viernes, 4 de noviembre de 2016

GENTE DE FUENTE ÁLAMO EN VALENCIA: ANTONIO VEGA ÁVILA, “EL BAÑERO”



       Una página de la emigración de Fuente Álamo está escrita en Valencia por Antonio, siendo este el pionero en reconquistar aquellas tierras para los fuentealameños, como si se tratase de un nuevo Cid Campeador. Su profesionalidad y las ganas de ascender en el trabajo le condujeron en 1973 desde Cataluña a Valencia, en concreto a un pueblo llamado Canals. Sería el químico de la fábrica que la empresa tenía en Vich, quien le propuso marcharse a una nueva fábrica que habían abierto en aquel pueblo valenciano. Él habló con los demás socios y se entendieron, le propusieron de  encargado y le subieron el sueldo, dejando de trabajar con las máquinas y comenzando en otros puestos de responsabilidad. Con su decisión no sólo arrastró a su familia directa, esposa y una de sus hijas, sino que con el tiempo creó una colonia de fuentealameños en la zona. Fue llamando y colocando en la misma empresa a su amigo de la infancia Florentino Carrillo Pérez, su cuñado Antonio Vera Anguita, al hermano de este, Aurelio, a su hermano Isidoro, todos ellos fuentealameños. Después se llevó a sus padres Antonio y Pilar. Antonio y Aurelio Vera se llevaron a sus hermanas y a sus padres. Se constituyó una comunidad o hermandad con raíces fuentealameñas en la Comunidad Valenciana, que pese a que ya han fallecido los patriarcas, actualmente puede contar con más de una cincuentena de miembros, si tenemos en cuenta que la forman ya 4 generaciones.

Para conocer a Antonio, solo tienes que charlar unos momentos con él, pues al momento se abre, se sincera y te cuenta con el detalle que le permite su recuerdo, sus vivencias, utilizando para ello ese lenguaje con acento mitad valenciano, mitad andaluz. Tuvo una infancia llena de dificultades como la de tantos niños de aquella posguerra fuentealameña, aunque él reconoce, ya con su experiencia vivida, que él era el número uno de los niños traviesos de aquella época. Porque se siente fuentealameño por todos los costados, pese a que la emigración le hizo que se alejase de su Fuente Álamo natal, la distancia no le ha hecho que caiga en el olvido, y siempre que ha podido y pueda en lo sucesivo, por lo menos una vez al año le hace una visita, para estar con sus amigos de la infancia. Ama sus raíces y proclama abiertamente: “como Andalucía nada”, aunque él tiene muchas amistades en Valencia, y donde llega es bien venido. Su tierra le gusta mucho, a él le hubiese gustado haberse venido a vivir a Fuente Álamo, pero ahora ya lo ve imposible con los 4 nietos. Siempre tuvo una ilusión de traer algún premio de la Lotería de Navidad a Fuente Álamo y cada año venía con un buen número de décimos de Valencia. La dejaba en el Bar Paco y no cobraba recargo alguno.
A diferencia de sus hermanos mayores, y junto con su hermano José, tuvo el privilegio de nacer en el Balneario de Ardales de Fuente Álamo. Como dice: Yo soy el auténtico “Bañero”.
La Familia de los Bañeros como son conocidos en Fuente Álamo, la formaron Antonio Vega Mesa nacido el 9 octubre 1909 y Pilar Ávila Pérez nacida el 3 de agosto 1911. Ambos remanecían de la aldea llamada Lojilla, muy cerca de núcleo rural, en concreto en el Cortijo Viejo, perteneciente a  Montefrío.  Antonio y Pilar se casaron en Lojilla el 29 noviembre 1930  y fruto de su matrimonio sobrevivieron cinco varones, pues uno o dos varones murieron siendo niños y una niña también falleció a los pocos meses de nacer. Antonio es el menor de los cinco hermanos, le anteceden: Isidoro, (nació en 1935, vivía en Las Grajeras, y le colocó en la misma fábrica de Canals, murió hace unos 12 años), Pedro (nació en 1936, emigró a Premiá de Mar, donde vive actualmente), Antonio (nació en1940, murió siendo un niño), Rafael (nació en 1941, le colocó en la fábrica en Vich y allí se jubiló, ya fallecido), José (nació en 1944, de profesión guardia civil, lo destinaron Benaguacil, cerca de Valencia, falleció hace unos años).
Como hemos contado en los capítulos dedicados a la emigración, su familia a principio de los años 70 tuvo que emigrar y salir definitivamente de Fuente Álamo. Antonio, se fue a Vich (Barcelona) en 1971 a través de una recomendación de un vecino de su suegro que estaba allí establecido. Después se llevó a su hermano Rafael a Barcelona y a su hermano Isidoro a Valencia. Como sus padres eran ya mayores, al poco tiempo se fueron  con ellos. Pedro emigró a Premiá de Mar y José se incorporó también por aquellos tiempos al cuerpo de la Guardia Civil, así que desapareció la familia de Fuente Álamo al completo, después de tres décadas de su llegada.


Sus padres y tres de sus hermanos llegaron a Fuente Álamo en los primeros años de los cuarenta, en concreto al Cortijo del Baño para trabajar las tierras de D. José María y Francisco de Córdoba, siendo recomendados a través de su abuela materna por José Carrillo “Terreras”. Su hermano José y él nacieron en el Baño, al igual que otra hermana llamada Antonia que murió con pocos meses, menor que él, con lo quedó frustrado el intento de sus padres por tener la niña que siempre buscaron. Era una familia humilde donde las hubiese, todavía recuerdan algunos del pueblo lo que su padre Antonio respondía cuando le preguntaban sobre la matanza: “Este año no haré matanza, y el año que viene, si Dios quiere, tampoco”.
Antonio nació en Fuente Álamo el 30 de enero de 1947. Como hemos dicho, es el más pequeño de los hermanos. Sus recuerdos de su paso por El Baño, son  vagos, pues se fueron del balneario, ya sin explotación, cuanto él tenía unos 4 años a vivir a Fuente Álamo. Recuerda las balsas y el característico olor a huevos podridos del agua. 
Tiene buenos recuerdos de su infancia. Recuerda el  día de su comunión escasamente, con un pantaloncillo corto. Sus amigos eran Juan Lagares, Paco Escribano, Flore o Quini de la Sancha... Se iba con Vicente Aguilera “Pistolo” a cuidar cabras, pues ellos tenían 4 ó 5 cabras, y como cobraba 10 duros por cuidar cada cabra, ellos no tenían que pagar, su padre le mandaba con Vicente. También recuerda sus juegos infantiles como la siete y media,  los registros, canicas,  la píngola,  los zancos, ect… Se acuerda de la leche en polvo y del queso americano que repartían en la Escuela, para los que tenía que hacer cola.
Estuvo unos 7 u 8 años en la escuela, siempre con el mismo maestro D. Manuel, en la época en que  vivían  en Fuente Álamo. Reconoce abiertamente que no le gustaba estudiar, de hecho le ataba el maestro con una cuerda de la persiana, pero cuando se descuidaba el maestro, saltaba por la ventana y se iba a buscar nidos, por eso dice que él era el número uno, pero en travesuras. Cuando se escapaba, calculaba la hora en que salían los demás niños de la escuela y él se iba a su casa y así conseguía que sus padres no le descubrieran, pero como a veces faltaba 3 ó 4 días, el maestro acabó preguntándole a su padre. Finalmente lo pillaron y su padre “le dio una buena pasada”. En la escuela él siempre era voluntario, no para salir a la pizarra, sino para regar las macetas de la mujer del maestro, para llevar una cochina del maestro al verraco, para ir a comprarle tabaco y a por hierba para los conejos del maestro. Él lo que no quería era estudiar, pero tampoco tenía miedo a las represalias, simplemente no le gustaba. El maestro le pegaba con una regla en la cabeza, le salían hasta chimbombos, recibía palos por todos lados. Reconoce que era “malo”, hasta el punto que un día se le ocurrió orinarse  en los tinteros de los niños de la escuela para que cuando fueran a escribir aquello no sirviera. Total, él no los iba a utilizar. También se dedicaba a escribirle notas a las niñas y alguna travesura más que se le pasaba por la cabeza, pues no tenía que usarla para estudiar. Apenas aprendió a escribir su nombre, lo que sabe lo  aprendió de adulto en la fábrica de encargado.
Como hemos dicho desde el Cortijo del Baño se vinieron a vivir a Las Escalerillas, después se fueron al Cortijo de Los Martillos, cuando él tendría 11 o 12 años, hasta que terminó la mili y se casó. Estuvieron de caseros, labrando  las tierras a la 3ª parte de José “El Huérfano”, que se fue a vivir a Alcalá la Real.
Estando en Los Martillos, se iba temporadas a trabajar en la recolección de la aceituna al Coscojar Alto, cuando lo tenía D. Antonio  “El Castillero”, antes de incorporarse a la mili. Entre temporada emigraba a Santander para trabajar en el acondicionamiento de carreteras. Recuerda a Antonio Jiménez “Añillos”, a Emilio Malagón “El Tórtolo”, a Sandalito Pérez … y a la reforestación de pinos en Burgos, trabajando para el Patrimonio Forestal del Estado, allí estuvo con su hermano Pedro,  Manuel Castillo “Manes”, Antonio Jiménez “Añillos”…
Se incorporó a filas con 21 años, en el año 1969. Es de la quinta de Francisco Escribano Moyano, Manuel Aguilera Pérez “Manolín”, José Jiménez León, Toni Aguilera Cano “de Clavijo”, Ángel Moreno Martos,  Isidro de los Isalicos… Estuvo 15 meses entre el campamento en Viator (Almería),  donde coincidió con Antonio Pérez “El Moreno”, y el destino a infantería en el “Córdoba 10” de Granada donde estaba Ángel Moreno Martos “Perote”, también de la misma quinta, pero se había ido unos reemplazos antes. Él fue quien le dijo que se apuntara a la banda de música, llegando a tocar el bombo y la trompeta. Toda la mili la hizo en la banda.
Se casó a los 9 días de licenciarse, su mujer era de un cortijo de la Sierra Vizcantar, encima de Las Parejas. A Antonia la conoció en la Fiesta de las Chozas, era muy jovencilla, podría tener 12 años, pues  aún iba a la escuela de Cuesta Blanca. Estuvieron nueve años de novios. Se casó en Sileras la Nochebuena de 1970. Vivieron unos cuantos meses en Cuesta Blanca.
 Él quería emigrar a Alemania, y fue al Castillo de Locubín a apuntarse, pero le dijeron que ya no se apuntaban matrimonios nuevos, por eso decidió irse a Barcelona. En mayo del 1971, llegaron a Vich donde vivía un vecino de su suegro, que les acogió hasta que se colocó. Empezó a trabajar dos semanas con un contratista de obras, pero él quería colocarse en una fábrica, por lo que pidió faena y al poco tiempo le llamaron de una fábrica de curtido de pieles, donde estuvo hasta 1973 que se trasladó a Canals. La empresa se llama “Inpelsa”. Habrá estado trabajando en ella unos 42 años. Entraron él y su mujer y allí se han jubilado. Llegó a un acuerdo con la empresa y se jubiló anticipadamente por un problema de artrosis.
Actualmente vive en Cerdá, donde llegó en 1976. Siempre ha estado interesado por los acontecimientos diarios y los problemas de dicha localidad. De hecho participó activamente en la política local en los primeros años de la democracia, representando a sus vecinos en las instituciones locales por el PSOE. Todavía sigue de cerca los debates o plenos celebrados en el Ayuntamiento.
Ahora ya le toca descansar y dedicarse a sus aficiones, pues tiene una huerta con olivos y verduras, donde se entretiene. Disfrutar de sus dos hijas, una catalana y otra valenciana, y de sus 4 nietos, es lo que toca ahora.
Siempre le gustó mucho el baile, y todavía recuerda aquellos bailes en Salón Porruo, Salón Braguetas y Salón Charraga, y las jóvenes de aquella época como las hijas de Antonio Ortega “Cojo Rayo”, la Aniquilla, las niñas de Los Florios, pero dice que a las mujeres de Fuente álamo solo les gustaban los forasteros…

martes, 11 de octubre de 2016

FIESTAS DE FUENTE ÁLAMO 2016 EN HONOR A LA VIRGEN DEL ROSARIO



                      Este año hemos celebrados las fiestas en honor a nuestra patrona la Virgen del Rosario, durante  los días 7, 8, 9 de octubre. Hemos tenido la suerte de que el tiempo nos ha acompañado, aunque  la lluvia viene siendo necesaria para el campo. La participación en las fiestas ha sido todo un existo. Nos hemos reencontrado con viejos amigos, y hemos convivido  con nuestras familiares unos días de júbilo, alegría y religiosidad. Participando en concursos de gastronomía, campeonatos en juegos variados, en bailes, tomando unas copas, y en la salida en procesión de Nuestra Sra. la Virgen del Rosario, acompañada del Sagrado Corazón de Jesús.




















Agradecer a los organizadores de las fiestas el trabajo bien hecho, a la hermandad y  la colaboración de todos los vecinos, a cuya cabeza ha estado la familia Anguita.


Aquí os dejo unos vídeos y unas fotos, referentes a la participación, con especial dedicación a sus gentes,  por aquello de que valen más que muchas palabras.

sábado, 1 de octubre de 2016

VÍCTIMAS DE LA GUERRA CIVIL Y DE LA POSGUERRA EN FUENTE ÁLAMO



           En este trabajo pretendo hacer un estudio lo más completo posible, aunque no tasado de las víctimas de la Guerra Civil que de alguna forma tuvieron relación con Fuente Álamo. Existen casos de cuerpos que no han aparecido, otros cuyos familiares hacen simples referencias a su desaparición y otros muchos de los que no tenemos ni tendremos noticia alguna. Algunos de ellos eran campesinos inocentes y ajenos a todo el conflicto. De oídas se comenta que algunos fueron fusilados en los alrededores de Priego de Córdoba o de Alcaudete y en las carreteras próximas, pero no consta la inscripción de la defunción en ningún registro.  Es un simple recordatorio y homenaje general a todas las víctimas fuentealameñas causadas directamente por la cruel guerra o a consecuencia de ella, sin distinción de bandos y sin buscar responsables, que solo hay uno: la injusticia y la sinrazón, pues no hay razón más poderosa que la misma vida.
El de Leocadio Anguita López fue el único caso de asesinato contrastado documentalmente que fue cometido en Fuente Álamo durante la Guerra Civil, si bien al parecer fue llevado a cabo materialmente en las inmediaciones de Alcaudete. También existe constancia verbal a través de sus nietos de que Fernando Vera Aguilera desapareció, o mejor dicho, se lo llevaron. Fue detenido por la zona de la Callejama, dirección a Priego de Córdoba donde fue fusilado en un lugar desconocido, sin que se supiera nada más de él después de finalizar la contienda. Hubieron otras víctimas civiles mortales fuentealameñas, unas colaterales de la guerra (Dulcenombre García Bermúdez, Manuel Moreno Pérez…), otras, consecuencia de ejecución de sentencias injustas (Francisco Alba Serrano, Justo Gutiérrez Vera…), y otras víctimas militares producidas en el mismo frente de batalla (Vicente Vera Moreno, Francisco Aguilera Calvo…), a las que hay que sumar las víctimas de la posguerra (Manuel Castillo Padilla, Juan Lagares, Antonio Jiménez, Isidora Pérez Vera...).

Víctimas causadas por la izquierda

     Las muertes de Manuel Moreno Pérez y Dulcenombre García Bermúdez fueron consecuencia de los bombardeos producidos posiblemente por las fuerzas republicanas sobre la zona de Fuente Álamo, entiendo yo, de forma accidental o fortuita. El historiador D. Luis Miguel Sánchez Tostado las considera víctimas causadas por las izquierdas, aunque no creo posible que la aviación o la artillería republicana disparasen contra su propia población civil.

Manuel Moreno Pérez, nacido el 1 de Enero de 1862,  hijo de José y Francisca, viudo en primeras nupcias de Dominga Sánchez Zamora, de cuyo matrimonio tuvo un hijo llamado Eustaquio (padre Marcos Moreno, quien fuera vocal de la sociedad “La Espiga Floreciente” y quien al finalizar la Guerra se exiliara en Francia) y en segundas estuvo casado con Dominga Zamora, sin que de ésta tuviera descendencia. Dedicado al campo, falleció el 17 de Septiembre de 1937, (Reg. Civil de Alcalá la Real, Tomo 122,  Pag. 264 vto.) en su domicilio, durante el bombardeo aéreo en Fuente Álamo, en concreto, en los olivos situados en la parte baja del pueblo que fueron propiedad de Luis Montes “Pacheque”. Muchos de los mayores de la aldea, antes niños, recuerdan como vieron transportar su cuerpo destrozado con las vísceras fuera en unas narrias llevadas por cuatro hombres.
            Dulcenombre García Bermúdez, de 50 años, hija de Fernando y Josefa, casada con Pedro Ramírez Alba apodado “Pedro la Muerte”, de cuyo matrimonio quedaron tres hijas, Catalina, Fermina y Narcisa (casada con Manuel Castillo Padilla, otra víctima de la postguerra). Dedicada a sus labores, falleció en su domicilio el 6 de Julio de 1938 por heridas de metralla en un bombardeo de Fuente Álamo (Reg. Civil de Alcalá la Real Tomo 122, Pag. 254 vto.). Vivían en la casilla que después sería de Isabel Pérez Vera.
Se le compuso una letrilla picante antes de que la Guerra terminase con su vida y que puede servir de cariñoso recordatorio:
Dulce tiene mala suerte
Por ser mujer de la Muerte (Pedro)
Según dicen sus vecinos
Que fue a encalar el molino
Y echó en el aceite el chu…
               Laureano Pulido Cano, nació el 4 de julio de 1891, hijo de Francisco y María, trabajador  del campo y fallecido con 48 años de edad el 15 de agosto de 1937, (Reg. Civil de Alcalá la Real Tomo 122, Pag. 283 vto.),  según se hace constar en la inscripción de muerte violenta en el Cerro de Pineda.  Estaba domiciliado en La Hortichuela y casado con Cándida Ramírez Jiménez con quien tuvo 6 hijos.
       
  Leocadio Anguita López, apodado “Parraco”, desapareció el 10 de enero de 1937. Padecía la incapacidad de sordomudez, que fue otro más de los condicionantes que le llevaron a la muerte. Fue detenido por la zona de los Baños de Ardales y fusilado al parecer en las inmediaciones de Alcaudete, a donde fue llevado desde la fábrica de aceite de D. Francisco Serrano del Mármol, convertida en cuartel de una brigada roja instalada en Fuente Álamo. Fue acusado por  el Jefe de la Brigada de ser  espía y negarse a levantar el brazo y saludar con el puño en alto. Vivía en la casa que después fuera de  Luis Montes “Pacheque”.
 http://historiadefuentealamo-jaen.blogspot.com.es/2015/02/el-caso-leocadio-anguita-parraco-un.html 
    Francisco Aguilera Calvo, hijo de Antonio y Francisca. Según información  facilitada por los familiares murió en el frente de batalla.
Antonio Puche, el marido de María Ramírez falleció según testimonios orales también en el frente de batalla.

Víctimas causadas por la derecha

    Francisco Alba Serrano, “Alameas”,  nació el 2 de Agosto de 1906 en Fuente Álamo. Hijo de Antonio y de María, ambos naturales de Fuente Álamo. Era nieto del que fuera al principio del siglo XX alcalde pedáneo de Fuente Álamo, don Antonio Alba Muñoz. Se casó en Fuente Álamo el 20 de Enero de 1926, a los 19 años de edad, con Encarnación Sánchez Malagón de 20 años, natural de Brácana, con la que tuvo 5 hijos. Era campesino, no sabía leer ni escribir, de estatura regular, tenía pelo castaño, barba cerrada, cejas al pelo, color moreno y ojos oscuros. Según contaban los mayores del pueblo, la familia vivía en la que después sería la casa de la Huerta de Benito Fuentes, aunque sus antepasados vivieron en la llamada Casa de Alba, enfrente de la Escuela. Enjuiciado en el Procedimiento Sumarísimo de Urgencia nº 16.509 fue condenado a pena de muerte. Falleció por fusilamiento en las tapias del Cementerio de Jaén el 31 de Mayo de 1941, a los  34 años de edad (Reg. Civil de Jaén Tomo 144, Pag. 159). Su nombre está grabado en octavo lugar (orden alfabético)  en el monolito situado en el Cementerio de Alcalá la Real, inaugurado en 2013, recordatorio a dichas víctimas alcalaínas junto a otros muchos desaparecidos. otros muchos desaparecidos.
   Domingo Cervera Valverde “Sacristán”, nació el 24 de septiembre de 1892. Sus padres eran Pedro y Juana, y estuvo casado con Ana López Muñoz, en segundas nupcias. Fue padre de 5 hijos: 3 varones y 2 hembras. Encausado en el Procedimiento Sumarísimo de Urgencia nº 40.215 y nº 56.814, fue condenado a la pena de Reclusión Perpetua (30 años). Falleció el 30 de Enero de 1941, a los 48 años de edad en la Prisión Central de Celanova, provincia de Orense, donde fue trasladado el 17 de septiembre de 1940, y según se certifica a consecuencia de un cáncer de estómago, tal y como consta en el folio 286 vuelto, Tomo 28 del libro de defunciones del Registro Civil de Celanova.  Aunque natural de la Hortichuela, estuvo vinculado con la aldea de Fuente Álamo ya desde inicio de Guerra Civil, formando parte de la Colectividad allí constituida. Como hemos dicho estuvo casado en segundas nupcias con Ana del “Bar Royal” de Fuente Álamo, y sus hijos nacieron y estuvieron siempre ligados a Fuente Álamo. Un hijo suyo llamado Vicente Cervera Ortega fue fusilado al parecer en Priego de Córdoba, sin que apareciese el cadáver. Otro de sus hijos, llamado Próspero Cervera Ortega, tuvo que “purgar injusticias sobre la familia”  en la División Azul. Su nombre está grabado en una relación alfabética en el monolito situado en el Cementerio de Alcalá la Real, inaugurado en 2013, recordatorio a dichas víctimas alcalaínas junto a otros muchos desaparecidos. otros muchos desaparecidos.
Vicente Vera Moreno era hijo de Eusebio y de Josefa. Estuvo casado con Carmen Ortega Moyano, con quien tuvo dos hijos: Gregorio y Josefina. Según testimonios orales murió en la Batalla de Teruel. Fue encausado pero sin poder ser juzgado  en la misma causa que Francisco Alba Serrano. Posiblemente de haber sobrevivido hubiese corrido la misma suerte que Francisco.
Según se cuenta, José Ortega Moyano murió durante la Guerra Civil en el frente de batalla. Dirigente o “cabecilla” señalado en el sumario contra el alcalde pedáneo Vicente Aguilera Castillo, en Fuente Álamo, no consta su enjuiciamiento. Estuvo casado con Fermina Castillo,  con la que tuvo un hijo. Era hermano de Carmen, mujer de Vicente Vera.
Justo Gutiérrez Vera, “Pipo”. Nació el 6 de agosto de 1909, hijo de José María Gutiérrez Arjona y Francisca Vera Viana. Se casó con Eulogia Sánchez Nieto, con la que tuvo 3 hijos. Murió a los 31 años. Era natural de Las Grajeras, aunque siempre estuvo muy vinculado a Fuente Álamo, donde desarrolló parte de su actuación y donde vivió parte de su familia. Unos años antes del inicio de la Guerra Civil se había establecido en la Aldea de Santa Ana, donde regentó un establecimiento de bebidas. Fue juzgado en el Procedimiento Sumarísimo Causa 1009/39 y condenado a la pena muerte, siendo fusilado en las tapias del Cementerio de Jaén el 6 de febrero de 1942. Participó en algunos de los hechos por los que fue condenado Francisco Alba Serrano y también juzgado, así como en otros por los que fue juzgado su hermano Gregorio Gutiérrez Vera en Procedimiento Sumarísimo de Urgencia nº 22564, condenado a la pena de reclusión de 12 años. Su nombre está grabado en una relación alfabética en el monolito situado en el Cementerio de Alcalá la Real, inaugurado en 2013, recordatorio a dichas víctimas alcalaínas junto a otros muchos desaparecidos. otros muchos desaparecidos.
Fernando Vera Aguilera, según testimonio de Juan y Mercedes Ramírez Vera (su abuelo materno y padre de Juliana Vera Jiménez) fue llevado por los Nacionales,  junto a 8 ó 10 personas de otras aldeas, en un camión dirección a Priego de Córdoba y allí lo mataron, no volviéndose a saber nada de él. Parece ser que lo cogieron por la zona de la Callejama, acusándolo de portar una pequeña pistola.  Fue uno de los muchos arrestados que desaparecieron sin que se supiera nada más de ellos después de finalizar la contienda.
 Antonio Padilla Cano falleció a los 29 años de edad. El campo era su profesión. Vivía junto a su familia en Cañada Honda, casado con la fuentealameña Feliciana Pérez Mesa. Fue fusilado en  “El Barranco”. Su nombre está grabado en una relación alfabética en el monolito situado en el Cementerio de Alcalá la Real, inaugurado en 2013, recordatorio a dichas víctimas alcalaínas junto a otros muchos desaparecidos. otros muchos desaparecidos.
       Aunque sólo lo recuerdan los mayores y vagamente, por lo que no está totalmente contrastado, también falleció a consecuencia de la metralla de las bombas que cayeron debajo de una higuera en el Cerro, Tiburcia Ávila, la madre Gregorio “Grigo” y Ramona

Victimas de la Posguerra.

En la posguerra hubo varias muertes, muchas de ellas en circunstancias extrañas:
Manuel Castillo Padilla “Caejo”. Natural del Castillo de Locubin, hijo de Francisco y de Petronila, pelo negro, ojos azules, estatura: 1,65. Fue enjuiciado en Procedimiento Sumarísimo de Urgencia nº 44810 y condenado a la pena de 20 años de reclusión temporal. Estuvo casado con Narcisa Ramírez García, hija de Pedro  y Dulcenombre, (también fallecida a consecuencia de un bombardeo en la Aldea), con quien no tuvo hijos. Era hermano de Antonio Castillo Padilla, vocal de la Sociedad la “Espiga Floreciente” de quien no consta causa abierta. Murió al poco tiempo de salir de la cárcel (mediados los años 40), a consecuencia de una enfermedad que contrajo en la prisión.
Juan, del que solo conocemos el apodo “Lagares”, esposo de Felisa, sobrina de Francisca “La Pasta”. Vivió en el Cortijo de los Tajos y murió a consecuencia de una paliza propinada por agentes de la guardia civil. Detenido y llevado a casa de Baldomero de Córdoba,  fue acusado de unos supuestos hurtos famélicos, recibiendo para obtener la confesión de los hechos una gran paliza. Le introdujeron cañas por las uñas y le colgaron cabeza abajo, muriendo a consecuencia de todo ello.
Antonio Jiménez,  casado con Isabel Pérez Vera con la que tuvo 8 hijos, murió al poco tiempo de haber recibido otra paliza de la guardia civil y a consecuencia de ella, por los mismos hechos que “Lagares”. A su yerno, apodado “Mariqui” y esposo de Encarnación Jiménez Pérez, también le dieron una paliza, si bien sobrevivió a ella. Fueron agresiones brutales por parte del poder establecido y con el único propósito de resultar “ejemplarizantes” y propagar el miedo entre la población fuentealameña.
Isidora Pérez Vera, falleció en la posguerra, consecuencia de un susto o más bien de un abuso.
Foto publicada en el Diario de Jaén el 6-07-2016- Artículo de D. Luis M. Sánchez Tostado.
Juan Rivera Jiménez “Riverilla” (2) y su hermano Carlos Rivera Jiménez “Hijo de Jeromo”(3),
Sin que se puedan precisar exactamente los lugares, todo apunta a la presencia del grupo de Tomás Villén Roldán “Cencerro” en la zona de Fuente Álamo. La Guerrilla que se fue organizando después de la Guerra Civil para seguir combatiendo al régimen franquista llegó hasta el Cortijo de Valenzuela, término de Fuente Álamo. Dicho cortijo guarda una de las historias más negras sobre maquis u “hombre de la sierra”. En su barranco, tras ser delatados por un pastor, fueron sorprendidos por un tiroteo de la Guardia Civil y fusilados el 1 de noviembre de 1946, tres guerrilleros que se  habían integrado a finales del verano de 1946 en el grupo de “Cencerro”. Eran Diego García Gómez, “Chirri”, natural de Jaén; Juan Rivera Jiménez “Riverilla” y su hermano Carlos Rivera Jiménez “Hijo de Jeromo”, nacidos en Albolote. Sus cuerpos fueron expuestos dos días en las puertas del Hospital de Alcalá la Real, con alto significado ejemplarizante.

Otras víctimas no mortales

Las anteriores fueron algunas de las personas fuentealameñas que pagaron con su vida las consecuencias de esta guerra fratricida, y  que también produjo muchos daños colaterales: mutilaciones, exilios, y matrimonios dobles o parejas.
Otros tuvieron que exiliarse a Francia después de la Guerra Civil como  Vicente Arévalo Díaz, o un hijo de Eustaquio Moreno, llamado Marcos Moreno.
Otros fuentealameños participaron como voluntarios en la División Azul, para intentar “limpiar el nombre” de la familia: Domingo Ortega Serrano y Prospero Cervera Ortega,  afortunadamente volvieron.
La lista de víctimas como dije al principio no está cerrada y seguro que quedarán otras muchas sin nombrar, por lo que si alguien conoce otras, se puede ir añadiendo. De esta forma estaríamos haciendo un pequeño homenaje, que no les devolverá a la vida, pero si contribuirá a tener presente lo que nunca les debió pasar.

lunes, 12 de septiembre de 2016

ACTO DE PRESENTACIÓN DEL LIBRO “BAÑOS DE ARDALES DE FUENTE ÁLAMO”


Como sabéis el pasado día 3 de septiembre se presentó en la Escuela de Fuente Álamo, mi libro “Baños de Ardales de Fuente Álamo”, en un acto muy emotivo para mí, donde estuve acompañado de tantos amigos y familiares, además de una buena actuación musical a cargo de Ana María Pérez, Pedro Domínguez y Domingo A. Pérez, donde al final pudimos degustar un ponche casero preparado por mi hermana Loli Pérez, en colaboración con la Asociación de Vecinos “La Torre de Fuente Álamo” y la visita a una pequeña exposición referente a la época de funcionamiento de los referidos baños, finalizando el acto con la firma y dedicatorias a los amigos. Aquí dejo el discurso pronunciado, porque creo que todo esto también forma parte de la historia de Fuente Álamo.
“Buenas tardes a todos los asistentes, todos amigos, todos familia, casi todos fuentealameños, de Alcalá o de aldeas vecinas. Muchas gracias por haber venido, sobre todo aquellos que venís de fuera y que habéis hecho ese pequeño esfuerzo por estar hoy aquí. Tengo que agradecer también a la Fundación SAFA el haber cedido el local, a la Asociación de Vecinos “La Torre de Fuente Álamo” por su colaboración y a la Cooperativa Ntra. Sra. del Rosario por haber cedido las sillas. Me hubiese gustado que también estuvieran aquí algunos de nuestros representantes políticos que, si bien no les he invitado personalmente, tampoco lo he hecho con muchos de los que estáis aquí, y sin embargo estáis; porque hoy con las nuevas tecnologías quien quiere estar está. De hecho le he mandado un whatsapp a Monolín a título general por si quería estar aquí, no sé si lo habrá recibido. Bueno,  Antonio, si está ahí, pero este hubiese estado de todas formas. También agradecer a los que no han podido estar hoy aquí y les hubiese gustado, especialmente mi hermana Mercedes, mi amiga Mari Carmen, mi prima Belén, mi vecina Loli y otros muchos que… no voy a seguir nombrando porque sé que son muchos y que se me olvidará alguno. Como no, agradecer a mi tío Pepe, que está ahí, a mi madre que tanto apoyo me da…
 No sé si la ocasión merece tanto ni si las expectativas que cada uno tenga se verán cumplidas, lo que sí sé es que cuando se hace algo con gusto y con las ganas de difundir una parte de la historia y de la cultura de Fuente Álamo, con dos reglones que se escriba, merece la  pena y da mucha satisfacción. De verdad.
En primer lugar tengo que decir que lo que presento hoy, más que un libro en  sí, es una recopilación de datos recogidos de los Manuales de Hidrografía, un estudio de los pocos manuscritos de los médicos de baños que prestaron sus servicios en el balneario de Fuente Álamo y un poco de crítica o cosecha propia.
Hoy estamos aquí bajo el pretexto de mi libro o como le queramos llamar, pero lo que yo realmente quise, cuando tuve la idea de presentarlo públicamente, era poner en práctica una idea que tenía desde hace tiempo: el estar rodeado de tantos amigos y familiares y compartir con vosotros este momento y difundir un poco de nuestra cultura, que se escuchase por ahí que Fuente Álamo existe. De hecho, en Almería y en otros lugares, mucha gente se está enterado dónde estamos gracias a todo esto.
Como veréis, hoy vamos a presenta el primer libro que se ha escrito sobre un tema relacionado con la aldea de Fuente Álamo. La idea me surgió por la curiosidad de saber qué se había escrito o qué se sabía de los Baños de Ardales  y, después de dos años de recopilación de datos, aquí los presento, para que esa curiosidad sea  resuelta para vosotros, como digo en el prólogo del libro. Recuerdo que de pequeñillo me decían mis padres o la gente del pueblo que el agua de Ardales era buena para la pupas.  Lo que si he pretendido es llevaros a casi dos siglos atrás para que cada uno se pueda imaginar cómo funcionó aquel balneario, dicho sea de paso, algo mediocre y no de mucho lujo, porque solían acudir gente del campo para curarse, no por ello menos digna.
El libro está compuesto por un Prólogo en el que cuento mi primer contacto con los Baños, donde ya quedé impresionado; seguido de una pequeña introducción en la que se recogen los principales balnearios de la Provincia de Jaén; un estudio de la evolución de los Baños, desde su auge a su declive;  después una recopilación de lo que los Manuales de Hidrografía y demás textos dicen de ellos; seguido de la transcripción de los manuscritos elaborados por algunos de los médicos que pasaron por los Baños; y terminando con algunas biografías de los Médicos o nombres de  propietarios  que estuvieron en Fuente Álamo. Al final se recoge un pequeño resumen de la geografía e historia de la Aldea. Aquí quise hacer una pequeña trampa que se ha convertido en una errata referente al número de habitantes del pueblo y que quiero que se descubra, para ver quién se ha leído el libro al completo. Es una broma y se trata de una errata pura y dura.
El libro contiene 10 fotos en color y otras cuantas en blanco y negro, unas 120 páginas, con su portada y contraportada, pero lo más importante es lo que pone en el lomo y ya diré porqué.
 En su interior hay una fotografía en la que se me puede ver con una maqueta construida en base a unos planos de superficie elaborados en 1868. De esta forma, es posible observar cómo pudo ser el edificio en alzado, aunque muchos de los que estáis aquí lo recordaréis. Eso también tiene su trabajo.
No voy a desvelar, como es evidente, todo el contenido del libro para que el que tenga curiosidad lo lea o al menos lo hojee u ojee, pues ya sé que hay mucha gente mayor, que por desgracia no podrán hacerlo, y otros que no entenderán muchas de esas palabras técnicas.  Yo tampoco entendía muchas, pues no soy ni médico, ni químico ni geólogo, pero hoy con las nuevas tecnologías tenemos unas herramientas que fácilmente nos sacan de las dudas, y ya sé lo que son las leucorreas, metrorragias, escrofulismo…
Sé que os estarán surgiendo muchas preguntas y dudas, y la que más es para qué sirven estas aguas o que poderes curativos tienen y si es posible ponerlo de nuevo en funcionamiento, cosa que no trato en el libro. Yo puedo dar mi opinión, que seguramente no es la que esperabais, creo que es necesaria más agua y volver a hacer nuevos análisis para ver si esas aguas han perdido sus propiedades. De todas formas ya sabéis que con los avances en medicina, los medicamentos curan hoy enfermedades que en otras épocas eran curadas a bases de estas aguas medicinales, y que aunque esto no lo cuento en el libro, fue una de las principales causas, me refiero a los medicamentos sobretodo el descubrimiento de la penicilina, la que fue acabando con la curación con aguas medicinales. Las aguas de Ardales tenían fundamentalmente un poder curativo de enfermedades cutáneas y venéreas, como eran los herpes, escrofulismo, y sobretodo enfermedades o anomalías  propias de las mujeres, leucorreas, menorragias, metrorragias, que están  relacionadas con los flujos vaginales o las menstruaciones, de hecho eran las mujeres las más asiduas a los baños, hasta 4/5 partes, según algunas estadísticas. Lo que sí os invito, claro una vez que hayáis leído el libro, a una tertulia o mesa redonda, a celebrar aquí o donde digáis y poner todo los puntos de vista y comentarlos y hacer propuestas. En fechas a concretar…
El libro está puesto a precio prácticamente de coste, y quizás me pille los dedos, pues hasta ahora se han editado 100 ejemplares que ya están solicitados, y para evitar que alguien se pudiese quedar hoy sin libro he hecho otros tantos. Tengo que decir que no he registrado los derechos de autor ni el depósito legal para abaratar costes y hacerlo como una especie de regalo-donación, por lo que se entiende la  contribución del que lo adquiera como una donación.  He querido acompañarlo del marca-páginas de adquisición voluntaria, que supone un donativo, el cual irá a parar a la rehabilitación de la Torre de Fuente Álamo; por lo que el acto en sí  también tiene un carácter solidario que venimos explicando y  explicaremos con detalle en la página de Facebook “Amigos Torre de Fuente Álamo”.
Pero lo mejor de este acto sin duda será la actuación musical de mis hijos, porque Pedro también lo es, a quienes también tengo que agradecer su colaboración en la corrección de textos, y el ponche de mi hermana Loli, al que todos estáis invitados. Después haremos las dedicatorias y entrega de libros y compartiremos unos momentos de charla. Podéis ver también esta pequeña exposición que complementa el acto y que la he preparado con mucho cariño.
Solo me queda agradecer nuevamente a todos aquellos que estéis interesados por la cultura entorno a cualquier tema de esta Aldea, a aquellos que habéis venido no solo por ese interés, sino por mí, que sé que sois algunos y esos se agradece doblemente. Sois vosotros los que me dais la fuerza para seguir.
Tengo que decir, finalmente, que ya estoy elaborando un nuevo trabajo, así como una serie de biografías de fuentealameños, que hoy expongo bocetos de algunas, y aquí viene lo de la importancia del lomo de este libro. Así que a lo mejor  dentro de algún tiempo nos veremos de nuevo; ya estáis invitados. Muchas gracias”.

Fuente Álamo 3 de septiembre de 2016