Este trabajo forma parte de un estudio general de la escuela de Fuente Álamo desde sus intentos de creación (1903) o su creación efectiva (1923) hasta su cierre (2010). Lo centramos en los años 60 del siglo pasado, incluimos los maestros y maestras que por motivos de limitación de espacio no hemos abordado en el trabajo que expondremos en octubre en un Congreso de Historia en Alcalá la Real, homenaje a Ricardo San Martín Vadillo.
En este periodo de tiempo
(1960-1970) impartieron clase en Fuente Álamo a los niños, D. José Oria
Rodríguez (1961-1968), (quien sí está incluido en el trabajo para el referido
Congreso de Historia) y D. Leovigildo
Romero López (1968-1969); y para las niñas desde 1959 a 1962 se sucedieron Dª
Carmela de Priego de Córdoba, Dª Margarita y Dª Antonia[1]; Dª Ana María
Muñoz Moreno (1963-1964); Dª María de los Ángeles García Claver (1964-1967), Dª
Virginia Amate Mesa (1967-1968) y Dª Visitación Olmo Molina (1968-1969); y el
curso mixto para preescolar y primero Dª Antonia María Lara Martín Portugués
(1969-1970).
ANA
MARÍA MUÑOZ MORENO (1963-1964)
Nace el 17 de agosto de 1941 en Ibros (Jaén), aunque con tres meses de edad
se traslada con su familia a Alcalá la Real, pues su padre, recepcionista de
paquetería de la Renfe fue destinado a esta ciudad. Hija de Francisco Muñoz
Martos y de Ana Moreno Monblan. La familia vivió en la calle Pérez Galdós, nº
22 en Alcalá la Real.
Tras certificase el 5 de
junio de 1952 la calificación de apta en su prueba de ingreso, estudió el
bachiller en el Instituto Nacional de Enseñanza Media “Virgen del Carmen” de
Jaén, donde tiene cursados oficialmente y aprobados los cuatro primeros años de
Bachillerato (plan 1938) y la prueba Reválida de Grado Elemental el 21 de
septiembre de 1959.
El 6 de octubre de 1959
hace el examen de ingreso a la carrera de Magisterio, tras superar las pruebas
de análisis gramatical, redacción: tema de historia y un ejercicio de
problemas, comenzó la carrera en la Escuela de Magisterio “Padre Poveda”
(Maestras) de Jaén en el curso 1959-1960. Tras tres cursos obtiene el título de
Maestra de Primera Enseñanza que le es entregado el 25 de marzo de 1963.
Casada con Francisco
Rodríguez Hidalgo, también maestro de profesión.
Solo estuvo un curso en la
escuela de Fuente Álamo (1963-1964). Durante el curso pernoctó
en la casa de José Pareja (Caniles).
Posteriormente tuvo otros destinos en San José de la Rábita, Ribera Alta o en los Colegios Comarcales “El Coto”. Jubilándose a primeros de siglo XIX.

MARÍA
DE LOS ÁNGELES GARCÍA CLAVER (1964-1967)
A mediados de los 60, llegó desde Aldeaquemada, aunque creemos que era natural de Cambil (Jaén).
Se alojaba en casa de María Ramírez.
Con ella hicieron la
primera comunión las niñas en los años 1965, 1966 y 1967.
En la escuela nocturna
de adultos para los analfabetos impartía
clases D. Antonio, quien conoció a su compañera y se casó con ella.
Hemos buscado en los archivos de las Universidades de Jaén, Granada, Ciudad Real y otros archivos generales y no hemos encontrado ni un solo dato.
VIRGINIA
AMATE MESA (1967-1968)
Nace en Valdepeñas de Jaén el 19 de marzo de 1928, hija de José Amate Rodríguez (agricultor) y María Dolores Mesa Galán (sus labores domesticas). Tuvo un hermano llamado Agustín.
Tras el examen de ingreso el 28 de septiembre de 1944
inicia los cursos el bachiller en el Instituto “Virgen del Carmen” de Jaén,
finalizándolo con el cuarto curso en septiembre de 1948. Durante el curso vivía
calle
Capitán Aranda Baja, número tres (junto a la Parroquia de San Ildefonso).
Realiza
el examen de ingreso el 8 de octubre de 1948 y solicita matricularse en la
carrera de Magisterio en la Escuela del Magisterio “Padre Poveda” (Maestras) de
Jaén, que realiza durante los cursos 1948-1949 a 1950-1951, aunque por alguna
circunstancia irá aprobando por asignaturas, matriculándose no oficial para el
tercer curso, a la vez que realizaba las prácticas en la Escuela Parroquial del
Sagrario de Valdepeñas de Dª Rosario Muñoz hasta finalizar la carrera en el año
1960[2]. Como confiesa en
la entrevista concedida a Jesús López Ortega[3]: “A esta preparación le dedicaba bastante tiempo de estudio al día, en
concreto unas ocho o diez horas cada jornada,
y que hubo de dedicarle más de un año porque, al realizar las pruebas, debió
suspender en alguna ocasión dada la dificultad especial del examen oral que se
exigía realizar ante un tribunal académico. Virginia refiere que se bloqueaba
con esta modalidad de evaluación y esa fue la razón de su suspenso. Recuerda
que, finalmente, debió aprobar estas oposiciones cuando contaba con treinta
años de edad”.
Sobre la trayectoria
familiar y profesional de Dª Virginia hemos extraído otras notas y párrafos de la
referida entrevista que el día 8 de diciembre de 2013 le hizo Jesús López
Ortega, publicada en la revista: “Lugia: crónica trimestral de la ciudad de
Valdepeñas de Jaén”. Segunda Época - Año XXIX
Julio/Diciembre 2013 - Nº 105 – 106.
De esa conversación con ella, Jesús
descubre que tenía ante él una persona enormemente bondadosa, generosa,
familiar, educada y “educadora”, y nosotros añadiríamos de la lectura del
artículo, profundamente religiosa y su
gran devoción al Santísimo Cristo de Chircales.
Como le confiesa, durante el tiempo de los estudios de Magisterio,
dedicaba sus ratos libres y de su ocio impartiendo “catequesis” en la Parroquia
de San Ildefonso, así como en dar algunos paseos por Jaén algunos domingos y
días festivos con dos de sus compañeras de Magisterio, Puri, que era de Jaén, y
Loli de un pueblo.
También hace un paseo por su vida
profesional y dice que se inició como maestra interina en la Sierra de Segura,
en el pueblo de Pontones (concretamente en el Pontón Bajo), donde permaneció un
curso académico. Los siguientes destinos fueron en Santiago de la Espada, en la
aldea de Los Tobos, también en la aldea de Casas de Carrasco. Cuenta que eran tiempos duros, en los que los
traslados entre las localidades se hacían a lomos de mulos o de burros.
Posteriormente se aproximó mucho más a
Valdepeñas, que era su destino preferido, y dice que “durante otro curso estuvo en una
aldea perteneciente al municipio de Alcaudete”, aunque creemos que
debido tiempo transcurrido no lo recuerda bien y por error dice, una aldea de Alcaudete, cuando en
realidad se trataba de Fuente Álamo, aldea de Alcalá la Real y ello pudo ser
también a un lapsus provocado por la proximidad que también tiene Fuente Álamo
con Alcaudete.
Después trabajó otro curso en la Fábrica
de la Luz, cerca de Chircales, ya en el término de Valdepeñas, para continuar
durante nueve cursos más en nuestro pueblo, en concreto en la Escuela del
barrio del Chaparral, para definitivamente terminar recalando en la Escuela
Hogar de Valdepeñas, donde permaneció otros diez años, hasta que llegó el
momento de su jubilación.
De la entrevista hemos cogido esta
frase textualmente: “La metodología de
enseñanza-aprendizaje se basaba esencialmente en la repetición, la insistencia
y persistencia, la constancia en el trabajo y la exigencia durante todos los
días. En cuanto a los valores educativos que intentaba transmitir destacan los
del respeto a las personas y, en especial, a las personas mayores; también
respeto por la naturaleza, la delicadeza, la constancia en el esfuerzo
personal, la renuncia y el sacrificio. Es consciente de que todos esos valores
educativos, de un tiempo a esta parte, se han cambiado…”
Reconoce que, como mujer, “ella fue una privilegiada porque realmente
existían diferencias y discriminación educativas en contra de la mujer y de los pobres, dado
que, si a la condición de mujer se le añadían los escasos recursos económicos,
simplemente era imposible el acceso a la preparación para la vida y para el
ejercicio de una profesión.”[4]
De su paso por Fuente
Álamo no tenemos muchos datos pues fue efímero o lo que se puede considerar un
curso (1967-1968). Llegó para impartir clases a las niñas por las tardes,
coincidiendo con el último curso de D. José Oria en la aldea, que lo hacía para
los niños.
Este año de 1968 tocaba hacer la Primera Comunión a los niños y niñas
nacidas en el año 1961, sin embargo alguno de ellos había nacido en 1960. Entre las niñas que hicieron la
comunión el 2 de junio de 1968 con Dª Virginia están las mellizas Aurora y María
del Carmen Cano Haro, Antonia Anguita Capilla, Juana Vera Anguita, María
Trinidad Montes Cobo…
Se alojaba en casa Flora Nieto, justo en la
casa que había en la parte baja de la escuela y en cuyo patio impartía la
catequesis.
[1] Solo sabemos los nombres de las maestras por
testimonios orales de antiguas alumnas, no hemos podido documentarlo con tan
pocos datos aportados.
[2] Expediente académico de Virginia Amate Mesa, Archivo
de la Universidad de Jaén.
[3] Asociación cultural Lugia: crónica trimestral de la
ciudad de Valdepeñas de Jaén. Segunda Época - Año XXIX Julio/Diciembre 2013 - Nº 105 – 106 Virginia Amate Mesa entrevistada por Jesús
López Ortega


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