miércoles, 21 de noviembre de 2018

HISTORIA DEL CORTIJO DE LA FUENTE LA ENCINA BAJA: "GATO ENCERRADO” O EN SEMILIBERTAD


       
   Anastasio Mesa Cano era natural de las Caserías de San Isidro. Hijo de Anselmo y de Mercedes, se casó con la fuentealameña Adoración González Cano, con la que tuvo 4 hijos. Sus dos primeros hijos se llamaron Anastasio y José; el primero había nacido durante la Guerra Civil y el segundo un año después de finalizar esta contienda. Posteriormente o durante su “ausencia” nació  Custodia y otra niña. Como características físicas, tenía una estatura de 1,700 m., cejas pobladas, ojos negros, barba regular, color sano, una cicatriz en la mano izquierda y era apodado: “El Gato”. Durante la Guerra Civil al casarse con Adoración (hija Francisco González Moyano “García” y de Dominica Cano Fuentes) se estableció en el cortijo Fuente de la Encina Baja, donde estaba de encargado su suegro y cuya propietaria era Mercedes, conocida como “Bancari” por su marido. Allí aparece censado en 1940 como residente en Fuente Álamo.
           
        En el Procedimiento Sumarísimo  nº 3931/39 es enjuiciado por un delito de auxilio a la rebelión, acusado de la destrucción de la ermita de San Isidro de las Caserías y sus imágenes, así como de oponerse voluntariamente con armas cuando su pueblo (Las Caserías) fue tomado por los nacionales, huyendo a la zona roja. Acusaciones que, como todas las genéricas de la Falange Española y de la Guardia Civil, no estaban suficientemente probadas y tan solo se basaban en testigos que declararon por primera vez cinco años después de ocurridos los hechos y en una segunda declaración pasados ya quince años.
            En alguna de las declaraciones testificales se dice: “que no intervino en saqueos ni en todo lo demás”,  “no se portó malamente con ellos”. Anastasio reconoce en su declaración que, una vez tomadas las Caserías de San Isidro, se marchó al Cerro del Ayozo a hacer guardias y cuando le movilizaron forzosamente se incorporó al ejército rojo, estando además afiliado al Partido Socialista desde abril de 1936. Tampoco está probado fehacientemente que participase en la destrucción de imágenes, ni en la detención de personas, solo basadas en la declaración de un testigo que aparece testificando en muchos sumarios y que seguramente tuvo alguna recompensa del Régimen.
           
      Lo cierto es que fue detenido el día 13 de mayo de 1939 y, después de más de un año en prisión provisional, el 29 de julio de 1940 solicita su puesta en libertad provisional alegando que tiene tres hijos en abandono y miseria. El 7 de noviembre de 1940 se le concede su libertad provisional y regresa al referido cortijo de la Fuente de la Encina donde permanece durante nueve meses.
       El día 30 de agosto de 1941, por Orden superior, es llamado para  incorporarse al Batallón Disciplinario de Soldados Trabajadores nº 42 de Gerona. Desde allí es trasladado a la localidad de San Pablo de Seguríes prestando trabajos forzados en la 3ª Compañía. De aquel lugar  logró escapar  el 17 de febrero de 1942. Huída que intentó justificar en el hecho de que allí solo había catalanes condenados a más de 30 años y que le hacían la vida imposible. Después de caminar a pie, casi desnudo y hambriento, durante cinco meses, llegó  a su aldea natal.  Fue entonces cuando sus padres le dijeron que se marchase, pues no querían problemas con la justicia, (según manifiestan vecinos). Así que volvió y se ocultó en el referido cortijo donde estaba su mujer, sus hijos y su suegro. Hizo un zulo en el pajar del cortijo, el cual era medianero con otro cortijo, para así poder cambiarse de un lado a otro, donde permaneció hasta 21 de febrero de 1952. Según declara el 14 de julio de 1952: “permaneciendo en su casa sin salir a la calle, oculto en una cámara, y se entregó por hacérsele ya la vida imposible, y con el fin de poder sostener a su familia, esposa y tres hijos, que ya estaban en la miseria. Que no puede acreditarlo por ninguna persona, solo por sus padres políticos, su esposa e hijos, por haber tenido que permanecer oculto a todos los demás, por temor a ser detenido”.
            Del estudio del expediente se deduce que la autoridad judicial instructora conoce de su “deserción” cuando acuerda la práctica de la diligencia de careo con otro imputado y para ello solicita su traslado a Jaén el 19 de diciembre de 1942, recibiendo contestación el 15 de febrero de 1943 en el sentido de que se encuentra declarado en rebeldía con expediente de deserción. Es cuando se libran requisitorias el 15 de marzo de 1943. El 18 de mayo de 1943 se suspende el curso de las actuaciones hasta que el encartado se presente o sea habido.
           
      Por aquellos hechos ocurridos durante la Guerra Civil, en sentencia de 17 de octubre de 1952, es condenado a la pena de seis años y un día por un delito de auxilio a la rebelión militar, siéndole aplicado el tiempo de prisión provisional y además pudiendo acogerse al indulto general concedido en el Decreto 9 de octubre de 1945.
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          Pienso que, desde que se decretó el indulto general en 1945, si hubiese salido seguramente se  hubiese podido acoger al mismo, pero como su fuga era tan reciente, quizás le hubiesen condenado por el delito de deserción.
            En aquel zulo situado en el interior del cortijo de la Fuente de la Encina Baja, permaneció oculto, en las horas de día, durante diez años, sin que las autoridades supiesen de su paradero ni de su destino, así en el censo de 1950 su esposa aparece con el estado civil “N”, haciendo referencia a no consta.
         
 Visto la proeza conseguida desde la perspectiva de nuestros días, todavía no nos podemos hacer a la idea de cómo pudo resistir aquella vida con la tensión, la incertidumbre y el miedo para él y para su familia, con la impotencia y la frustración de no poder trabajar y alimentar a sus hijos a quienes sí enseñó a leer y escribir, comiendo lo escasamente aportado por su suegro, quien fue sometido a las presiones por parte de la autoridad e incluso a torturas en alguna ocasión para que confesase, sin lograr el objetivo. Hay quien piensa que actuó como los Hombres de la Sierra, pero no ha quedado constancia de ningún golpe o actuación en la que hubiese estado implicado. También gozó de la complicidad de sus vecinos, quienes sospechaban e incluso algunos lo sabían pero no dijeron nada, entre ellos Romualdo Vera, casado con una prima hermana de su mujer.
            Según nos cuenta José Vera: “Tenía una libreta donde fue anotando todas las circunstancias, horas y personas que pasaban por el camino y eso fue lo que le salvó de una segura condena, unido a la presentación voluntaria a las autoridades”.
           
     En aquella libreta, especie de diario, fue anotando todas las circunstancias, momentos, días y horas con detalle de los acontecimientos que ocurrían en su entorno, así como las personas que pasaban por el camino o llegaban al cortijo.  Anotaciones que le sirvieron, junto a otras pruebas, para que no pudieran condenarle por algún “delito” de los cometidos por los “Maquis” o guerrilleros. Así nos comenta Juana Viana, hija de Julián Expósito y de Aurora “La Charola” que: “su madre iba vendiendo productos por los cortijos, entre ellos al Cortijo de la Fuente de la Encina, y por eso fue llamada a declarar como testigo, por si sabía algo o había visto a Anastasio, testificando al detalle las ocasiones que había estado por allí, coincidiendo su testifical con las anotaciones del escondido o encubierto”.
            Según se cuenta otra de las causas que le obligó a presentarse es que su mujer había quedado embaraza, por lo que para evitar que las malas lenguas hablasen de que se había acostado con otro vecino, ( tal y como llegó a rumorearse), salió del zulo y se entregó. Entonces se le  dijo a un vecino: “ya ha aparecido el hurón que mataba el conejo”.
           
   Se dice también que le sirvió de prueba a su favor el hecho de que  cuando se presentó tenía buen aspecto y estaba bien nutrido, cosa que hubiese sido imposible de haber estado diez años refugiado en la sierra o echado al monte. En todo caso y sin la intención de quitarle valor a la proeza o bromear con ella, la expresión “aquí hay gato encerrado” que suele utilizarse cuando desconfiamos de alguna cosa o nos da en la nariz que hay algo turbio en algún asunto, también es posible acudir a ella, sobretodo en una ausencia tan prolongada en el tiempo.
            El día que se presentó ante las autoridades, fue acompañado entre otros por José Vera Torres.
       Una vez indultado hizo una vida normal, estableciéndose en la Tabernilla de la Setilla, donde regentó el negocio, al mismo tiempo que enseñaba a leer a niños, como Custodio Pérez Aguilera, Julio Aguayo Pérez, o  Custodio Padilla,  impartiendo también clases para formación de guardias civiles, a la vez que les contaba su proeza.           
       Su hijo Pepe continuó con la profesión de su padre impartiendo clases por los cortijos. La familia decidió trasladarse a Puertollano de Ciudad Real y ya no se supo nada más de ellos.            

lunes, 8 de octubre de 2018

FIESTAS DE FUENTE ÁLAMO 2018 EN HONOR A LA VIRGEN DEL ROSARIO



         Este año hemos celebrado las fiestas en honor a Nuestra Patrona la Virgen del Rosario, durante  los días 6 y 7 de octubre. Hemos tenido la suerte de que el tiempo nos ha acompañado, quizá con una pizca de calor.
La participación en las fiestas ha sido todo un éxito. Nos hemos reencontrado con viejos amigos y hemos convivido  con nuestros familiares en estos días de júbilo, alegría y religiosidad. Hemos participado en concursos, campeonatos, juegos variados, bailes, tomando unas copas, y en la salida en procesión de Nuestra Sra. la Virgen del Rosario, acompañada del Sagrado Corazón de Jesús.
El sábado 6 tuvo lugar la presentación de una camiseta con la imagen de la Virgen del Rosario, que Diario Jaén ofreció a todos los devotos. Según nos comunican todavía se puede conseguir solo con llamar al 953211111.
Continúo con la celebración de la Santa Misa, en honor a Nuestra Patrona, donde un año más la pequeña iglesia se llenó. Fue oficiada por un sacerdote joven, que transmitió de una forma directa y con ejemplos sencillos el mensaje de Jesucristo, haciendo a su vez recomendaciones necesarias a los asistentes e insistiendo en la necesidad de asistir a la Eucaristía como hermanos  que somos para compartir la fe que cada uno dice que tiene. La lectura del Evangelio fue realizada por Mari Juli Peláez; en tanto que la misa fue cantada y tocada por Ana María Pérez a la guitarra y acompañada al violín de Domingo Pérez.
Hemos estado acompañados de la autoridad local, el Alcalde Pedáneo Manuel Jiménez y autoridades alcalaínas en representación del Ayuntamiento de Alcalá la Real: el  Sr. concejal de festejos Custodio M. Valverde que presidió el acto procesional junto al párroco y la concejal de Servicios Sociales, Igualdad y Salud, Dª María José Aceituno.  Hecho histórico e insólito ha sido la salida de la procesión de su recorrido oficial, y por primera vez han subido en andas tanto a la Virgen del Rosario, como  al Sagrado Corazón de Jesús hasta el Cerro. También ha habido momentos emotivos como el recordatorio procesional a personas que este año no nos han podido acompañar físicamente, pero sí espiritualmente.
El día finalizó y empezó otro nuevo, con la actuación musical de la Orquesta Al-Alba y el Dúo Enigma, durante la cual hubo una dedicatoria musical especial para el ex alcalde pedáneo Santiago Cano por su 90 cumpleaños. Media vida dedicada al servicio de la aldea. El día se completó con la excelente clasificación de los hermanos Carlos y Jesús Aguilera en “Dessafio Sierra Sur”
El domingo día 7 tuvimos el honor de estar acompañados por la Sra. Presidenta de la Junta de Andalucía Dª Susana Díaz Pacheco, así como por el Consejero de de Fomento y Vivienda D. Felipe López García y del Sr. Alcalde del Ayuntamiento de Alcalá la Real D. Carlos Hinojosa Hidalgo y otros representantes municipales. Fueron recibidos sobre las 13.30 horas  por la autoridad local y los vecinos en el Centro Social. Después de un paseo por las calles de la aldea, acompañada por multitud de fuentealameños, visitó los monumentos más emblemáticos de la aldea, entre ellos la Iglesia de San Antonio de Padua del siglo XVIII. El trato cordial y directo con la gente no pudo ser continuado con la degustación  de un arroz por problemas de agenda.
La noche continúo con la actuación del Dúo Enigma y el baile de la Asociación Faraday Bailarines de Almedinilla. Finalizó con la entrega de premios, en la que un año más, se han repartido para todos.
Quisiera agradecer a los organizadores de las fiestas el trabajo bien hecho, y a la Hermandad dirigida este año por Antonio Pérez Ramírez y Noelia Nieto junto con su hija menor Nazaret; sin olvidar la colaboración especial de Mari Juli y Francisco Anguita.

Aquí dejo unos vídeos y unas fotos, referentes a la participación.  

































viernes, 31 de agosto de 2018

HISTORIA DE LOS TRES GUERRILLEROS DEL CORTIJO DE LA CANALEJA



Pilas de Fuente de la Encina
            Como era habitual, un día de casi finales de otoño, Antonio Ortega Serrano “Cojo Rayo” se encontraba en la zona del Cortijo de la Fuente de la Encina Alta “Cortijo Arriba”.  Iba caminando dirección a Las Mimbres para realizar la tarea propia de aquella época del año, consistente en la recolecta de setas de chopo. Lo que no resultó tan habitual fue el encuentro que tuvo  con unos hombres extraños en sus vestimentas y desconocidos por la zona,  con quienes no pudo intercambiar otra palabra que no fuese “un Dios, te aguarde”. Quedó sorprendido y con muchas dudas, que al día siguiente serían disipadas. No pudo sino observar cómo aquellos extraños se marchaban dirección al Cortijo de Valenzuela, término de partido de campo de Fuente Álamo.  
            Estos tres hombres, en la tarde noche del día 31 de octubre de 1946, llegaron al Cortijo de la Canaleja, situado al límite Este del partido de campo de Fuente Álamo. Se introdujeron en su interior solo con la fuerza estrictamente necesaria para doblegar la voluntad de sus moradores: una familia de labradores del Castillo de Locubín formada por José María, su esposa Rosario y su hijo menor Miguel, quienes eran los encargados o “caseros” del cortijo propiedad de  Manuel Duran Oria.
           
      Quizás en perspectiva de que la ocupación solo iba a durar aquella noche, o dadas las horas de llegada y “no habiendo avisado”, no obligaron a aquella mujer a que les hiciera una suculenta cena, como podría ser carne de los muchos animales que guardaban aquella familia de pastores. Tan solo les cocinó unas patatas fritas a lo pobre.
            Aquella noche no iba suponer ningún peligro para los visitantes del cortijo; el problema se planteó una vez que amaneció, pues era tarea habitual que el niño Miguel fuera a cuidar el rebaño de cabras y ovejas al Cortijo de Valenzuela propiedad de Fernando Villén, que se encontraba a unos 300 metros de distancia, enlazados por un camino. Por esta circunstancia, que se repetía día a día, José María recomendó a los inesperados visitantes, que el niño debía acudir a su trabajo como de habitual, puesto que de lo contrario comenzaría la familia Villén a preocuparse, lo que a su vez podría provocar que viniesen allí a preguntar por el niño. Ante este planteamiento, los “huéspedes” accedieron, advirtiendo al niño de que no podía decir nada ante el peligro que corrían sus padres. Pero el niño ya había sido instruido de contrario por su padre.
          
Vistas desde el Cortijo Arriba, al fondo el Cortijo Valenzuela
  Miguel llegó al cortijo de los Villén muerto de pánico, creando pronto sospechas en la familia. Tardó poco tiempo en contar lo sucedido, tal y como había procurado su padre. Mientras que el niño continuó con sus tareas habituales, Fernando Villén se desplazó a la Cortijada de Las Mimbres donde encontró a un tal Vázquez, que después fue nombrado Guardia Municipal, yerno del apodado “El Burrero”, quien se desplazó hasta Alcalá la Real y puso en conocimiento de la Benemérita todo lo que le habían contando.
            De inmediato se preparó un dispositivo formado por un pequeño ejército de Guardia Civiles, que no tardó nada en desplazarse al lugar. En dirección a la Canaleja, llegó una pequeña dotación del dispositivo al Cortijo de los Reventones, donde se encontraron con Eufemia Valverde, quien asustada fue reticente a abrirle la puerta.
           
 Una vez hicieron presencia en el lugar de los hechos, rodearon el cortijo y al darse cuenta de que habían sido delatados, dieron un tiro a José María, sin que le causara lesión grave y emprendieron la huida hacía el monte, siendo alcanzado uno de ellos a unos 200 metros en un pequeño majano de piedras  preparadas construir una choza situado en la propiedad de Manuel Pérez “Torres” tierra de rompizo situada en la parte baja de la Canaleja  denominada Loma Blanca, donde quedó un pañuelo de mano agujereado, que Custodio Pérez siendo un niño recogió. Los otros dos al saltar por un barranquillo fueron acribillados. Aquel día cuando Marcelino Pérez se disponía con su burra blanca a transportar estiércol para la hortaliza a la citada finca familiar,  su esposa Dolores le disuadió de hacerlo, pudo ser un presagio, que le evitó el verse envuelto en aquel tiroteo.
          
Foto de L.M. Sánchez Tostado
  Esta es la versión contada por Custodio Pérez Aguilera, que vivió en el Cortijo de los Reventones, próximo a la zona,  que no deja de ser más cierta o menos cierta que otra. Y a pesar de que los hechos le sorprendieron a la edad de casi 7 años, le quedaron muy grabados, y los fue reconstruyendo poco a poco en base a lo oído de su familia y vecinos.
            Los hechos han sido datados por el historiador Luis Miguel Sánchez Tostado, en su libro “Cencerro, un guerrillero legendario”, de donde hemos obtenido la identificación de los guerrilleros, las armas y objetos intervenidos, así como una fotografía que pudo ser incautada a los acribillados ese mismo día, en la que aparece retratado el grupo de “Cencerro”:  Se trata del jiennense Diego García Gómez, “Chirri”, colaborador de “Cencerro” y responsable local de las Juventudes Unificadas Socialistas de Jaén. Se había unido a la guerrilla unos meses antes, en julio de 1946, tras la redada contra un comité clandestino en la capital. Los otros dos eran los hermanos Juan Rivera Jiménez “Riverilla” y Carlos Rivera Jiménez, “Jeromo”, naturales y vecinos de Albolote (Granada), enlaces que aquel verano huyeron de los interrogatorios y las torturas. A los muertos se les intervino: “tres pistolas, una carabina Remigton, cuatro cargadores, unos prismáticos, un cuchillo de monte, un reloj, 5.950 pesetas, así como propaganda política clandestina, fotografías y documentación procedente de Jaén y Granada” (Sánchez Tostado, L.M. “Cencerro, un guerrillero legendario”, 2010”)
Foto publicada en el Diario de Jaén el 6-07-2016- Artículo de D. Luis M. Sánchez Tostado

            Los tres cuerpos acribillados fueron expuestos dos días en las puertas del Hospital de Alcalá la Real, con alto significado ejemplarizante. El número 2 y 3 son los hermanos Rivera.

lunes, 9 de julio de 2018

CARRETERA DE FUENTE ÁLAMO POR EL BERMEJO (1930).



ALCALA LA REAL. 24.  Tiene esta población, para las doce aldeas con que cuenta, unas formas de atención tan irritantes por la desigualdad de trato a que injustificadamente se las somete, que ya no podemos silenciar.
            De las doce aldeas, casi todas ellas disfrutan de carreteras, número de escuelas casi suficientes y Cementerio local.
            Hay entre todas una, a la que, por lo visto le ha tocado el papel de Cenicienta. Nos referimos a la aldea de Ortichuela.
            Allí donde existe población escolar suficiente para disfrutar de cuatro o cinco escuelas, tiene que resignarse con una.
            Sabemos que desde hace varios años se lograron concesiones para construir tres carreteras: la primera para Ortichuela; la segunda, para La Pedriza, y la última, para Fuente Álamo. De las tres, las dos primeras están por hacer. La única que se está construyendo  es la última, y ésta porque propietarios y caciques tienen allí sus olivares, fábrica de aceites y caseríos para recreo.
            Solo con las pesetas invertidas en fuentes, macetas  y flores para hermosear el Paseo, hubieran podido empezarse los trabajos de la carretera de Ortichuela.
            De este modo habrían tenido trabajo estos obreros, que sobre todo en los otoños, se ven impelidos a sufrir las consecuencias del paro a que obligan las  periódicas crisis de trabajo.
            Del Cementerio, es decir, de los trastornos que produce la carencia de él en Ortichuela, habría mucho que hablar. Baste decir que los fallecidos en esta aldea hay que enterrarlos en Alcalá, sufriendo los familiares del difunto, como alivio de pena, o los rigores del sol canicular o las inclemencias de los temporales de agua y nieve de la estación invernal.
            Creemos tener motivos suficientes para que las observaciones apuntadas se tomen en consideración y el Ayuntamiento de Alcalá la Real, haciendo honor a deberes más altos que los que los que atienden a dar satisfacción a gentes de privilegio, se preocupen también de cumplir con esta aldea como necesita y merece.
            Es menester que allí vean que el dinero que se les arranca con arbitrios, impuestos y gabelas es también alguna vez para favorecer y mejorar su situación. J.F.
            En la página 3  del  periódico “El Socialista” fundado por Pablo Iglesias, del día 25 de julio de 1930 se publica la anterior información con el título: “Una Aldea Abandonada” firmada por J.F.
      Hoy 23 de julio de 2020, casi un siglo después, exactamente 90 años menos dos días, tenemos otra buena noticia:  se acometen importantes obras de conservación de la referida carretera, ahora JV2237.


 Me he permitido transcribir literalmente la información, para que se pueda leer más fácilmente. Como se puede ver, un poco han variado las atenciones que tanto el Ayuntamiento de Alcalá la Real, como la Diputación de Jaén tienen hacia las aldeas alcalaínas. En este caso la aldea abandonada era La Hortichuela, que ha pasado por una situación muy similar en pleno Siglo XXI, en lo relativo a sus vías de acceso hasta que en noviembre de 2017 fueron acondicionadas.
             En cuanto a la referencia que se hace a la carretera de Fuente Álamo, hay que indicar que sería en el año 1924 durante la dictadura de Primo de Rivera cuando se logró la concesión para construir una carretera desde el Bermejo hasta Fuente Álamo, para la incorporación a la carretera de Monturque a Alcalá; y como se puede leer en la noticia del 25 de julio de 1930 se estaba construyendo  “porque propietarios y caciques tienen allí sus olivares, fábrica de aceites y caseríos para recreo”. Por esta circunstancia tuvo más suerte que La Pedriza y La Hortichuela que aún estaban por hacer.
            Como antecedente hay que tener en cuenta que en el diario “EL GLOBO” del  Lunes, 5 de abril de 1915 se publica en su apartado “Actualidad Postal y Telegráfica”. Conducciones que se crean: “En carruaje de Priego de Córdoba á Alcalá la Real (Jaén) por Almedinilla y Fuente Álamo”. En el año 1915 se había creado una conducción en carruaje de servicio postal que pasaba por Fuente Álamo por unos caminos en pésimas condiciones hasta que se construyó la necesitada carretera.
            Se puede destacar del artículo la dura crítica que se hace al Ayuntamiento de Alcalá la Real:  “solo con las pesetas invertidas en fuentes, macetas  y flores para hermosear el Paseo…”, esto no ha variado en lo sustancial, y se puede extrapolar a otros aspectos como el cuidado que está recibiendo el Conjunto Monumental de la Fortaleza de la Mota en relación con la Torre de Fuente Álamo, por ejemplo. Solo con los euros que se han gastado en restaurar diez piedras en la Mota, se podría reconstruir casi la almenara de la Torre.
También hace referencia a la situación obrera, que se hubiese paliado con la construcción de carreteras, así: “… habrían tenido trabajo estos obreros, que sobre todo en los otoños, se ven impelidos a sufrir las consecuencias del paro a que obligan las  periódicas crisis de trabajo…”
Finaliza el artículo con una muy buena recomendación: “…Ayuntamiento de Alcalá la Real, haciendo honor a deberes más altos que los que los que atienden a dar satisfacción a gentes de privilegio, se preocupen también de cumplir con esta aldea como necesita y merece”.
            El problema de las infraestructura en Fuente Álamo ha venido arrastrándose durante todo el Siglo XX y nuestras reivindicaciones, para aquellos que piensan que son de ahora, vienen de atrás, ya en el año 1.991 preparamos unas hojas de recogida de firmas con el siguiente texto: “LOS AQUÍ FIRMANTES, SOLICITAMOS AL TIEMPO QUE NOS CREEMOS CON EL DERECHO DE EXIGIR, QUE ANTE LA PASIVIDAD DE LA DIPUTACIÓN PROVINCIAL DE JAÉN Y DEL AYUNTAMIENTO DE ALCALÁ LA REAL PARA HACER LA REPARACIÓN DE LAS CARRETERAS QUE UNEN FUENTE ÁLAMO-ALCALÁ LA REAL Y FUENTE ÁLAMO-LA RÁBITA, MOSTRAMOS ASÍ NUESTRA DISCOFORMIDAD, Y SE TENGA EN CUENTA NUESTRA PETICIÓN”.
            Por desgracia, la documentación quedó sin ser presentada en las administraciones debido a la poca implicación vecinal y la nula recogida de firma. El lugar de recogida de firmas era el bar, local social en aquellos años. Eran tiempos malos para reivindicaciones locales, al igual que los actuales, sin embargo algo está cambiando, cuando se quiere.