lunes, 8 de octubre de 2018

FIESTAS DE FUENTE ÁLAMO 2018 EN HONOR A LA VIRGEN DEL ROSARIO



         Este año hemos celebrado las fiestas en honor a Nuestra Patrona la Virgen del Rosario, durante  los días 6 y 7 de octubre. Hemos tenido la suerte de que el tiempo nos ha acompañado, quizá con una pizca de calor.
La participación en las fiestas ha sido todo un éxito. Nos hemos reencontrado con viejos amigos y hemos convivido  con nuestros familiares en estos días de júbilo, alegría y religiosidad. Hemos participado en concursos, campeonatos, juegos variados, bailes, tomando unas copas, y en la salida en procesión de Nuestra Sra. la Virgen del Rosario, acompañada del Sagrado Corazón de Jesús.
El sábado 6 tuvo lugar la presentación de una camiseta con la imagen de la Virgen del Rosario, que Diario Jaén ofreció a todos los devotos. Según nos comunican todavía se puede conseguir solo con llamar al 953211111.
Continúo con la celebración de la Santa Misa, en honor a Nuestra Patrona, donde un año más la pequeña iglesia se llenó. Fue oficiada por un sacerdote joven, que transmitió de una forma directa y con ejemplos sencillos el mensaje de Jesucristo, haciendo a su vez recomendaciones necesarias a los asistentes e insistiendo en la necesidad de asistir a la Eucaristía como hermanos  que somos para compartir la fe que cada uno dice que tiene. La lectura del Evangelio fue realizada por Mari Juli Peláez; en tanto que la misa fue cantada y tocada por Ana María Pérez a la guitarra y acompañada al violín de Domingo Pérez.
Hemos estado acompañados de la autoridad local, el Alcalde Pedáneo Manuel Jiménez y autoridades alcalaínas en representación del Ayuntamiento de Alcalá la Real: el  Sr. concejal de festejos Custodio M. Valverde que presidió el acto procesional junto al párroco y la concejal de Servicios Sociales, Igualdad y Salud, Dª María José Aceituno.  Hecho histórico e insólito ha sido la salida de la procesión de su recorrido oficial, y por primera vez han subido en andas tanto a la Virgen del Rosario, como  al Sagrado Corazón de Jesús hasta el Cerro. También ha habido momentos emotivos como el recordatorio procesional a personas que este año no nos han podido acompañar físicamente, pero sí espiritualmente.
El día finalizó y empezó otro nuevo, con la actuación musical de la Orquesta Al-Alba y el Dúo Enigma, durante la cual hubo una dedicatoria musical especial para el ex alcalde pedáneo Santiago Cano por su 90 cumpleaños. Media vida dedicada al servicio de la aldea. El día se completó con la excelente clasificación de los hermanos Carlos y Jesús Aguilera en “Dessafio Sierra Sur”
El domingo día 7 tuvimos el honor de estar acompañados por la Sra. Presidenta de la Junta de Andalucía Dª Susana Díaz Pacheco, así como por el Consejero de de Fomento y Vivienda D. Felipe López García y del Sr. Alcalde del Ayuntamiento de Alcalá la Real D. Carlos Hinojosa Hidalgo y otros representantes municipales. Fueron recibidos sobre las 13.30 horas  por la autoridad local y los vecinos en el Centro Social. Después de un paseo por las calles de la aldea, acompañada por multitud de fuentealameños, visitó los monumentos más emblemáticos de la aldea, entre ellos la Iglesia de San Antonio de Padua del siglo XVIII. El trato cordial y directo con la gente no pudo ser continuado con la degustación  de un arroz por problemas de agenda.
La noche continúo con la actuación del Dúo Enigma y el baile de la Asociación Faraday Bailarines de Almedinilla. Finalizó con la entrega de premios, en la que un año más, se han repartido para todos.
Quisiera agradecer a los organizadores de las fiestas el trabajo bien hecho, y a la Hermandad dirigida este año por Antonio Pérez Ramírez y Noelia Nieto junto con su hija menor Nazaret; sin olvidar la colaboración especial de Mari Juli y Francisco Anguita.

Aquí dejo unos vídeos y unas fotos, referentes a la participación.  

































viernes, 31 de agosto de 2018

HISTORIA DE LOS TRES GUERRILLEROS DEL CORTIJO DE LA CANALEJA



Pilas de Fuente de la Encina
            Como era habitual, un día de casi finales de otoño, Antonio Ortega Serrano “Cojo Rayo” se encontraba en la zona del Cortijo de la Fuente de la Encina Alta “Cortijo Arriba”.  Iba caminando dirección a Las Mimbres para realizar la tarea propia de aquella época del año, consistente en la recolecta de setas de chopo. Lo que no resultó tan habitual fue el encuentro que tuvo  con unos hombres extraños en sus vestimentas y desconocidos por la zona,  con quienes no pudo intercambiar otra palabra que no fuese “un Dios, te aguarde”. Quedó sorprendido y con muchas dudas, que al día siguiente serían disipadas. No pudo sino observar cómo aquellos extraños se marchaban dirección al Cortijo de Valenzuela, término de partido de campo de Fuente Álamo.  
            Estos tres hombres, en la tarde noche del día 31 de octubre de 1946, llegaron al Cortijo de la Canaleja, situado al límite Este del partido de campo de Fuente Álamo. Se introdujeron en su interior solo con la fuerza estrictamente necesaria para doblegar la voluntad de sus moradores: una familia de labradores del Castillo de Locubín formada por José María, su esposa Rosario y su hijo menor Miguel, quienes eran los encargados o “caseros” del cortijo propiedad de  Manuel Duran Oria.
           
      Quizás en perspectiva de que la ocupación solo iba a durar aquella noche, o dadas las horas de llegada y “no habiendo avisado”, no obligaron a aquella mujer a que les hiciera una suculenta cena, como podría ser carne de los muchos animales que guardaban aquella familia de pastores. Tan solo les cocinó unas patatas fritas a lo pobre.
            Aquella noche no iba suponer ningún peligro para los visitantes del cortijo; el problema se planteó una vez que amaneció, pues era tarea habitual que el niño Miguel fuera a cuidar el rebaño de cabras y ovejas al Cortijo de Valenzuela propiedad de Fernando Villén, que se encontraba a unos 300 metros de distancia, enlazados por un camino. Por esta circunstancia, que se repetía día a día, José María recomendó a los inesperados visitantes, que el niño debía acudir a su trabajo como de habitual, puesto que de lo contrario comenzaría la familia Villén a preocuparse, lo que a su vez podría provocar que viniesen allí a preguntar por el niño. Ante este planteamiento, los “huéspedes” accedieron, advirtiendo al niño de que no podía decir nada ante el peligro que corrían sus padres. Pero el niño ya había sido instruido de contrario por su padre.
          
Vistas desde el Cortijo Arriba, al fondo el Cortijo Valenzuela
  Miguel llegó al cortijo de los Villén muerto de pánico, creando pronto sospechas en la familia. Tardó poco tiempo en contar lo sucedido, tal y como había procurado su padre. Mientras que el niño continuó con sus tareas habituales, Fernando Villén se desplazó a la Cortijada de Las Mimbres donde encontró a un tal Vázquez, que después fue nombrado Guardia Municipal, yerno del apodado “El Burrero”, quien se desplazó hasta Alcalá la Real y puso en conocimiento de la Benemérita todo lo que le habían contando.
            De inmediato se preparó un dispositivo formado por un pequeño ejército de Guardia Civiles, que no tardó nada en desplazarse al lugar. En dirección a la Canaleja, llegó una pequeña dotación del dispositivo al Cortijo de los Reventones, donde se encontraron con Eufemia Valverde, quien asustada fue reticente a abrirle la puerta.
           
 Una vez hicieron presencia en el lugar de los hechos, rodearon el cortijo y al darse cuenta de que habían sido delatados, dieron un tiro a José María, sin que le causara lesión grave y emprendieron la huida hacía el monte, siendo alcanzado uno de ellos a unos 200 metros en un pequeño majano de piedras  preparadas construir una choza situado en la propiedad de Manuel Pérez “Torres” tierra de rompizo situada en la parte baja de la Canaleja  denominada Loma Blanca, donde quedó un pañuelo de mano agujereado, que Custodio Pérez siendo un niño recogió. Los otros dos al saltar por un barranquillo fueron acribillados. Aquel día cuando Marcelino Pérez se disponía con su burra blanca a transportar estiércol para la hortaliza a la citada finca familiar,  su esposa Dolores le disuadió de hacerlo, pudo ser un presagio, que le evitó el verse envuelto en aquel tiroteo.
          
Foto de L.M. Sánchez Tostado
  Esta es la versión contada por Custodio Pérez Aguilera, que vivió en el Cortijo de los Reventones, próximo a la zona,  que no deja de ser más cierta o menos cierta que otra. Y a pesar de que los hechos le sorprendieron a la edad de casi 7 años, le quedaron muy grabados, y los fue reconstruyendo poco a poco en base a lo oído de su familia y vecinos.
            Los hechos han sido datados por el historiador Luis Miguel Sánchez Tostado, en su libro “Cencerro, un guerrillero legendario”, de donde hemos obtenido la identificación de los guerrilleros, las armas y objetos intervenidos, así como una fotografía que pudo ser incautada a los acribillados ese mismo día, en la que aparece retratado el grupo de “Cencerro”:  Se trata del jiennense Diego García Gómez, “Chirri”, colaborador de “Cencerro” y responsable local de las Juventudes Unificadas Socialistas de Jaén. Se había unido a la guerrilla unos meses antes, en julio de 1946, tras la redada contra un comité clandestino en la capital. Los otros dos eran los hermanos Juan Rivera Jiménez “Riverilla” y Carlos Rivera Jiménez, “Jeromo”, naturales y vecinos de Albolote (Granada), enlaces que aquel verano huyeron de los interrogatorios y las torturas. A los muertos se les intervino: “tres pistolas, una carabina Remigton, cuatro cargadores, unos prismáticos, un cuchillo de monte, un reloj, 5.950 pesetas, así como propaganda política clandestina, fotografías y documentación procedente de Jaén y Granada” (Sánchez Tostado, L.M. “Cencerro, un guerrillero legendario”, 2010”)
Foto publicada en el Diario de Jaén el 6-07-2016- Artículo de D. Luis M. Sánchez Tostado

            Los tres cuerpos acribillados fueron expuestos dos días en las puertas del Hospital de Alcalá la Real, con alto significado ejemplarizante. El número 2 y 3 son los hermanos Rivera.

lunes, 9 de julio de 2018

CARRETERA DE FUENTE ÁLAMO POR EL BERMEJO (1930).



ALCALA LA REAL. 24.  Tiene esta población, para las doce aldeas con que cuenta, unas formas de atención tan irritantes por la desigualdad de trato a que injustificadamente se las somete, que ya no podemos silenciar.
            De las doce aldeas, casi todas ellas disfrutan de carreteras, número de escuelas casi suficientes y Cementerio local.
            Hay entre todas una, a la que, por lo visto le ha tocado el papel de Cenicienta. Nos referimos a la aldea de Ortichuela.
            Allí donde existe población escolar suficiente para disfrutar de cuatro o cinco escuelas, tiene que resignarse con una.
            Sabemos que desde hace varios años se lograron concesiones para construir tres carreteras: la primera para Ortichuela; la segunda, para La Pedriza, y la última, para Fuente Álamo. De las tres, las dos primeras están por hacer. La única que se está construyendo  es la última, y ésta porque propietarios y caciques tienen allí sus olivares, fábrica de aceites y caseríos para recreo.
            Solo con las pesetas invertidas en fuentes, macetas  y flores para hermosear el Paseo, hubieran podido empezarse los trabajos de la carretera de Ortichuela.
            De este modo habrían tenido trabajo estos obreros, que sobre todo en los otoños, se ven impelidos a sufrir las consecuencias del paro a que obligan las  periódicas crisis de trabajo.
            Del Cementerio, es decir, de los trastornos que produce la carencia de él en Ortichuela, habría mucho que hablar. Baste decir que los fallecidos en esta aldea hay que enterrarlos en Alcalá, sufriendo los familiares del difunto, como alivio de pena, o los rigores del sol canicular o las inclemencias de los temporales de agua y nieve de la estación invernal.
            Creemos tener motivos suficientes para que las observaciones apuntadas se tomen en consideración y el Ayuntamiento de Alcalá la Real, haciendo honor a deberes más altos que los que los que atienden a dar satisfacción a gentes de privilegio, se preocupen también de cumplir con esta aldea como necesita y merece.
            Es menester que allí vean que el dinero que se les arranca con arbitrios, impuestos y gabelas es también alguna vez para favorecer y mejorar su situación. J.F.
            En la página 3  del  periódico “El Socialista” fundado por Pablo Iglesias, del día 25 de julio de 1930 se publica la anterior información con el título: “Una Aldea Abandonada” firmada por J.F.
      Hoy 23 de julio de 2020, casi un siglo después, exactamente 90 años menos dos días, tenemos otra buena noticia:  se acometen importantes obras de conservación de la referida carretera, ahora JV2237.


 Me he permitido transcribir literalmente la información, para que se pueda leer más fácilmente. Como se puede ver, un poco han variado las atenciones que tanto el Ayuntamiento de Alcalá la Real, como la Diputación de Jaén tienen hacia las aldeas alcalaínas. En este caso la aldea abandonada era La Hortichuela, que ha pasado por una situación muy similar en pleno Siglo XXI, en lo relativo a sus vías de acceso hasta que en noviembre de 2017 fueron acondicionadas.
             En cuanto a la referencia que se hace a la carretera de Fuente Álamo, hay que indicar que sería en el año 1924 durante la dictadura de Primo de Rivera cuando se logró la concesión para construir una carretera desde el Bermejo hasta Fuente Álamo, para la incorporación a la carretera de Monturque a Alcalá; y como se puede leer en la noticia del 25 de julio de 1930 se estaba construyendo  “porque propietarios y caciques tienen allí sus olivares, fábrica de aceites y caseríos para recreo”. Por esta circunstancia tuvo más suerte que La Pedriza y La Hortichuela que aún estaban por hacer.
            Como antecedente hay que tener en cuenta que en el diario “EL GLOBO” del  Lunes, 5 de abril de 1915 se publica en su apartado “Actualidad Postal y Telegráfica”. Conducciones que se crean: “En carruaje de Priego de Córdoba á Alcalá la Real (Jaén) por Almedinilla y Fuente Álamo”. En el año 1915 se había creado una conducción en carruaje de servicio postal que pasaba por Fuente Álamo por unos caminos en pésimas condiciones hasta que se construyó la necesitada carretera.
            Se puede destacar del artículo la dura crítica que se hace al Ayuntamiento de Alcalá la Real:  “solo con las pesetas invertidas en fuentes, macetas  y flores para hermosear el Paseo…”, esto no ha variado en lo sustancial, y se puede extrapolar a otros aspectos como el cuidado que está recibiendo el Conjunto Monumental de la Fortaleza de la Mota en relación con la Torre de Fuente Álamo, por ejemplo. Solo con los euros que se han gastado en restaurar diez piedras en la Mota, se podría reconstruir casi la almenara de la Torre.
También hace referencia a la situación obrera, que se hubiese paliado con la construcción de carreteras, así: “… habrían tenido trabajo estos obreros, que sobre todo en los otoños, se ven impelidos a sufrir las consecuencias del paro a que obligan las  periódicas crisis de trabajo…”
Finaliza el artículo con una muy buena recomendación: “…Ayuntamiento de Alcalá la Real, haciendo honor a deberes más altos que los que los que atienden a dar satisfacción a gentes de privilegio, se preocupen también de cumplir con esta aldea como necesita y merece”.
            El problema de las infraestructura en Fuente Álamo ha venido arrastrándose durante todo el Siglo XX y nuestras reivindicaciones, para aquellos que piensan que son de ahora, vienen de atrás, ya en el año 1.991 preparamos unas hojas de recogida de firmas con el siguiente texto: “LOS AQUÍ FIRMANTES, SOLICITAMOS AL TIEMPO QUE NOS CREEMOS CON EL DERECHO DE EXIGIR, QUE ANTE LA PASIVIDAD DE LA DIPUTACIÓN PROVINCIAL DE JAÉN Y DEL AYUNTAMIENTO DE ALCALÁ LA REAL PARA HACER LA REPARACIÓN DE LAS CARRETERAS QUE UNEN FUENTE ÁLAMO-ALCALÁ LA REAL Y FUENTE ÁLAMO-LA RÁBITA, MOSTRAMOS ASÍ NUESTRA DISCOFORMIDAD, Y SE TENGA EN CUENTA NUESTRA PETICIÓN”.
            Por desgracia, la documentación quedó sin ser presentada en las administraciones debido a la poca implicación vecinal y la nula recogida de firma. El lugar de recogida de firmas era el bar, local social en aquellos años. Eran tiempos malos para reivindicaciones locales, al igual que los actuales, sin embargo algo está cambiando, cuando se quiere.


sábado, 23 de junio de 2018

POBLACIÓN DE FUENTE ÁLAMO DESPUÉS DE LA GUERRA CIVIL (1940)




                  Durante el año 1940, una vez finalizada la Guerra Civil, se fue confeccionando, por primera vez de forma mecanografiada, el padrón municipal  para Alcalá la Real y sus Aldeas que se cerraría en diciembre de ese año. Tras su publicación en Boletín oficial para posibles reclamaciones, se aprobaría el 12 de julio de 1941. Se realizó el primer recuento después de aquellos tres años de pérdidas humanas, aunque aún no se conocía el paradero de alguno de los fuentealameños.
En la Sección 26ª del padrón, denominada “Baños de Fuente Álamo y Fuente Álamo” se recogen los cortijos habitados: Pradillo, El Prado, La Sangradera, El Salado, Las Vegas, Rajuña, Los Tajos, Martillos, Rajuña, Cantaria, Zalamea, Coto, Almendrillo, Bujeo, Bujeos, Lomilla, Loma Hierro, La Hoja, Martillo, Colonia, Capón, Colonias, El Grillo, Rufo, Ardales, Canales, Cerino , Casa Sola, Terreras, Florido, Silillo, Cabrera, Coscojal Bajo, Coscojal Alto, Culón, Cornicabra, El Peñón, Sitio Peñón, Pedregales, Joya Romero, Las Pozuelas, La Setilla, Pineda, Pulido, Reventones, Canalejo, Valenzuela, Arriba, Las Pilas, Almendro, La Encina, La Vega, Solana, Clavijo, La Cruz, Dehesa, El Llano, Dehesilla, Revueltilla, La Huerta, Erilla, El Cerro, Castro, Andarios, Chaparral y Buenavista (66). La familia de José Velasco Muñoz habitaba el Cortijo de Ardales.
Después le sigue un resumen estadístico:
Varones residentes: 439.
Varones ausentes: 40.
Hembras residentes: 417.
Núm. de cabezas de familia: 193.
Núm. de vecinos: 240.
Núm. de domiciliados: 636.
Total de habitantes: 876
Siguiendo un orden alfabético, se inicia con el matrimonio formado por Cipriano (Sinforiano) Aguayo Ruiz, casado con Pastora Pérez Jiménez, junto con su hijo recién nacido llamado Julio a quien se reseña como José Aguayo Pérez, habitantes del Cortijo Pozuelas. Al igual que en el censo de 1935, se cierra con Araceli  Zuheros Cano y sus hijos Marcelino y Dolores  Ramírez  Zuheros, habitantes de la zona de la Fuente, sin que se inscribiera a su hija Francisca.
En su estudio se han detectado algunos errores de transcripción en nombres y apellidos, (Ana Carrillo Ruiz, su verdadero nombre era Adoración; o Concepción por Asunción Pérez Vera, ect…),  en sexo (Felipe Sánchez López, del Cortijo del Coto, aparece como Felipa o Francisca Ibáñez Sánchez por Francisco, ect.). Las edades consignadas eran aproximadas, sin tener en cuenta certificaciones de nacimiento. El padrón se confeccionó en base a datos de censos anteriores y en simples declaraciones del cabeza de familia. Se omitió la inscripción de algunos vecinos, que se desprende del estudio comparativo del Padrón de 1935. También se han detectado algunos errores, como dobles inscripciones: Carmen Cano Serrano, 48 años (Vda. de Lino Ortega), con sus hijos Josefa, Vicente, José y Lina, después se repite Josefa con su abuela Rufina Moyano Mesa y Carmen Ortega Moyano (Vda. de Vicente Vera Moreno) y sus dos hijos. Enriqueta Carrillo Torres en su condición de viuda, se repite con Calisto Expósito Ávila (Alba por error),  su marido; quien ahora aparece como ausente, pero realmente estaba desaparecido. Muchos de estos errores pudieron producirse a la hora de transcribir las notas manuscritas a la mecanografía.
            En este padrón de 1940 aparecen 876 habitantes, con algunos errores detectados, es decir, hay inscritos 48 habitantes menos que cinco años atrás, al inicio de la Guerra. Si bien es verdad que durante este lustro aparecen nuevas familias, en unos casos llegadas a la aldea y en otros, formadas de la escisión de otras familias que habían decidido formar la propia. También desaparecen casi al completo algunas familias. Así, de la familia Moreno Ibáñez solo queda Rafael, pues se habían marchado Mateo, casado con Ana la Chica Campos y Vicente, casado con la malograda Inés Cervera Valverde.
             Para Fuente Álamo, en este censo de 1940 se recogen 193 cabezas de familia, (siete menos que antes de la Guerra) o lo que sería equivalente a casas o cortijos habitados, de los que aproximadamente la mitad vivían en la Aldea y la otra mitad en los cortijos. Hay que tener en cuenta que en este primer año de “paz”, aún no habían regresados del éxodo provocado por la Guerra Civil muchas familias como la de Antonio Aguilera Flores o la de Francisco Ibáñez Castillo… Sin embargo, aparecen inscritos personas que habían fallecido, quizás porque no se conocía aún su destino final, como Emilio Cano Delgado, 23 años, del que no se supo nada después de la Guerra Civil o Juan Calisto Expósito Ávila (desparecido, no se supo nada o casi nada de él). También se inscribe a Manuel y Antonio Castillo Padilla o Pablo Jiménez Bailón, cuando realmente se encontraban en prisión y no se hace mención al concepto de “Ausente” como sí se hizo de otros presos que por entonces estaban recluidos en las cárceles de la geografía española como los hermanos Matías y Mateo Pérez Lizana. Tampoco se inscribe, ni siquiera como ausente, al que fuera alcalde pedáneo republicano Vicente Aguilera Castillo, ni a ningún miembro de su familia.
            En este apartado “Ausentes” se registran 20 personas: Antonio Aguilera Carrillo, (puede ser un error y tratarse realmente de Juan Víctor según comunican familiares, el cual falleció en la Guerra), Vicente Arévalo Castillo, (refugiado en Francia), Miguel Ávila Muñoz, (preso, falleció 20 de mayo de 1941, en la prisión Provincial de Jaén), Domingo Castillo Sánchez, (desconozco el motivo), Juan Calisto Expósito Ávila (desparecido, no se supo nada o casi nada de él), José Expósito Muñoz, (desconozco el motivo) Gabriel Gallardo Moya, (desconozco el motivo), Fernando González Arjona, (preso) Francisco González Palomino, “Frasquito Cañuelos” (desconozco el motivo), Marcos Moreno Montes, (refugiado en Francia acabó en un Campo de Concentración Nazi), José Nieto Aguayo, “Zalameas” (desconozco el motivo), Mateo Pérez Lizana, (preso), Matías Pérez Linaza (preso), Julián Pérez Pareja, (desconozco el motivo), Rafael y Basilio Sánchez López (desconozco el motivo), Emilio y Felipe Sánchez Mesa, (desconozco el motivo, hijos de Amalia), José Aguilera Vico, (desconozco el motivo) y José “Blas” Zamora Muñoz, (desconozco el motivo). Por la edad de algunos de ellos puede que se encontraran prestando el servicio militar.
            En cuanto a la profesión de los varones, casi todos tenían el campo como sustento de vida, aunque el censo distingue entre campo y labrador. Así,  a Antonio Aguilera Aguilera, quien a la vez ejercía de alcalde pedáneo, a Pedro González Ruiz y a Genaro Fuentes Moyano, los considera como labradores, y a Faustino Fuentes Aguilera, como panadero, Juan Muñoz Jiménez, como zapatero, José Heredia Cortes, de etnia gitana era el esquilador y D. Manuel López Martín, de Linares era Maestro Nacional. En otras ocupaciones no consideradas como profesiones, tenemos a  Francisco Parras Moral “Parras” casado con  Carmen Moyano Aguayo, retratista aficionado que inmortalizó a muchas familias en Fuente Álamo, aunque su profesión era “campo” como la de casi todos.  Rafael Moreno Ibáñez “Perote”, además de profesión “campo”, ejercía de barrenero, con la mala suerte de que a su hijo Rafalillo, le explotó un barreno en una mano. Juan Aguilera Pareja “Gazpacho” era guarda de las posesiones de D. Paco. Francisco Jiménez Calvo “Francisco El Pelón” era el tabernero. Así, después de la Guerra Civil aparece como párroco D. Diego Galán Martos, sucedido en el cargo en agosto de 1940 por D. Emilio Gondra Cigorraga, quienes tuvieron bastante trabajo, pues tuvieron que cristianizar a los fuentealameños que la II República y la Guerra Civil había dejado la libertad de optar.
 En cuanto a  las mujeres, todas estaban  dedicadas a sus labores.
            Ya no aparecen inscritos en este censo, la Guerra se encargó de ello:  Fernando Vera Aguilera, Antonio Puche Martín, Vicente Vera Moreno, Marcelino Ortega Moyano, Antonio Aguilera Calvo, Domingo Cervera Sánchez,(Valverde), Miguel Ávila Muñoz, Juan Calisto Expósito Ávila (ausente), Tiburcia Muñoz Vera,  Francisco Alba Serrano, Dulcenombre García Bermúdez, Manuel Moreno Pérez y alguno que otro más, como José Ortega Moyano, cuyo verdadero nombre era Lino, y que murió meses después de finalizar la Guerra de erisipela de la caza, enfermedad que seguramente evitó su ingreso en prisión pero no el destino final. Emilio Cano Delgado, aparece inscrito pero realmente estaba desaparecido. Otros como Vicente Arévalo Castillo o Marcos Moreno Montes se exiliaron a Francia, el segundo de ellos tuvo que pasar por los campos de concentración nazis. Otros como Domingo Ortega Serrano e Hilario Castillo Pérez se enrolaron en  la División Azul, si bien afortunadamente regresaron de nuevo.
            Caso curioso el de Anastasio Mesa Cano “El Gato” quien aparece inscrito como Anastasio Mesa Pérez, casado con Adoración González Cano, con dos hijos Anastasio y Miguel Mesa González, nacido en este año, pues no sabemos con exactitud si a pesar de figurar inscrito, realmente ya se encontraba desaparecido. Desaparición que duró aproximadamente unos 7 años, alguno de ellos oculto en un zulo del Cortijo de la Fuente la Encina.
            Durante el año 1940 nacieron en Fuente Álamo aproximadamente 40 niños y niñas, natalidad ligeramente superior a la media de aquellos años anteriores a la Guerra Civil. Una de ellas, Dolores Valverde Ramírez, tristemente fallecida a corta edad a consecuencia de la ingesta de almendras allozas, y dos o tres más que la mortalidad infantil no les perdonó la vida; Los varones fueron bautizados como la “Quinta de Franco”, por haber tenido la “suerte” de nacer durante el primer año plenamente dictatorial. De esa  generación salieron al menos tres Guardia Civiles: Custodio Pérez Aguilera, Eusebio Fuentes Vera y Francisco Jiménez Pérez. Ceferino Aguilera Pérez, quien será protagonista de nuestra próxima historia también nació en ese año, además de los que siguen:
José Aguayo Pérez 1 Cripiano y Pastora
Juan Aguilera Ramírez, 1 Bonifacio y Bibiana
Julia Aguilera Cano 1 Ceferino y Urbana
Ceferino Aguilera Pérez 1 Juan y Asunción
Alejandro Calvo Ortega  Alejandro y Gregoria
Clara Carrillo Pérez, 5 m Feliciano y Josefa
Rafael Castillo Márquez, 1 Leoncio y Rufina
Salvador Castillo Padilla, Antonio y Francisca
Casimiro Castillo Pérez,  4 m Casimiro y Constancia
Feliciana Cervera López, 1m Pedro y Cándida
Antonia Cortés Muñoz, 17d Ángel y María
Paula Expósito López 1 José y María
Eusebio Fuentes Vera,  5m Benito y Antonia
María García Baro, 1 Ricardo y Dolores
Mercedes Haro Cuenca, 1 Antonio y Rufina
Francisco Jiménez Pérez, 1 Antonio e Isabel.
Eleuterio López Palacios, 1 Eusebio e Isabel
Miguel Mesa González, 3m, Anastasio  y Adoración
Francisco Moreno Martos, 4m, Rafael y Encarnación 
Francisco Muñoz García, 5m, Juan y Patrocinio
Adoración Muñoz Pérez, 1 Juan y Dulcenombre
Luisa Pareja Jiménez, 10m, Manuel y Longina
Juan Pérez Vera, 1 Joaquín y Sancha (Leandra)
Custodio Pérez Aguilera, 1 Marcelino y Dolores
Rafael Pérez López, 1 Antonio y Teresa
Antonio Pérez González,  7m, Julián y Eusebia
Paulino Pérez Aguilera, 3m Ángel e Hipólita
Custodio Pérez Aguilera, 1 José y Mariana (inscrito) 
Rafaela Pérez López, 17 d, José y Bernarda
Mateo Pérez Bolivar, 1, Mateo y Josefa  
Encarnación Ramírez Vera, 7m Francisco y Ángeles
Juan Ramírez Vera, 1 Pablo y Juliana
Patrocinio Rosales Canovaca 6 m, José y Ángeles
Ángeles, Rosales Canovaca, 6 m, José y Ángeles
Matías Sánchez Sánchez, 1 m, José y Amalia 
Francisca Serrano Fuentes, 7 m, Antonio y Adriana
Lina Ortega Cano, 5 m, Lino y Carmen
Dolores Valverde Ramírez, 1 Luis y Rufina 
Luis Vera Sampedro, 1 Pablo y María
Genaro Zamora Jiménez, 8 m, José y Encarnación
            Nos podemos imaginar una sociedad fuentealameña llena de pánico y a la vez con ganas de venganza por parte de los vencedores,  con miedos y con saque de pecho, e instaurando de nuevo el denostado caciquismo y la gran pobreza, donde se habían habilitados dos centros (La Solana y Molino de D. Paco) para suministrar alimentos a los que estaban a punto de fenecer por inanición, mientras los otros se tomaban ración doble de pan.