lugares altos
para dar algún aviso en toda la zona. Tenía la misma función, aunque con menos
exactitud, que nuestros actuales sistemas de comunicación. Una atalaya
es un tipo de fortificación cuyo uso primario era militar, y, por lo general,
se trata de una estructura aislada. Su objetivo principal es proporcionar un
lugar alto y seguro desde el cual poder hacer observaciones militares.
Según la Resolución de 19
de marzo de 2001 y Orden de 10 de marzo
de 2003 de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, el monumento se
encuentra emplazado en una loma elevada 80 metros sobre el Arroyo
del Rodeo, que la bordea por el Sur. Al Norte y al Este, se observa un pequeño
escarpe calcarenítico cercano a dicha loma. La torre forma parte de la segunda
línea de control del territorio de Alcalá durante la Edad Media, y por su
tipología, se adscribiría a los siglos XIII y XIV (época bajomedieval). Es de
planta circular, consta de dos cuerpos y tiene una altura de 9 m . La primera planta está
cubierta por una bóveda de 3 m
de diámetro y 3,81 m
de altura. El vano de entrada tiene una luz de 2,38 m y presenta una moldura
en su parte exterior, construida con arenisca y de aparejo irregular. La
fábrica de la torre es de sillería. Existen saeteras a nivel de la primera
planta. La torre está desmochada y en un lamentable estado de deterioro,
sirviendo durante bastante tiempo de palomar y almacén de leña. Se
encuentra integrada en un cortijo
propiedad de la SAFA (de ahí que se la conozca como “La Torre”), y está rodeada
de una tapia en forma cuadrangular, derrumbado por alguno de sus laterales.
Levantada a 670 metros
de altitud, domina parte del cauce del arroyo Saladillo y la Villa romana.
Sería durante reinado de al-Hakam II (961-976) cuando se
iniciase la construcción de una importante red de atalayas para defender el
territorio de las devastaciones de los normandos, que incluso dejaron sentir
sus efectos en esta zona. Hoy día, todavía subsisten 12 de las 15 atalayas originales, las cuales establecían
un cinturón defensivo en torno a la atalaya principal de La Mota.
Es una
de las torres de vigilancia, construidas en puntos estratégicos, que permitían
la comunicación e información rápida desde lugares alejados, con la fortaleza
de la Mota. En Alcalá la Real, el conjunto de las atalayas forma un cinturón
alrededor de la Mota, que permitía alertar y descubrir cualquier incursión del
enemigo mediante ahumadas de día y fuego de noche, producidas por las almenaras
que se encendían con esparto en las plataformas de las torres. Cuando la Alcalá
la Real fue conquistada por los cristianos, éstos remodelaron las atalayas del
flanco fronterizo con Granada; sin embargo, la Torre de Fuente Álamo no lo fue,
al no ser necesaria la protección por ese flanco. De esta manera, en la
actualidad se presentan dos tipos constructivos: musulmana y cristiana. Las
atalayas cristianas tienen un aparejo más regular, son de mayor tamaño y
presentan una base troncocónica. Las musulmanas, con aparejo de mampuesto, son
cilíndricas en todo su alzado, como es el caso de la Torre de Fuente Álamo.
Unas y otras tienen su acceso a media altura, de tal modo que, en caso de
emboscada, no sorprendan a los centinelas.
Ni la declaración de Bien
de Interés Cultural por el Ministerio de
Cultura con la asignación del código de
registro R-I-51-0007862 del Registro General de Bienes de Interés Cultural, ni
la inclusión en la categoría de Monumento en el Catálogo General del Patrimonio
Histórico Andaluz por la Consejería de
Cultura de la Junta de Andalucía mediante Orden de 10 de marzo de 2003, ni la
actuación por omisión del Ayuntamiento de Alcalá la Real, han servido para que
se le dedique ni un solo real, peseta o euro, y sin saber si se dedicaron
algún dirham, maravedí, doblas (oro),
reales (plata) o las diversas monedas de vellón de cada época, a parte de los
estrictamente necesarios para su construcción, pues como hemos visto ni tan
siguiera fue remodelada por los cristianos.
Nadie
recuerda en la Aldea que para mantenimiento, rehabilitación o restauración se
hayan destinado recursos materiales o humano. La única “conservación” es la
mano de cal, que se aplicó de forma no muy adecuada por los inquilinos del
cortijo, llegando a encalar hasta la
altura poco más de las saeteras, sirviéndoles el monumento de almacén de leña o
palomar.
Al estar separada
por un recinto, no ha sido realmente un lugar de acceso y de contacto directo,
por lo que los recuerdos que nos trae nos han quedado poco grabados y un tanto
alejados. La propiedad privada impidió que se disfrutara, a la vez que se
cuidara por los organismos públicos como es debido. Algunos privilegiados,
entre los que me encuentro, pudimos en su día encaramarnos en la parte alta de
la atalaya y disfrutar de un amplio campo de visión. Ahora sería imposible por
el estado de deterioro en que se encuentra y el peligro que ello supone. El
hecho de estar rodeada por un recinto privado propiedad de la SAFA, quizás haya
favorecido su conservación, pero como hemos dicho, no es motivo suficiente para
que se esté dejando en el olvido y permitiendo su desmoronamiento.
Pero,
si llegamos a la conclusión de que ni la actuación negligente de las personas,
ni el paso de tiempo (más de nueve
siglos), han podido con ella, por qué no esperar otros tantos siglos y dejamos
pasar el tiempo, de manera que sea éste
quien decida. Las administraciones sólo gastan dinero y recursos humanos en el
“Monumento de la Mota”, sin tener en cuenta que las torres atalayas forman
parte de dicho monumento, y sin ellas no se podría entender el Conjunto
Monumental de la Mota, en torno al cual
formaban un cinturón protector y favorecían su salvaguarda.
La Torre es el símbolo de
identidad de Fuente Álamo, que si bien, en otros tiempos era un baluarte
defensivo para avisar de la entrada de intrusos, ahora ha quedado para dar la
bienvenida a las gentes que llegan a la aldea y el adiós a los que se marchan. Una
especie de saludo sin reverencia, pues ya dejó de cumplir la misión para la que
fue construida, limitándose a observar, a través de sus saeteras o desde su
atalaya, como testigo mudo, a todo ser vivo que se mueve alrededor de sus
cuatro puntos cardinales.
Todavía me pregunto para
qué sirve la declaración de Bien de
Interés Cultural por el Ministerio de
Cultura con la asignación del código de
registro R-I-51-0007862 del Registro General de Bienes de Interés Cultural, o
la inclusión con la categoría de Monumento, en el Catálogo General del
Patrimonio Histórico Andaluz por la Consejería de Cultura de la Junta de
Andalucía mediante Orden de 10 de marzo de 2003.
Como
nota complementaria hay que tener en cuenta que entre los alcaides de la Torre
de Fuente Álamo tenemos nada más y nada menos que a D. Fernando de Tapia y
Castilla, quien se jubiló en 1834
conservando todas las prerrogativas de su oficio, cuando contaba la edad de 84
años y 45 años de servicio. Murió en 1841, a la edad de 92 años.
Fernando de Tapia y
Castilla, nació en Alcalá la Real, el 25 de julio de 1749, y fue bautizado
en la iglesia de Santo Domingo de Silos. Se casó con Margarita
Gutiérrez, y tras su boda vivieron fuera de Alcalá, quizá viajando por el
extranjero. Probablemente fuese durante estos viajes cuando adquirió la cultura
del verdadero ilustrado que fue y los conocimientos teóricos y prácticos
necesarios para la construcción de los relojes.
Desarrolló una importante labor en la vida política y
fue designado por el rey regidor perpetuo de Alcalá la Real a la edad de 39
años. Fue uno de los ediles que durante más tiempo permaneció en su cargo.
Vivió una etapa importante de la historia de España, la comprendida
entre los reinados de Carlos III e Isabel II, con algunos de los cuales se
relacionó a través de sus relojes. Durante la invasión francesa fue corregidor
interino del gobierno francés.
Don Fernando murió en 1841, a la edad de 92 años.
Su fallecimiento aparece registrado en las últimas páginas del libro VI de
defunciones de la parroquia de Santo Domingo de Silos.
domingo, 1 de enero de 2012
FORMACION DEL PARTIDO DE CAMPO FUENTE DEL ALAMO
El Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar, Volumen VIII, Edición de 1830, escrito por Pascual Madoz, en su página 223, describe a Fuente Álamo ó Fuente del Álamo como:
“Aldea. con ale. ped. en la provincia de Jaén. Es uno de los 12 partidos de campo en que se halla dividido el término de la ciudad de Alcalá la Real (V.), y por tanto corresponde á su partido judicial y abadía, distando de ella una legua larga al Oeste. Tiene 21 casas, sin formar calle, en la falda de una pedriza, á cuyo pie nace un venero de agua potable que da nombre al pueblo, por bajo del cual hay unos pequeños huertos que se riegan con las aguas sobrantes de aquel, recogidas en una alberca. En su término se encuentran otras 29 casas, entre las cuales son las mas principales las siguientes el cortijo Loma de Zalamea, Suárez, el Palio, Casa-sola, Coscojar Alto y Bajo, Cornicabra, Gallardo, Valenzuela, Fuente de la Encina Alta y Baja, Clavijo, La Cuesta y Árdales; las demás son insignificantes. A unas 300 varas al Sur de la población hay una torre de su mismo nombre; y en la propia dirección á 500 varas, los baños de que nos hemos ocupado con todo detenimiento en el artículo del partido judicial á que corresponde esta aldea. El terreno de su campo es en lo general de inferior calidad, aunque hay algunos pedazos buenos y tiene muy poco arbolado. Los datos de producción, población, riqueza, etc., pueden verse en el artículo de Alcalá Real”
Partidos de campo, llamados Charilla., Sta. Ana, Ribera, Mures, Ermita-Nueva, Cantera-blanca, Val de Granada, Hortichuela, Caserías de San Isidro, Fuente-Álamo, Grajeras y Ravita, verdaderas población Que por su importancia merecen les dediquemos art. Especiales que pueden verse en sus respectivas letras.
En el Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar, escrito por Pascual Madoz en el Volumen I, de la Edición de 1845 en su segunda edición 1846 (página 394) contabiliza en Fuente Álamo a 64 vecinos y 252 almas. En 1842 Fuente Álamo tenía 21 casas, 15 cortijos y casas notables diseminadas y 8 diseminadas, total 44 casas.
Hasta principios del siglo XIX, encontramos con asiduidad el término vecino. El número de vecinos no coincidía con el de habitantes. Vecino era el cabeza de familia, que es el que aparece en los listados de padrones de vecindario. Por eso, cuando se hablaba de habitantes, generalizando, se hacía con la expresión de “almas”. Así, en el año 1845, Fuente Álamo tenía 64 vecinos, pero una población total aproximada a las 252 almas, ya que en los padrones de habitantes no aparecen las mujeres casadas ni los hijos no emancipados.
La formación originaria del partido de campo de Fuente-Álamo, después aldea o pedanía, se fue estructurando a la falda de una pedriza en torno al manantial de agua potable, con su “pilar” de piedra de grandes dimensiones donde abrevaba el ganado, su lavadero techado donde acudían las mujeres al lavado de ropa y con una alberca que surtía los huertos situados en la parte baja, y así se iban construyendo casas rodeando la fuente y sin formar calles, en un principio las casas llegarían a la altura de la iglesia, hasta formar las 21 casas existentes en la primera mitad del siglo XIX. Si tenemos en cuenta que la construcción de la iglesia data del siglo XVIII, siendo el monumento más antiguo del pequeño núcleo urbano, debemos llegar a la conclusión que la aldea se fue formando entorno a la fuente y los álamos, a la iglesia, la escuela primitiva, el molino de harina de principio de siglo XX y unos 15 cortijos y casas notables diseminadas y 8 diseminadas de menor importancia, total 44 casas. La construcción de casas se fue ordenando en calles tortuosas y adaptadas perfectamente a la orografía del terreno, la Piquera, el Cerro, las Escalerillas, etc… hasta formarla tal y como la conocemos actualmente, con una centena de casas. Los cortijos de Loma de Zalamea, Suárez, el Palio, Casa-sola, Coscojar Alto y Bajo, Cornicabra, Gallardo, Valenzuela, Fuente de la Encina Alta y Baja, Clavijo, La Cuesta y Árdales que aparecen relacionados en 1830, se mantuvieron habitados hasta los años 70 ú 80, algunos incluso hasta los años 90, actualmente ninguno de ellos está habitado y las mayoría están derruidos.
Las primitivas poblaciones tanto romana, como árabe se asentaron entorno a la Torre y el manantial de agua del Rodeo, que será objeto de estudio en otras entradas. También se han encontrado vasijas en la zona del Cortijillo, que hacen pensar en otro origen primitivo de asentamiento.
miércoles, 28 de diciembre de 2011
HISTORIA DE FUENTE ÁLAMO (edición revisada)
Se encuentra a 11,5 kilómetros de
Alcalá la Real en dirección sureste, pertenece a la zona de Sierra Sur y es
dependiente administrativamente de Alcalá la Real, siendo una de las 16 aldeas
que la integran.
Un venero de agua potable,
ya perdido, rodeado de grandes álamos (si bien hubo una época que tampoco
dieron sombra), formaron el nombre de la aldea.
Fuente Álamo, está situado a una
altitud de 703,8 metros
sobre el nivel del mar (zona del campo de fútbol) y de 730 metros (zona del
Cerro). Su terreno tiene una inclinación de 20,89%.
Su
núcleo rural se distribuye y agrupa en la pendiente y falda de un pequeño
cerro, que va a caer al Barranco Muriano. Desde el Cerro (zona más alta) se
divisa una extensa depresión de olivares en dirección a La Rábita y unas vistas
(en forma semicircular) inmensas tanto en amplitud como en belleza, que van
chocando con los cerros de la Hortichuela (Cerro de la Zarza), de Brácana, la
Sierra de Vizcantar, la Tiñosa, las sierras de las aldeas de Priego de Córdoba,
la Sierra del Esparragal “La Alcaide” o
la más cercana Sierra de San Pedro, dirección a La Rábita. Se divisan al
frente las pequeñas aldeas de la provincia de Córdoba, con la que a 2 kilómetros de
distancia por el Arroyo del Saladillo hace frontera natural y geográfica la
provincia de Jaén.
Sus calles están adaptadas
perfectamente a la orografía del terreno sinuoso. Se organizan a partir de la plaza,
donde se sitúa la fuente con los álamos, con dos calles principales,
transversales a la vertiente del cerro, que partiendo de la referida plaza, en
su recorrido ascendente van a unificarse de nuevo en una sola calle principal,
La Piquera. Desde la plaza de la Fuente hay una subida por las Escalerillas hacia
la Mina. Existen, además, diferentes calles perpendiculares a la principal que
suben al Cerro, enlazando con la calle que lo corona.
El “partido de campo” o
territorio de Fuente Álamo está delimitado por fronteras naturales, como es el
Barranco Muriano, el Arroyo del Saladillo, el Puente Suárez, Arroyo de Cañada
Honda, Barranco de la Setilla, el Cerro Pineda, Los Cierzos, el Cortijo de
Valenzuela, Barranco de Muriana y Barranco de la Grajeras. Pero será la
ubicación de sus cortijos más externos a la aldea, la que nos sirva para delimitar, lo que fue el partido de campo de
Fuente Álamo. Así, si dibujamos un perímetro cerrado, partiendo del cortijo de
Enfrente, continuando por el Pradillo, la Sangradera, La Casilla de Patrocinio,
El Salao, Las Vegas, Suárez, La Cuesta, Coscojar Alto, La Cornicabra, La
Setilla, La Tabernilla, Pineda, Los Reventones, Valenzuela, El Cortijo de
Arriba, Fuente de la Encina Alta, La Vega,
La Loma del Virote, La Dehesa, la Erilla y terminando en la Huerta,
tendríamos una delimitación de los cortijos periféricos más alejadas de la
aldea, quedando en el interior del perímetro otros muchos cortijos y la propia
aldea. El cortijo Suárez, sería el más
meridional y el cortijo Valenzuela el más septentrional.
POBLACIÓN.
Cuenta con una población
de 188 habitantes según el censo de
2013, 103 hombres y 85 mujeres (fuente INE). Su población está disminuyendo
progresivamente, así en 1975 llegó a contar con 490 habitantes y en el año 2.000 ya era tan solo de 258 habitantes (130 hombres y 128
mujeres), por tanto, en un cuarto de siglo su población se ha visto reducida a
la mitad, o lo que es lo mismo en el transcurso de 40 años, ha habido un
descenso de 302 habitantes (75 habitantes por década).
Como dato histórico
tenemos que en el año 1845, Fuente
Álamo tenía 64 vecinos (ya que en los padrones de habitantes no aparecían las
mujeres casadas ni los hijos no emancipados), pero una población total de 252 habitantes. (En el Diccionario
geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar,
escrito por Pascual Madoz en el Volumen
I, de la Edición de 1845 en su segunda edición 1846 (página
384) contabiliza en Fuente Álamo a 64 vecinos y 252 almas. El número de vecinos
no coincidía con el de habitantes. Vecino era el cabeza de familia, el que
aparecía en los listados de padrones de vecindario. Por eso, cuando se hablaba
de habitantes, generalizando, se hacía con la expresión de “almas”.)
CLIMA
La temperatura media anual
es de 14,10 °C , la cual es
-1,13 °C
más alta que la temperatura media anual de España que es 12,97 °C.
En los meses más cálidos la temperatura media es de33,70 °C y en los meses
más fríos, la temperatura media es de 0,90 °C .
En los meses más cálidos la temperatura media es de
La precipitación media anual es de 620 mm , 24,3 mm más baja que la precipitación media
anual de España (644,3 mm).
Como dato adicional,
podemos decir que en el verano de 1866
fue observado diariamente el termómetro de Réaumur por el médico de los baños
de Fuente Álamo. En esa temporada, la temperatura en el mes de junio estuvo entre
los 14º R y 15º R, en el mes de Julio subió hasta los 25º R, en el mes de
Agosto solo el día 18 llegó a los 26º R, y en Septiembre estuvo entre 16º R y
18º R y solo el día 14 cubría los 23º R. Como se puede observar, fue un verano
bastante fresquito, si bien hay que tener en cuenta que las temperaturas están
tomadas en los Baños, que es una zona un poco más fresca que en Fuente Álamo. (René-Antoine Réaumur en 1730 ideó el
termómetro de alcohol con graduación directa, según una escala dividida en 80
partes. 1º R =1,25º C; 14,50º R =18,12º
C; 26º R = 32,5 º C).
HISTORIA
ANTIGUA
Existieron
primitivas poblaciones tanto romana, como árabe o medieval que se asentaron
entorno al manantial de agua del Rodeo y la zona de la Torre. Asimismo el
hallazgo de vasijas en la zona del Cortijillo, hace pensar en otro origen
primitivo de asentamiento. También en la zona del Cerro durante la excavación
de una zanja, se descubrió una doble tumba elaborada sobre la piedra tosca,
terminada en triangulo y orientada norte-sur, y el cadáver mirando hacia el
este. En el mismo lugar apareció otra vasija con asa, por lo que pudo ser parte
del ajuar. No se trata por tanto, de tumbas aisladas, pues otra tumba se
descubrió en una zona próxima a la mina. Esto unido a la existencia de manantiales
de agua, nos lleva a la conclusión de que en la zona alta de la aldea y en
lugares próximos, hubo asentamientos en épocas pasadas.
HISTORIA
RECIENTE
El Diccionario
geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar, Volumen
VIII, Edición de 1830, escrito
por Pascual Madoz, en su página
223, describe a Fuente Álamo ó Fuente
del Álamo como:
“Aldea. con ale. ped. en la provincia de Jaén. Es uno de los 12 partidos
de campo en que se halla dividido el término de la ciudad de Alcalá la Real
(V.), y por tanto corresponde á su partido judicial y abadía, distando de ella
una legua larga al Oeste. Tiene 21 casas, sin formar calle, en la falda de una
pedriza, á cuyo pie nace un venero de agua potable que da nombre al pueblo, por
bajo del cual hay unos pequeños huertos que se riegan con las aguas sobrantes
de aquel, recogidas en una alberca. En su término se encuentran otras 29 casas,
entre las cuales son las mas principales las siguientes el cortijo Loma de
Zalamea, Suárez, el Palio, Casa-sola, Coscojar Alto y Bajo, Cornicabra,
Gallardo, Valenzuela, Fuente de la Encina Alta y Baja, Clavijo, La Cuesta y
Árdales; las demás son insignificantes. A unas 300 varas al Sur de la población
hay una torre de su mismo nombre; y en la propia dirección á 500 varas, los
baños de que nos hemos ocupado con todo detenimiento en el artículo del partido
judicial á que corresponde esta aldea. El terreno de su campo es en lo general
de inferior calidad, aunque hay algunos pedazos buenos y tiene muy poco arbolado.
Los datos de producción, población, riqueza, etc., pueden verse en el artículo de Alcalá Real”
Partidos de campo,
llamados Charilla., Sta. Ana, Ribera, Mures, Ermita-Nueva,
Cantera-blanca, Val de Granada, Hortichuela, Caserías de San Isidro, Fuente-Álamo,
Grajeras y Ravita, verdaderas población que por su importancia merecen
les dediquemos art. Especiales que pueden verse en sus respectivas
letras.
La
formación originaria del núcleo del partido de campo de Fuente-Álamo, después
aldea o pedanía, se fue estructurando a la falda de una pedriza, en torno al
manantial de agua potable, que vertía en un “pilar” de piedra de grandes dimensiones
donde abrevaba el ganado, su lavadero techado y una alberca que surtía los
huertos situados en la parte baja. Así se fueron construyendo casas alrededor
de la fuente, sin formar calles en un principio; las casas llegarían a la
altura de la iglesia, cuya construcción data del siglo XVIII, siendo el
monumento más antiguo del pequeño núcleo rural, lo que nos hace pensar que la
aldea se fue formando entorno a ella y la fuente, hasta conformar las 21 casas
existentes en la primera mitad del siglo XIX. Posteriormente se fue expandiendo
hacia la primitiva escuela y el molino de harina de principio de siglo XX, y la
construcción de casas se fue ordenando en calles adaptadas perfectamente al
terreno sinuoso: la Piquera, el Cerro, las Escalerillas, etc… hasta formarla
tal y como la conocemos actualmente, con una centena de casas.
En
1842 Fuente Álamo contaba con 21
casas, 15 cortijos y casas notables
diseminadas y 8 más distribuidas por la zona y de
menor importancia. Los cortijos de Loma de Zalamea, Suárez, el Palio,
Casa-sola, Coscojar Alto y Bajo, Cornicabra, Gallardo, Valenzuela, Fuente de la
Encina Alta y Baja, Clavijo, La Cuesta y Árdales que aparecen relacionados ya
en 1830, se mantuvieron habitados hasta los años 70 u 80, algunos incluso hasta
los años 90. Actualmente ninguno de ellos se encuentra habitado y la mayoría
están derruidos.
MONUMENTOS
Entre sus monumentos
podemos destacar los vestigios de lo que fue la Villa Romana y Medieval, que presenta al menos dos asentamientos
bien diferenciados: uno de época romana y otro bajomedieval. El asentamiento
romano parece corresponder a una villa de grandes dimensiones y junto al
material altoimperial se han detectado artefactos de época bajoimperial,
visigoda y califal. A esto se le suman restos de época bajomedieval, de los
siglos XIII y XIV, pertenecientes a una torre medieval. También incluye una
necrópolis, adscrita al asentamiento medieval.
La Torre
Almenara Atalaya formaba parte de la segunda línea de control del
territorio de Alcalá durante la Edad Media y que por su tipología se
adscribiría a los siglos XIII y XIV, época bajomedieval.
La Iglesia de San Antonio de Padua, situada en lo que fue el centro de
la aldea, se trata de una pequeña y sencilla ermita construida en siglo XVIII,
utilizándose la piedra, la madera, el yeso y la cal como materiales. La fachada
y tejado han sido remodelados recientemente, utilizándose materiales más
modernos. Está orientada hacia el suroeste, es de planta rectangular,
disponiendo de una pequeña sacristía comunicada desde su interior, situada tras
el altar.
El edificio de la Escuela se construyó con la aportación
o donación efectuada por Dª. Casilda Sierra Montañez, cuya obra finalizó en el
año 1948. Ha sido remodelado en varias ocasiones, tanto interior como
exteriormente, aunque sigue conservando el portal de entrada de ladrillo visto
y su característico recinto o pequeño patio semicerrado, también de ladrillo
visto, con grandes huecos en forma de hexágonos irregulares y con sus columnas
de entrada rematadas con plataformas cuadriculares.
Los Baños de Fuente Álamo, las
aguas de Ardales fueron analizadas por primera vez en 1822 por D. José Gómez,
médico de Priego y D. J. Maestre, farmacéutico de Granada. En 1827 comenzó a
beneficiarlas y explotarlas D. Joaquín Suárez, vecino de Alcalá la Real,
construyendo los baños. Sería D. Diego
Suárez, abogado residente en Sevilla quien levantó el edificio en 1831 y a
quien pertenecían las aguas, baños y hospedería, así el establecimiento o
casa-hospedería para los bañistas data de este año. Hasta entonces, el agua era
consumida en bebida por los vecinos de Fuente Álamo quienes acudían a los baños;
con la construcción primero de los baños y después de la casa-hospedería
llegarían enfermos de todas las procedencias sociales cuyas dolencias esperaban
corregir con un tratamiento intensivo de terapia con aguas minero medicinales,
que en el caso de Ardales, poseían poderes curativos para enfermedades cutáneas
y venéreas. Las aguas clorurado sódicas, sulfurosas, de color azulado, salinas
ligadas ailas margas yesíferas del Keuper, mineralizan los gases hidrógenos
sulfurados y ácido carbónico, y las sustancias fijas son, sulfatos de magnesia
y calcáreo, muriato de magnesia y sílice. Actualmente se encuentra las aguas
perdidas y el edificio derruido.
ECONOMIA
Base de su economía depende fundamentalmente del campo. En
un principio giró entorno al cereal y después al olivo nevado, obteniendo ingresos bien como jornaleros, bien como
pequeños propietarios agrícolas, que explotaban sus tierras. Las divisas
procedentes de la emigración fue en una época (años 60 y 70) la principal
fuente de ingresos.
FIESTAS
Fiestas religiosas se celebran en honor a la Virgen
del Rosario, a San Antonio de Padua y la Cruz de Mayo. En otras fiestas como la
Candelaria, el Carnaval, y la Nochebuena
participa activamente todo del pueblo.
Fuente Álamo celebra el 7 octubre,
sus fiestas
anuales y patronales, en honor a la Virgen del Rosario, siendo ésta actualmente la fiesta principal. El 13
de junio en honor a San Antonio de Padua se celebra la fiesta con la
tradicional misa y posterior procesión; durante mucho
tiempo (hasta los años 70) fue la fiesta principal. Anteriormente se
celebraba el Día de la Cruz el 3 de mayo. Fiestas importantes fueron en
otras épocas las Cruz de Clavijo, (20 de mayo) la Cruz de la Setilla (11 de
mayo).
Otra fiesta
pagana más moderna es la Fiesta del Caballo,
así sobre la primera semana del mes de Junio desde los primeros años de
este siglo XXI se viene repitiendo este festejo en torno al caballo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)





















.jpg)
.png)
.jpg)
.jpg)
.jpg)