martes, 22 de julio de 2014

LUGARES HISTÓRICOS O ESPECIALES DE FUENTE ÁLAMO. III PARTE


ERA DE CLAVIJO
 Un lugar que a muchos fuentealameños traerá múltiples recuerdos, pues era multiuso: “era” para verbenas, “era” para sacar la cosecha de cereales, “era” para practicar fútbol, “era” para aprender a conducir bicis, motos o coches, ect… No era una era al uso, pues no tenía forma redonda, sino más bien ovalada. Era quizás el lugar más llano o la explanada más amplia en todo el “partido de campo” de Fuente Álamo, donde sobretodo en la estación estival, se hacía bastante vida social.
 En los veranos se sacaron muchas cosechas de cereales criados en las tierras del cortijo que le da nombre. Muchos recuerdan cómo tuvieron que dormir más de una noche de verano sobre la paja del trigo y a la luz de las estrellas, para evitar el hurto del grano.
Por seguir recordando, nos recrearemos en la memoria de aquellos meses de mayo, donde sobre sus piedras se bailaban las verbenas en honor a la Cruz de Clavijo. Aquellas fiestas del 20 de mayo de los años 60, que con aquella ilusión festiva encaminábamos desde Fuente Álamo (unos 3 ó 4 kilómetros) haciéndosenos tan corto el camino y aún más la velada. Aquella música de viento y percusión, aquellos pasodobles bailados entre sus piedras, aquel puesto de turrón, que sólo algunos podían probar, y aquella “Raspa con su son”, que sólo  Paquito Sierra con su caballo podía bailar.
 Una vez “limpia la era” se acondicionaba, y se colocaban tres vigas de álamo o simplemente dos piedras, que hacían de porterías, siendo apta para la práctica de fútbol. Épicos fueron aquellos partidos de fútbol entre Fuente Álamo y Las Grajeras… Todavía nos estamos lamentado de aquel penalti fallado por José Antonio en la temporada del 74, la altura de la hierba retuvo el balón y fue parado por Antoñín (apodaban “Capullo”), portero de Las Grajeras. Fue un empate a un gol, que nos supo a derrota para siempre.

 MONUMENTO DE LA TORRE

 Símbolo de identidad de un pueblo, que si bien en otros tiempos era un baluarte defensivo para avisar de la entrada de intrusos, ha quedado para dar la bienvenida a las gentes que llegan a la aldea y el adiós a los que se marchan.  Una especie de saludo sin reverencia, pues ya dejó de cumplir la misión para la que fue construida, limitándose a observar, a través de sus saeteras o desde su atalaya como testigo mudo, a todo ser vivo que se mueve alrededor de sus cuatro puntos cardinales.
Emplazada en una loma elevada de 80 metros sobre el Arroyo del Rodeo, que la bordea por el Sur. Al Norte y al Este, cercano a dicha loma, se observa un pequeño escarpe calcarenítico (La Mina). La Torre formaba parte de la segunda línea de control del territorio de Alcalá la Real durante la Edad Media y que por su tipología se adscribiría a los siglos XIII y XIV, en la época bajomedieval. Es de planta circular, consta de dos cuerpos y tiene una altura de 9 metros. La primera planta está cubierta por una bóveda de 3 metros de diámetro y 3,81 metros de altura. El vano de entrada tiene una luz de 2,38 metros y presenta una moldura en su parte exterior, construida con arenisca y de aparejo irregular. La fábrica de la torre es de sillería. Existen saeteras a nivel de la primera planta.
  Al estar separada por un recinto, no ha sido realmente un lugar de acceso y de contacto directo, por lo que los recuerdos que nos trae nos han quedado poco grabados y un tanto alejados. La propiedad privada impidió que se disfrutara, a la vez que se cuidara por los organismos públicos como es debido. Algunos privilegiados entre los que me encuentro, pudimos en su día encaramarnos en la parte alta de la atalaya y disfrutar de un amplio campo de visión. Ahora sería imposible por el estado de deterioro en que se encuentra y el peligro que ello supone. Todavía me pregunto para qué sirve la declaración de  Bien de Interés Cultural  por el Ministerio de Cultura  con la asignación del código de registro R-I-51-0007862 del Registro General de Bienes de Interés Cultural, o la inclusión con la categoría de Monumento, en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz por la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía mediante Orden de 10 de marzo de 2003. ¡¡¡LAS ADMINISTRACIONES Y LOS QUE LAS DIRIGEN, DEBERÍAN TOMAR NOTA!!!

LA FUENTE, EL PILAR, EL LAVADERO Y LA ALBERCA

El pilar sirvió durante mucho tiempo de abrevadero de cabras, mulos y burros, la fuente abastecía de agua a todos los vecinos y transeúntes sedientos. En el lavadero se blanquearon, con tierra del Terrero, muchas sábanas, mientras que la alberca servía de depuradora y surtía de agua a los huertos de los Callejones. En sus alrededores se celebraban verbenas, también se reunían los aceituneros mientras esperaban el turno para el pesado de la aceituna o mientras daban de beber a sus “bestias”; el lavadero era el lugar para la tertulia de las mujeres mientras hacían la colada de ropa; en sus inmediaciones los niños practicaban los juegos de la lata, de policía y ladrón y otros muchos. Recordamos como correteábamos alrededor del recinto formado por el pilar, el lavadero, entre la cruz y la alberca. Nos escondíamos entre las pilas del lavadero e incluso en el interior de la alberca, que si bien en el invierno acumulaba agua y era peligroso, en el verano quedaba vacía y seca, con pequeños chacos y restos de jabones y de cal.
Cuando se abría la tapadera del pequeño aljibe situado al pie de donde actualmente se encuentra la cruz, se podía ver como confluían dos corrientes de agua diferentes, una que bajaba por la pendiente de la Iglesia y otra de la zona de Las Escalerillas. Los dos manantiales eran conducidos hasta emanar por dos caños de agua diferentes, situados en los dos extremos del pilar de piedra en forma cuadrangular de unos 5 ó 6 metros de lado, con su solería  también de piedras planas irregulares y en cuyo interior podían convivir entre ovas, una docena de carpas o balbos.
            Era ritual anual o semestral la limpieza del pilar de ovas (algas de color verde y tallo filamentoso) coincidiendo con el inicio de las fiestas de San Antonio de Padua o de la Virgen del Rosario, en cuya tarea colaboraba todo el pueblo en un gesto de solidaridad y siendo los resbalones para atrapar los peces y depositarlos en las pilas, motivo de risas y diversión.
            El agua sobrante iba a parar al lavadero que había contiguo, formado por una fila doble de pilas, una frente a la otra, resguardadas por un recinto abierto (excepto por la zona baja que daba a la alberca) y cubierto por un tejado. Las mujeres acudían diariamente para el lavado, sirviendo los alrededores para tendido de trapos y sábanas. El agua usada de las pilas del lavadero vertía en la alberca que existía en la parte baja, desde donde se distribuía a los huertos.
Con la llegada de los controles sanitarios en los años 70, se hizo una caseta y un pequeño aljibe para el tratamiento con cloro de las aguas. Al mismo tiempo se hizo una reforma profunda del antiguo pilar de piedra, siendo totalmente destruido y sustituido por un pilar de cemento. Desapareció también la alberca, y la enorme cruz de cemento también fue derribada, lo que supuso sepultar muchos siglos de antigüedad y cambiar la fisonomía del lugar; y por desgracia, no sería el último acto que dañara su imagen.
            El agua se fue perdiendo, quizás, consecuencia de las prospecciones y pozos que se hicieron en la parte alta de la aldea, llegando a emanar solo el caño de la derecha hasta su progresiva desaparición.
            Sería a finales de los años 90 cuando definitivamente se quitó el pilar de cemento y la fuente donde emanaba agua corriente fue sustituida por la actual “fuentecilla con su botón moderno”, en cuyo “pilón” se acumula todo menos agua. Ello fue objeto de polémica entre los partidarios de que no se quitase el pilar y se sustituyese la fuente y los dirigentes políticos de Alcalá la Real, que ya lo tenía decidido. Nadie hizo por buscar el agua y los políticos engañaron a los fuentelameños diciendo que  sin agua no había fuente. Lo que no pensaron era que también tendrían que cambiarle el nombre al pueblo.
            También hubo épocas en las que no existieron álamos. No contaremos el chiste del pueblo de las tres mentiras, pues no estamos para bromas.
EL CERRO DE LA CORNICABRA.-
Con motivo de una visita que hicimos a mis tíos, que vivían por entonces en el Cortijo de la Cornicabra de Narciso, tuve mi primera impresión del lugar a los 8 ó 9 años, que de alguna forma se me quedó grabada, y fue el ver un pequeño soldadito, creo de cemento o yeso, en el tejado del Cortijo de la Cornicabra. La curiosidad de la edad hizo que preguntase lo que representaba, y sólo encontré respuestas vagas y un tanto esquivas, diciéndome que allí había habido una guerra… CONTINUARÁ.

lunes, 7 de julio de 2014

FRANCISCA CAPILLA RODRIGUEZ: “LA PAQUERA DE FUENTE ÁLAMO” SU PUEBLO DE ADOPCIÓN. II PARTE.



           Esta nueva entrega la dedicaremos a la etapa de Paquita, vivida en Fuente Álamo.
Como dijimos en la anterior entrada, se casó el 29 de octubre de 1960 en Fuente Vaqueros, pero una vez terminada la ceremonia religiosa, se trasladaron todos a Fuente Álamo y celebraron la boda en la Taberna de Crescencio Aranda “El Chofer”. El menú eran platos de jamón, patatillas, aceitunas, alcaparrones… y vino hasta hartarse. El acto estuvo amenizado por la música de los Hermanos Perote: Mateo y Ángel, clarinete y tambor. Su familia se trasladó desde Fuente Vaqueros en coches. Invitaron a todo el pueblo; recuerda como Crescencia estaba aún de lactancia de su hijo Francisco y también Consuelo de Juanito, de su hijo Juan, muy rubio. Regalaban 1 peseta o 2 pesetas y los que más, 5 duros. Pagaron el salón y los músicos con lo que juntaron. Fueron de viaje de novios a la casa de sus padres, les llevaron sus compadres Francisco y Ana, ésta última, hermana de la Tita del Salado, que eran de Sileras.
No fue demasiado fácil la adaptación de una joven de 21 años a las costumbres del Fuente Álamo de principio de los años sesenta, pues venía de un pueblo, que aunque también rural, era mucho más ilustre, y tenía como paisano a Federico García Lorca. Se encontró en el año 1.960 con otro mundo rural más atrasado, donde recuerda que no había luz eléctrica en las calles y donde estaba hasta mal visto que las jóvenes llevaran la manga corta por encima de las axilas; o el machismo abusón, que tuvo que soportar en sus primeros años de tabernera y que hizo que en alguna ocasión tuviera que poner a más de un hombre en su sitio. Poco a poco fue adaptándose a las nuevas costumbres y hasta el ceceo característico de su habla natal fue desapareciendo.
         Cuando se casaron,  fueron a vivir a la casa de María Ramírez. Aún vivía Vicente Ramírez y su hijo Antonio Puche, estaba soltero. La alquilaron por un duro al mes, y pusieron una pescadería, con un barreño, que aún conserva y unas tablas de madera. Como su marido tenía un  burro, iba por los cortijos y pueblos vendiendo pescado. Después compró un carromato y comenzó a traer lechugas, espinacas, naranjas y frutas, vendiendo más  en la temporada de aceitunas. El carromato les duró poco al romperse cargando escombro de la  cooperativa, recientemente construida. Posteriormente, rompieron el tabique y pusieron un bar con su salón, donde traían músicos y hacían bailes. Instalaron un televisor prestado por Antonio Puche, que era técnico, y al mes se lo llevaba y les traía otro de prueba. En él se podía ver sobretodo los toros. Por la compra de una gaseosa marca “La Pitusa” o “La Revoltosa”, tenían derecho toda la familia a presenciar el espectáculo.
A los 10 meses de estar casada, vino su primera hija y después 5 más y un aborto. Sus cuatro primeros hijos, Antonia, Maria Nieves, José y Francisco, nacieron en esa casa de Ramírez. Recuerda que estuvo 3 días de parto con su hija mayor y al final tuvo que ir El Chofer a Alcalá a por Doña Prudencia. Su hija Nieves nació en Alcalá la Real, pues se fue a casa de Librada, cuyo marido Manuel había puesto un bar situado a la entrada de Alcalá, y también fue asistida por doña Prudencia. Su José y Paco nacieron también en la casa de María Ramírez, haciendo de matrona la que fue nuestra vecina Urbana Cano. Después se fueron a vivir a la casa que antes había sido de La Galla, ahora de Mariana, donde nació Silverio y Carlos. Allí su marido hizo un mostrador y montaron una tienda de ultramarinos donde vendían vino y bebidas, pero no era taberna. También tenían una juguetería sobre todo para Reyes Magos, con la mala suerte que, aprovechando un viaje que hicieron a Madrid para comprar un coche de segunda mano y de paso visitar a su cuñado Pasadas, sufrió un asalto por parte de los niños de la aldea, que abrieron la puerta de atrás y menos mal que la Boni avisó a su suegra Expectación, que  fue y cerró la puerta. Los juguetes quedaron inservibles para la venta y su marido dijo: Yo que tengo tantos hijos, ¿qué voy a hacer o decir?
  En la Casa de la Galla estuvieron poco tiempo, 3 ó 4 años, después hicieron en la zona baja del Cortijillo una casa llamada La Cabaña, donde también mantuvieron el negocio, y explotaron una cantera de arena, mientras que su marido se dedicaba al negocio del taxi. Siendo esta su vivienda actualmente.
Después, como el negocio no daba mucho y tenía 6 niños que criar, aunque los mayores ya le ayudaban, se puso a trabajar en la recolección de aceituna, y los veranos, en la hostelería de la Costa del Maresme, donde estuvo once temporadas en el Hotel Aguamarina, y dos en el  Restaurante  “El Cortijo”. En las aceitunas estuvo con Paquito Sierra, María Ramírez, Manolillo Huerta, Benito Fuentes, Manolito Cañuelos, y Miguel Cañuelos, en Los Güenos, a los kilos y en la rebusca. Aún alguno recuerda a través de sus comentarios en este blog, como “La Paquera”, en los días de frío, le metía piedras sacadas de la lumbre debajo de las axilas para que se calentase. Ha trabajado en los invernaderos de Almería, seis temporadas en la vendimia, en Francia, de donde le ha quedado una paguilla. Mientras tanto su marido estaba con el taxi, cotizaba de autónomo, pero sus hijos no tenían derecho a la sanidad. Después le dieron la baja por enfermedad,  pues padece de Reuma polimialgia a los músculos, osteoporosis, con fuertes dolores, que le dejaron prácticamente inválida.

 Estuvo casada 52 años hasta que hace tres años, murió su marido Antonio Teodoro Anguita Montañez,  conocido como “Braguetas”.
Le gusta toda clase de música, sobre todo Paquito Rodríguez que tenía en aquellos tiempos mucha fama en Granada. También le gustaba Carmen Sevilla y Rocío Jurado, aunque Manolo Escobar era su favorito y cuando salía en la tele, le llamaba su marido para que fuese a verlo. Su padre tenía pasión por Rafael Farinas. Lo de  “La Paquera de Jerez”, se lo puso su marido pues ella no tenía apodos en Fuente Vaqueros, donde era conocida como la Paquita de Anselmo. Su marido le decía que por su temperamento era parecida a la Paquera de Jerez y a ella no se le da nada, como tampoco le disgusta el apodo que heredó de su marido: “Braguetosa”. También le gustan los toros. Le ha gustado siempre viajar pero como tenía 6 niños, no podía. Sólo cada 15 días iba a visitar a su familia pero lo normal era que viniesen sus padres a verla. Ahora con la Asociación de vecinos hace viajes y participa activamente siempre que se le requiere.

 Tiene mucha devoción por la Virgen del Rosario a la que le canta en el mes de mayo y  siempre que sale en procesión le dice “Muchas Vivas”.     Pero su verdadera pasión son sus hijos y sus nietos, a los que siempre ha defendido, ayudado y protegido por encima de todo.

viernes, 27 de junio de 2014

INMIGRACION Y ACOGIDA EN FUENTE ÁLAMO. FRANCISCA CAPILLA RODRIGUEZ “DE ANSELMO”. DE FUENTE VAQUERO A FUENTE ÁLAMO.


                   

                 El estudio sobre las migraciones quedaría incompleto sin hacer referencia a Fuente Álamo como lugar de inmigración temporal, así como un pueblo de acogida o adopción, bien como consecuencia de uniones matrimoniales o bien por la llegada de familias que encontraron en Fuente Álamo otra forma de vida. Fueron o son ahora vecinos, que vinieron fundamentalmente de aldeas próximas (Sabariego, La Rábita, Las Grajeras, Mures, Sileras, Caicena…) y que se integraron perfectamente al casarse con fuentealameños o fuentealameñas. Con el paso del tiempo, el acogedor recibimiento, la llegada de los hijos y otros muchos factores, les hicieron sentirse como auténticos fuentealameños, sin que por ello tuviesen que renunciar a sus orígenes.
               En los años sesenta, las familias de etnia gitana llegaban para trabajar como temporeros en la recolección de la aceituna, alojándose en la Mina, en el Cortijo Cerro del Almendro o en la Casilla de Isabel (en centro del pueblo). Recordaremos apodos de las familias como “Pecholebrillo” o “Tirillas” o el niño Regaliz (aquel que le arrancó a Julito La Rosa, las tiras decorativas del gorro de la murga de Navidad).
El pueblo recibía la visita temporal de indigentes como Juan Rico Rosa, que acudía durante cortos periodos de tiempo en verano en busca de lo que él llamaba “algún trabajillo” como meter paja. Solía dormir debajo de la higuera de Casa de la Tórtola, o en la barbería de Manino.  El gusto al vino le traicionaba y por una “peseteja” cantaba aquella canción de: “Alcaudete es un pueblo muy bonito, pertenece a la provincia de…”;  eso sí,  si se le molestaba, te apedreaba.
               También para la recolección de la aceituna, llegaron en los años setenta familias procedentes de La Pedriza, Venta de los Agramaderos o de Fuente Grande, que se alojaban en la casa de José ó Manuel González “Cañuelos” o en el Baño de Ardales, siendo los últimos moradores de lo que en otros tiempo fue tan prestigioso balneario. ¿Quién no se acuerda de Palmira, Rafael y su familia? ¿Y de la familia de Vale León?, ¿Y de Triana y sus hijos Curro, Vale, El Cherif, Fabiola…? ¿Quién era Julepa? ¿Y la familia bautizada en Fuente Álamo como los Tarantos: Antonio y José de Fuente Grande?
               Otras familias  vinieron y estuvieron viviendo en Fuente Álamo durante un largo o corto periodo de tiempo; así recordaremos a la familia del carpintero Antonio Atienza, que vinieron de La Rábita y se instalaron en la casa que después sería de la Galla; la familia Rosales, que se criaron en el Cortijo de la Vega; la familia Montes, que estuvieron de “caseros” en la Casilla de Sierra; la familia de Notanfeo, que vivieron en la Casilla Magarzo, o de la familia de apodo Tambora que habitaron el Baño. También en los años 80 se instaló en Fuente Álamo, el conocido como “Vecino Manolo” de Priego con su prole: Juan Manuel, Dani, los mellizos…., que compraron una parcela de tierra en el Llano y vivían en la casilla que actualmente es de Antonio Expósito; y así algunas familias más, que sería largo recordar y que de alguna forma dejaron su huella entre nosotros.
                Actualmente, la inmigración, procedente de Marruecos, es también temporal y vienen para la recolección de la aceituna, alojándose en casas vacías de la aldea y en cortijos deshabitados.
               La llegada “turística” de familias inglesas, mayores de edad, se produjo a principio de este siglo XXI. Fueron reacondicionando viviendas que en la mayoría de los casos, los fuentealameños habían vendido para instalarse en Alcalá la Real. Actualmente, una docena de casas están habitadas por familias británicas. El idioma y la diferencia cultural hacen, salvo algunas excepciones, que les esté costando integrarse y sentirse como auténticos fuentealameños. Algo que quizás, tampoco  pretendan,  prefiriendo conservar su idiosincrasia y sus costumbres, que siempre debe ser respetado.
               Entre los apellidos que se han ido arraigando en Fuente Álamo aparecen los de Gomarín, Capilla, Callejas, Zafra, Moral, Olmo, De la Torre, León, Ochoa, Miranda, Zuheros, Osuna, Trujillo, ect…, y que se fueron fundiendo con los de Pérez, Aguilera, Cano, Fuentes, Vera, Jiménez o con un apellido que en otros tiempos fue bastante usual en Fuente Álamo: Moreno.
Hecha esta exposición, llegamos al personaje de nuestra historia, como ejemplo de integración y cuya biografía la dividiremos en dos partes por razones sistemáticas: una primera parte, dedicada a la etapa anterior a su llegada a Fuente Álamo y otra a partir de su adopción como fuentealameña, no resultándole fácil su adaptación, como después veremos.
 Francisca Capilla Rodríguez, nació en Fuente Vaqueros, pero el destino quiso que su vida estuviera unida a otro pueblo con nombre de fuente: Fuente Álamo.
Natural de Fuente Vaqueros, aunque nació en el Hospital de San Juan de Dios de Granada, el  8 de julio de 1939. Dada la fecha de nacimiento el nombre le vino dado, para recordar a su tío Francisco, hermano de su madre, al que mataron en la recién terminada Guerra Civil, sin que se hallara el cadáver. Hija de Anselmo y Nieves. Es la 5ª niña de seis hermanos: Carmen, Josefa, Encarnación, Nieves, ella y Miguel. Como hemos dicho, tiene el privilegio de haber nacido en el mismo pueblo que Federico García Lorca y además, en una calle cercana a la de la familia del poeta, llamada Ronda del Cuarto en el nº  14. Sus padres llegaron a conocer al poeta cuando era niño; recuerda que su madre le contaba que estuvo en la escuela con Federico, hasta que se marchó a estudiar a Almería y que era un niño muy bueno, que llegaba con ropa nueva y muy bonita y volvía a su casa sin ella porque se la había dado a un pobre que tenía frío. Cuando se marcharon del pueblo, la casa de los padres de Federico, fue comprada por su primo Paco Capilla.
 Estuvo en la escuela hasta segundo curso y aprendió a leer un poco con el libro “Hemos Visto al Señor”, pero como la maestra Sra. Carmen pedía una voluntaria para ir a comprarle pescado, ella iba tan contenta al mercado de abastos que estaba enfrente de la casa que tenían sus padres. No pudo aprender mucho, porque la escuela no le gustaba y estaba, más bien, de moza de la maestra. Su segunda maestra se llamaba Doña Pilar, pero con ésta no estuvo de sirviente. La Primera Comunión la hizo de corto porque sus padres no tenían dinero para un vestido largo.
A edad temprana dejó la escuela y se puso a servir en una casa, donde también cuidaba a una niña. Después comenzó a trabajar en la vega, en la remolacha, donde los tractores iban cortándola y sacándola y ellas la limpiaban con una hoz y la cargaban. Con unos 12 ó 15 años, recuerda que en los inviernos iba con sus sillillas, braserillos y unas enagüillas o faldillas a trabajar en el tabaco negro,  unas matas grandes, que eran cortadas por los hombres y se colgaban con ramales. Ellas se las acercaban y los hombres las ataban con unas cuerdas y hacían manillas o paquetes y durante todo el invierno se ponían a secar, después las mandaban al Centro a Málaga. Durante el verano trabajaba en el tabaco rubio. Su padre tenía dos secaderos de tabaco y 20 majales de tierra. También trabajó arrancando lino. Hecha ya una mozuela, dejó de desojar tabaco negro y rubio y se puso a bordar velos de tul y mantillas, con otras 4 ó 5 mozuelas del pueblo.
A quién sería su marido, Antonio Anguita Montañes, fuentealameño, lo conoció a través de un primo de él, llamado Francisco Pareja y apodado “El Zangano”, que también era primo de Librada, quien compró un bar y una casa en Fuente Vaqueros, al lado de la casa de sus padres. Su marido fue a ayudarle en una feria de ganado, y se conocieron. Recuerda que a Fuente Vaqueros iban gentes de todos partes, hasta de Sileras, y de un pozo que tenía su abuela paterna les daban de beber a los cochinos, todavía le recuerdan esto, algunos silereños. Recuerda que en Fuente Vaqueros hacían el Corpus Chico, una feria muy grande, que es poco parecida actualmente. Su marido fue en alguna ocasión en bicicleta desde Fuente Álamo para verla.
Se casó el 29 de octubre de 1960 en la misma iglesia de Fuente Vaqueros que había hecho la primera comunión, aunque renovada tras un derribo. El cura se llamaba Don Eduardo y era amigo de su abuela Carmen, pese a ello no quería casarla, y le decía a su abuela, que ella no debería consentir que se casara su nieta, pues sólo llevaban un año escaso conociéndose. Además, él era de otro sitio y le llevaba mucha edad (12 años), por lo que tenía que llevar un certificado de Jaén; el cual presentó su marido un día antes de la boda, con la firma su padre.

A partir de su boda cerraría una etapa de su vida en Fuente Vaqueros y abriría una nueva en Fuente Álamo, que llega hasta nuestros días, aunque nunca olvidará al pueblo que le vio nacer…   Continuará próximamente.

martes, 10 de junio de 2014

MEMORIA DE LA TEMPORADA OFICIAL DE 1.877 DE BAÑOS DE FUENTE ÁLAMO. CRÍTICA A LAS LAMENTACIONES.



Transcribimos literalmente el informe que el médico-director nombrado por oposición D. Luis Ramón Trinidad Gómez de Torres, realizó de los baños en 1877 y cuyos originales se encuentran archivados en la Biblioteca de Medicina de  la Universidad Complutense de Madrid:

En cumplimiento de lo prevenido en el artículo 57 del reglamento de baños y aguas minero-medicinales vigente, remito a ese Centro superior la adjunta memoria de la temporada oficial de 1877, del establecimiento de baños de Fuente Álamo en la provincia de Jaén.
         Dios guarde a V.S. muchos años

Peal de Becerro 17 de Diciembre de 1877.
Luis Ramón Gómez

Iltmo. Sr. Director Gral. De Beneficecia y Sanidad

Establecimiento de Aguas minerales de Fuente Álamo. Prov. de Jaén
Estado de los enfermos concurrentes al mismo






      Enfermedades                   
Curados
Aliviados
Sin resultado
Total
Observaciones
Dermatosis herpéticas
16
10
4
30

Escrofulosis
14
9

23
(2)
Leucorreas
26
17
3
46
(1)
Oftalmia herpética
10
6

16








66
42
7
119


Fuente Álamo 30 de Octubre de 1877
El Médico-director
Luis Ramón Gómez

Vº Bº                                                                                                             El propietario

Abril                                                                                       Francisco Jabiel de Córdoba

(1) En las leucorreas se incluyó para simplificar, todos los flujos ya sean procedentes de vaginitis, in----, metritis, catarros, ulceraciones del útero—
         (2) En las Escrofulosis también complementamos las más variadas manifestaciones de esta diátesis.

Establecimiento de baños de Fuente Álamo en la Provincia de Jaén.
Temporada oficial de 1877
En cumplimiento de lo dispuesto en el art. 57 del reglamento vigente de baños y aguas minero-medicinales, voy a escribir algunos párrafos que den a conocer groso modo ya que no de una manera detallada la índole del establecimiento que está bajo mi dirección.
Dichos baños están situados a corta distancia de la aldea de Fuente Álamo, a una legua de Alcalá Real a cuyo partido judicial pertenecen, en la provincia de Jaén de donde distan trece leguas, a 300 metros sobre el nivel del mar y a los 37º 33’ 20’’ de latitud norte; 2º 7’ 20’’ de longitud oriental del meridiano de Cádiz. El terreno es cretáceo; la poco agua que allí existe nace al pié de una roca dolomítica en la pendiente un profundo barranco; hay dos manantiales escasos: el más exiguo es sulfuroso, el otro no está analizado pero a juzgar por sus caracteres organolépticos es sulfatado cálcico: el único que está en explotación es el sulfuroso, el cual es tan pobre que no puede alimentar mas que una pequeña charca donde cogen seis personas, y cuando las lluvias han sido escasas no se puede vaciar el agua mas que de ocho en ocho días; dicha alberca desagua en otra que se destina por uso para el tratamiento de toda clase de úlceras.
El establecimiento consta de veinticuatro habitaciones modestísimas.
Los análisis practicados en otras épocas han demostrado la existencia de los ácidos sulfhídrico y carbónico, sulfatos y carbonatos de cal y magnesio y sílice; estas aguas, son pues, sulfuradas cálcicas. Yo tuve idea de intentar algún ensayo sulfidométrico, pero no lo realicé porque aunque parezca exageración, he estado preocupado toda la temporada considerando con profundo pesar mi mala fortuna que me hizo elegir un establecimiento que  ni tiene presente, ni pasado ni porvenir; carece de agua, carece de instalación; las duchas, las pulverizaciones, es preciso olvidarlas; no hay tampoco bañaderas particulares, y  todo esto unido a las pésimas condiciones de los caminos que conducen al establecimiento hace que solo acudan pobres de solemnidad de los pueblos inmediatos y algunos de la clase acomodada que para pagar los derechos son tan pobres como los otros, de suerte que para no ver el establecimiento convertido en un nuevo desierto de Sahara, es necesario dispensar a la mayor parte la cuota asignada por reglamento; lo mas que puede sacar el director son cuatrocientos reales en la temporada. Yo creo que no puede ser mas precaria la situación de los médicos-directores que tengan establecimientos de la clase del que nos ocupa y para remediar este mal tan grave se debe asignar un sueldo aunque sea modesto a los directores, y si esto no fuera posible, dispensarles la asistencia a un establecimiento que no ocasiona mas que gastos y disgustos, haciendo compatible el cargo de médico-director con los demás cargos remunerados por el estado, provincia o municipio; de este modo, dispensándonos la asistencia, si bien careceríamos de utilidades, tampoco tendríamos las pérdidas de consideración que ahora se nos originan obligándonos a permanecer  al frente de un establecimiento donde apenas concurren veinte personas dispuestas a pagar los derechos del médico-director; ¡muy triste es esto! Pero más desconsolador es el cuadro si reflexionamos en el provenir de este desgraciado cuerpo de médico-directores. Ciento cuarenta son las plazas declaradas de utilidad pública de las cuales unas cuarenta  son reales y las demás solo son nominales; esta es la verdad; Ser director de las primeras equivale a vivir de la profesión; ser director de las restantes en su inmensa mayoría equivale a ser médico-director de la Fuente de Neptuno o de la Civeles. Es cierto que tenemos la esperanza de ascender y entonces seremos felices; yo creo que tengo el nº 113 en el escalafón; como los médicos-directores, con raras excepciones, son todos jóvenes gracias a dios, y pensando piadosamente les supongo de buena salud, lo mas que yo tardaré en ocupar el nº 40 serán unos sesenta años; a los noventa, pues, seré efectivamente médico-director; y a la temprana edad de ciento veinte o ciento treinta años  tomaré posesión de Archena. Indudablemente, el cuerpo de médicos-directores es un cuerpo que tiene cabeza sana, el tronco dolorido y las piernas en putrefacción; ¡dichosos los médicos que constituyen la cabeza, y desgraciados los que formamos las extremidades inferiores! Los primeros están recompensados con justicia, y así debe ser en atención a su antigüedad y méritos, ¿pero a nosotros porque se nos dan plazas que no rentan siquiera mil reales, y senos obliga a permanecer en nuestros puestos so pena  de ser lanzados del escalafón?
No quiero continuar en esta clase de consideraciones y voy a concluir con la estadística de la última temporada oficial, según consta en los cuadros que con el Vº Bº del Alcalde y firma del propietario, mandé a la Dirección General al finalizar la temporada.

Año 1877
Enfermos acomodados------- 79 (1)
Idem Pobres--------------------40
___________________________
Total---------------------------- 119

         Por el adjunto cuadro clínico se da a conocer la especialización de estas aguas en los flujos de la matriz sostenidos por diátesis herpéticas o escrofulosas.
         Peal de Becerro 19 de Diciembre de 1877
Luis Ramón Gómez


(1)   En esta clase incluyo los que no llevan certificado de pobreza por mas que no pagan los derechos o solo una parte de ellos.

En esta temporada llega al balneario de Fuente Álamo un médico joven de 30 años de edad. Acababa de aprobar las oposiciones, habiéndole sido concedida la dirección de los baños por la Real Orden del 28 de Mayo de 1877. Se encuentra con un panorama que no le agradó, sobretodo, en lo económico.
Se puede dividir su informe en varias partes; al principio, hace una breve descripción de la localización de los  baños, después hace una calificación de las aguas como, sulfuradas cálcicas, pero reconoce que él no ha realizado ningún análisis, por los motivos que expone; a continuación, en el grueso de su informe, se dedica a hacer lamentaciones, lucubraciones y reivindicaciones personales y generales de la profesión de médico-director, sometido por la incompatibilidad y por la obligación de residir forzosamente en establecimientos sin bañistas y que él llama a todo ello, consideraciones; concluyendo con una breve estadística de la temporada.
Utiliza en sus “consideraciones” unos calificativos como: “Poco agua”“pendiente un profundo barranco”,carece de agua, carece de instalación” “dos manantiales escasos” “veinticuatro habitaciones modestísimas” “no puede alimentar mas que una pequeña charca donde cogen seis personas” “cuando las lluvias han sido escasas no se puede vaciar el agua mas que de ocho en ocho días”  y remata diciendo: “todo esto unido a las pésimas condiciones de los caminos que conducen al establecimiento hace que solo acudan pobres de solemnidad de los pueblos inmediatos”.
El desánimo le llevó incluso a no cumplir con sus obligaciones, dice que tuvo la idea de intentar algún ensayo sulfidométrico, pero no lo realizó porque aunque parezca exageración, había estado preocupado toda la temporada considerando con profundo pesar su mala fortuna que le hizo elegir este establecimiento. No hace un verdadero informe, sino un lamento, para dar a conocer al Iltmo. Sr. Director Gral. De Beneficecia y Sanidad, su malestar por el destino elegido.
Habla de “un establecimiento que ni tiene presente, ni pasado ni porvenir” desde mi punto de vista demasiado crítico y un poco aventurado en su crítica, pues conocería el presente, pero del pasado no se informó muy bien, pues como hemos visto en otros temas, había temporadas en las que la concurrencia llegaba hasta 300 bañistas; y respecto al porvenir, en la temporada 1879, en fue sustituido reglamentariamente por  D. Norberto Castillo, la confluencia aumentó a 108 enfermos, lejos de los 34 que tuvo él en la temporada 1878. Recogió una clientela de 119 enfermos, la bajó a 34 y después de su sustitución en 1879 subió a 108 bañistas.

Supongo que después de tantas lamentaciones en 1896, a sus 50 años de edad, por fin consiguió su ultimo destino en La Aliseda, no como el que él pretendía en Archena al que según su informe llegaría cuando tuviese 120  ó 130 años de edad, en donde, me imagino que ganaría más dinero, pero no creo  mejor calidad de vida que la de Fuente Álamo.
En cuanto al cuadro de enfermedades fueron fundamentalmente cuatro las que trató (Dermatosis herpéticas, Escrofulosis, Leucorreas y Oftalmia herpética), de las que de los 119 enfermos, 112 curaron o aliviaron y 7 no obtuvieron resultado. Por lo que concluye que la especialización de estas aguas está en el tratamiento de los flujos de la matriz sostenidos por diátesis herpéticas o escrofulosas
Asistieron 79 enfermos acomodados, donde están incluidos los que no llevan certificado de pobreza “por mas que no pagan los derechos o sólo una parte de ellos, y  40 pobres”.

D. Luis Ramón Trinidad Gómez de Torres, quien llegó a ser  Alcalde constitucional de Jaén (1887-89), pese a que sus críticas pudieran ser reales, no fueron muy objetivas, y desde mi punto de vista un tanto exageradas, contribuyendo con ello,  junto a otros muchos factores, al declive de los baños Fuente Álamo.

lunes, 26 de mayo de 2014

DESARROLLO DE LA GUERRA CIVIL ENTORNO A FUENTE ÁLAMO.- LA BATALLA DE LA CORNICABRA (1.938).



             Como dijimos en la anterior entrada dedicada al inicio de la Guerra Civil en Fuente Álamo, las tropas nacionales comienzan una ofensiva hacia Alcalá la Real, con el propósito de establecer un pasillo de seguridad y comunicar Granada y Córdoba (en manos de los nacionales desde agosto del 36). En dicho pasillo -Alcalá la Real, Priego de Córdoba y Cabra- se encontraba el flanco sur y suroeste de Fuente Álamo, (carretera que enlaza Alcalá la Real  y  Almedinilla), en concreto  la zona que va desde el Cerro del Ayozo hasta el Cortijo Suárez (límite de Fuente Álamo con la provincial de Córdoba).
Con la toma de Alcalá la Real el 30 de Septiembre de 1936, las tropas huidas, se intentaron reorganizar: unos en Alcaudete, tomando el mando el Teniente Coronel Peire, donde  la  Columna que llevaba su nombre se había establecido desde principios de agosto de 1936, y otros se dispersaron por el monte. La población civil roja huyó, así declara Matías Pérez Lizana en el proceso seguido contra él y otros dos fuentealameños: “cuando fue tomada Alcalá la Real por los nacionales fue evacuado a Alcaudete…”, de hecho pasó revista militar el 16 de noviembre de 1936 con el Ejercito Leal de la República representado en Alcaudete por la referida Columna Peire, donde según manifiesta, estuvo unos tres meses, volviendo de nuevo a Fuente Álamo.
DESARROLLO DE LA GUERRA.
A partir de la toma de Alcalá la Real, el frente entorno a Fuente Álamo se estabilizó relativamente y las líneas avanzaban o retrocedían levemente, según el desenvolvimiento de las batallas. Así tenemos que el día 9 febrero de 1937 las tropas republicanas llegan hasta las afueras de Alcalá La Real, pero el día 11 vuelven a sus posiciones iniciales (Salas, 1973. TI: 822). En el Archivo General Militar de Ávila con el código de referencia/signatura: AGMAV,C.660,6, se guarda archivado un informe sobre la suspensión de una operación sobre Alcalá la Real emitido entre el 15 de febrero de 1937 y 20 de febrero de 1937, por parte del Ejército de Operaciones del Sur del Ejército de Andalucía; o el 7 de julio de 1937, en que se produce un ataque republicano que llega hasta las primeras casas de Alcalá, cortando la carretera que une Alcalá y Priego, avanzando hasta 6 ó 12 km. (1)
Como vemos la estrategia de la guerra según el plan republicano consistía en apoderarse de Alcalá y cortar la carretera a Granada, realizándose nuevos intentos los días 11, 14 y 22  de julio 1937.  
(1) ABC-MADRID, Jueves 8 de julio de 1937 Frente de Guerra Andalucía, titula: “Las fuerzas de la República realizan avances de once y seis kilómetros en distintos sectores, llegando a las primeras casas de Alcalá la Real. Cincuenta y nueve prisioneros.” Continua en su relato diciendo: “Queda cortada la carretera que une Alcalá la Real con Priego de Córdoba, lo que supone un avance por este sector de unos seis kilómetros de fondo.” …Nuestros soldados se lanzaron después al ataque, venciendo toda resistencia del adversario, hasta ocupar, uno tras otro, los objetivos que se les habían señalado, llegando en esta acción, como ya se dice, hasta las primeras casas de Alcalá la Real….El campo de batalla quedó cubierto de cadáveres enemigos. Sólo en el vértice de la carretera de Alcalá la Real y Almedinilla se retiraron 80 muertos con armamento.

Por lo que respecta a Fuente Álamo, en el flanco este y sureste, se mantuvo el frente casi toda la contienda en la línea marcada por el Cerro de los Cierzos-Albarizas (posición republicana), Cerro de la Cornicabra (posición republicana), Meseta de la Cornicabra (ocupada por los  nacionales 28 de marzo de 1938), el Vértice del Ayozo (ocupado por los nacionales 28 de marzo de 1938).
Por el suroeste, Al­medinilla,  un día después del alzamiento, el alcalde en funciones se adhirió al golpe militar. A finales de enero de 1937 se produce un ataque republicano hasta la ocupación de la Sierra de Vizcántar y Sileras,  en concreto el día 21 de Enero de 1937. Se ocupa Sileras y se crea una po­sición republicana fuerte en la Sierra de Vizcántar (Cerro de Las Chozas), que permanecerá hasta el final de la guerra, si bien con poca actividad y expuesta a los bombardeos de la aviación nacional. Los silereños se trasladaron fundamentalmente a la zona republicana de La Rábita y Fuente Álamo. (SALAS, 1973. TI: 813)
Al oeste (enfrente de Fuente Álamo), Fuente Tójar, el 10 de agosto de 1936 es ocupada por los nacionales, sirviendo el río Todos Aires (Caicena o San Juan) de línea fronteriza y donde se construyeron fortines que vigilaban la tropas republicanas asentadas en San José o en la Rábita o Fuente Álamo. El 20 de Enero de 1937 comienza un ataque republicano desde subsector de Alcau­dete, llevado a cabo por la Columna Peire y atacando el cerro de la Jineta en Mures y Santa Ana.Alcaudete situado en la zona republicana, casi en la línea del frente, sufrió bastantes bombardeos aéreos, destacando el del día 28 de marzo de 1938, cañoneado durante la batalla de Cornicabra. 
 Como hemos podidos observar, Fuente Álamo se encuentra totalmente rodeado y en la línea de frente de batalla, salvo por la posición republicana en el Cerro de Vizcantar, o por su flanco noreste (dirección La Rabita) y por su norte (dirección Las Grajeras).
Fuente Álamo, aldea, permaneció en zona republicana hasta el final del conflicto, como toda la zona oriental del término municipal de Alcalá la Real. Esta ciudad durante el conflicto sufrió varios ataques republicanos, en el ya relatado del 7 de julio de 1937, y desde el día 3 de dicho mes, colaboró en la acción ofensiva sobre Alcalá la Real, la 76ª Brigada Mixta, que fue enviada al frente a finales del mes de marzo de 1937 y que estaba formada entre otros por 4º batallón del Regimiento de Milicias de Jaén. Tenía su puesto de mando en Alcaudete y dependía de la 21 División del IX Cuerpo de Ejército con cuartel general en Jaén.
Como pasaje descriptivo ocurrido el 17 de febrero de 1937 donde se puede observar como en  Fuente Álamo había ubicada en el molino de Don Paco Serrano una compañía a cargo del capital José Bautista, tenemos  el publicado en la Revista Oikos Nº 1  2009 “Cuadernos Monográficos del Ecomuseo del Río Caicena” Publicación del Ecomuseo del Río Caicena y editada por el Excmo. Ayuntamiento de Almedinilla: “La Guardia Civil de Almedinilla (guardia 2º Antonio García Tena) de­tiene a Lorenzo y lo llevan a Priego. En su declaración afirma haber par­ticipado en la detención cumpliendo órdenes superiores de su cabo Angel Muñoz Álvarez, y que al intentar huir Santiago Serrano realizó disparos al aire y finalmente consiguió apresarle, trasladándole a Fuente Álamo y entregándoselo al Capitán de su compañía: José Bautista, sin saber de su parade­ro a partir de entonces. Continúa el relato publicado en la misma revista: En la declaración de Ángel Muñoz Álvarez … “afirmando que fue Cabo de la 76ª Brigada y tuvo a sus órdenes a Lorenzo Mesa y “Chaqueta Blanca”, que detuvieron a una perso­na en Charilla y a otra en Las Peñas (Santiago Serrano) que trasladaron al aprisco de aceitu­nas de Francisco Serrano Mármol de Fuente Álamo, desconociendo que ocurrió después (pero al de Charilla nada porque le vio más tarde)”.
En el diario “La Vanguardia” (Tendencia Republicana), del día, Martes, 5 de octubre de 1937 se publica:“…han sido bombardeadas las concentraciones enemigas descubiertas en la carretera de Alcalá la Real a Almedinilla (Jaén).”
En el mismo diario en su edición del domingo, 2 de enero de 1938, página 4, como parte de guerra republicano titula: “La carretera de Alcalá la Real a Priego, batida por nuestros fuegos” y publica: “Frente de Andalucía, 1.-Nuestras fuerzas del sector de Jaén adelantaron la línea, ocupando dos cotas de valor estratégico que permiten dominar la carretera de Alcalá la Real a Priego. Unas patrullas de reconocimiento del mismo sector se acercaron varios kilómetros hacia un terreno enemigo e hicieron prisioneros a varios paisanos que el enemigo utilizaba para la vigilancia de la retaguardia”.
El diario ABC- Madrid (Tendencia Republicana) en su edición también del domingo, 2 de enero de 1938, página 3, Frente de Andalucía, 1. 3 de la tarde: “Nuestras fuerzas del sector de Jaén adelantaron la línea, ocupando dos cotas de valor estratégico al sur de Cerro (La) Pelea que permiten dominar la carretera de Alcalá la Real a Priego. Las nuevas posiciones han sido fortificadas convenientemente. Unas patrullas de reconocimiento del mismo sector se adentró varios kilómetros hacia un terreno enemigo trayendo algunos paisanos prisioneros, que el enemigo utilizaba para la vigilancia de la retaguardia”.

LA BATALLA DE LA CORNICABRA

La Cornicabra y el Peñón Alto fue la zona más cercana de la aldea donde se libró una fuerte batalla cuerpo a cuerpo, apoyada por aviones, tanques y mucha artillería. Aún se pueden observar las trincheras, formadas por piedras (abundante materia prima en la zona) de distinto tamaño con formas irregulares pero perfectamente superpuestas. También se han hallado al descubierto restos de metralla y balas (ver foto). La batalla se libró fundamentalmente en la meseta de la Cornicabra, recordando algunos mayores, como de pequeños, una vez finalizada la contienda, pinchando con una simple vara, podían detectar el lugar de enterramiento de los soldados (que llegaron a ser más de 300 de ambos bandos) dado que aún se encontraba el cadáver humedecido y que habían sido enterrado en el mismo campo de batalla.
Esta batalla, parece ser que hizo que se movilizaran reemplazos de reservista de la zona; así, Matías Pérez Lizana declara en el proceso seguido contra él, que permaneció en Fuente Álamo hasta que en marzo de 1938 fue movilizado su reemplazo y se incorporó a la 76ª Brigada Mixta, hasta el final de la Guerra.
Según La Vanguardia (parte republicano) del día 29 de marzo de 1938: “Muy a primera hora de la mañana, del día 28 de marzo de 1938 el enemigo inició un ataque contra algunas posiciones ocupadas por nosotros en el sector de Alcaudete. Tal acción ofensiva fue apoyada por aviones, tanques y mucha artillería, elementos éstos que actuaron contra Los Cierzos y Cornicabra. Dicho ataque, así como otros cuatro que sucesivamente se emprendieron, los rechazaron vigorosamente las tropas republicanas que combatieron con excelentísima moral. Los rebeldes sufrieron gran quebranto, dejando delante de las posiciones que inútilmente pretendieron conquistar, cerca de trescientos cadáveres.”
Mientras que el ABC-Sevilla (parte nacional) del mismo día  29/03/1938 se publica: “En el frente de Jaén, Sector Alcalá la Real, se ha rectificado nuestra línea a vanguardia, habiéndose ocupado, no obstante la resistencia del enemigo, el vértice de Allozo y la meseta de Cornicabra.”  En la pag. 280 de Partes Oficiales de Guerra, 1936-1939. Tomo I, Ejército nacional, se recoge lo mismo.
 La Vanguardia del día  30/03/1938 publica: “Los rebeldes han insistido en sus ataques a nuestras posiciones de Cornicabra (sector de Alcaudete), siendo de nuevo rotundamente rechazados.” …
En la defensa de estos ataques adversarios a las posiciones republicanas del subsector Cierzos-Cornicabra también participó, según el Diario de Operaciones, la 76ª Brigada Mixta, teniendo su puesto de mando como hemos dicho en Alcaudete. Si bien, por los general su actividad se limitó a cambios de emplazamiento, instrucción y algún pequeño golpe de mano.
Por lo que respecta al ejército nacional (quien realiza el ataque contra las posiciones republicanas en los Cierzos y la Cornicabra), al III Cuerpo de Ejército correspondían las Divi­siones 31, 32, 33 (y la 102 de reserva) y la 1ª Briga­da Mixta de la División 32 (con otras dos Brigadas) tenía Plaza en Alcalá la Real al mando del Teniente Coronel Ángel Bello López (Servicio Histórico Militar de Madrid, Arm.18, Leg.20, C.24, citando en MO­RENO, 1986: 705).

Después de la Batalla de la Cornicabra, durante los meses de  mayo y junio de 1938 se reorganizó el mando en el sector republicano de Alcalá la Real. Se puso al frente del IX Cuerpo a Francisco Menoyo Baños y a Alejandro  Cuerda Santana, como jefe de la 21 División y se integró este Cuerpo en el Grupo de Ejércitos de la Región Central, que se encontraban al mando del general Miaja. La mayoría de las brigadas habían desparecido en sus combates del frente y solo quedaban en la División, la 76ª Brigada Mixta y 80ª Brigada Mixta. Hasta final del año 1938, tan sólo se consiguieron el encuadramiento de las unidades mermadas y la fortificación de posiciones de Albarizas y Cornicabra, entre otras. Así se mantendrían las posiciones hasta final de la Guerra.