viernes, 14 de septiembre de 2012

FENÓMENO DE LA EMIGRACION EN FUENTE ÁLAMO. II PARTE

LA EMIGRACIÓN EN FUENTE ÁLAMO DESPUÉS DE  LOS AÑOS SESENTA

Aniquilla, Loli, Merce y amigas extranjeras  en Hotel Mercé (Pineda de Mar) 1977)
SEGUNDA PARTE
  Un hito muy importante en la emigración en Fuente Álamo se produjo en el año 1973, fue a raíz de la captación de una docena de jóvenes fuentealameños y grajereños, para trabajar en la planta cervecera que la marca Skol tenía en Breda (Gerona), entre ellos Francisco Pérez, Juan y Vicente Aguilera, Pedro y Rafael Arenas, Aurelio Vera, Antonio Pérez, ect…  y que por diversos motivos, entre ellos el ir tres menores en la expedición o no aceptar las condiciones en la contratación y el lugar de alojamiento, hizo que exploraran la geografía catalana, llegando hasta Playa de Aro o a Pineda de Mar, pese a que tuvieron que regresar la mayoría, ello supuso, en el caso de los que se quedaron, poner una pica en esas zonas, acarreando después a otros familiares.
Paco, Pedro, Quisco y Antonio de camarero en Costa Brava 1978

   Durante las décadas de los setenta y ochenta la salida hacia la Costa Brava, la Costa del Maresme y Costa Dorada para trabajar en actividades relacionadas con la  hostelería y el turismo fundamentalmente extranjero, durante la temporada de verano, reclamado por algún familiar que ya se encontraba colocado, fue masiva, e hizo que los fuentealameños nos especializáramos en profesiones nuevas como la de  camarero, cocinero, ayudante de cocina, mantenimiento y limpieza de hoteles y camping. Aprendimos a chapurrear en varios idiomas, palabras relacionadas con el turismo o palabras que nos sirvieran para ligar con las o los guiris. Podemos decir que produjo un cambio radical en las familias de Fuente Álamo, los jóvenes conocieron nuevos mundos en el ámbito profesional, cultural y sentimental, fueron varios y varias jóvenes que establecieron relaciones sentimentales con extranjeros, e incluso algunos rompieron con sus novias o novios de toda la vida. También supuso la incorporación masiva de la mujer al trabajo emigratorio, pues anteriormente la mujer se quedaba en Fuente Álamo, porque los trabajos eran especialmente duros y más apropiados para el hombre, de tal forma que la hostelería abrió los caminos en todos los sentidos a la mujer fuentealameña, hasta tal punto que algunas aldeanas mayores no consideraban apropiado, el que sus hijas se fueran a trabajar a esas zonas tan liberales y las críticas infundadas a las jóvenes que emigraban eran las propias del atraso en que estaba metida la aldea.
Colección cerillas de la Costa Brava. 1980
Quisco, Domingo, Juan y otro en "Mas Candell" Playa de Aro. 1985

En muchos casos estas emigraciones temporales resultaron ser definitivas, se quedaron a vivir en la zona para siempre, siendo sus hijos catalanes e integrados totalmente en una cultura, que hay qu e decir, se nos resistió, sobre todo porque no se entendía o no se quería entender otro idioma que no fuera el castellano, con la excepción de los idiomas extranjeros. Lo de “Suc de toronja”  fue bueno, eh Marc?
          También en algunos casos el rechazo venía de los propios catalanes, y nos impactaba muchos ver pintadas aisladas en las carreteras donde se podía leer “andalusos fora”.
Fuentealameño de adopción de jefe de barra.

 Las condiciones de trabajo no eran realmente tal y como se contaba cuando se regresaba, si bien, las condiciones eran menos duras a lo que estaban acostumbrados en la vendimia, en la plantación de pinos o en acondicionamiento de carreteras donde se hacía casi todo manual, lo cierto es que se echaban muchas horas y que algunos casos la habitabilidad de los lugares que la empresa hotelera proporcionaba al trabajador no reunía las mejores condiciones, en muchos casos los sótanos de los propios hoteles, donde la humedad y las goteras eran compañeras del corto sueño, pues no había en muchos casos, ni día de descanso. El emigrante tenía que aguantar en estas condiciones pues al gasto de viaje y preparativos que suponía el marcharse, había que sumar el problema de no tener dinero para el viaje de regreso y no sólo eso, sino los prejuicios que había en la aldea, pues no se entendía que no se aceptaran las condiciones con las necesidades que había en las casas y el volver suponía un cierto fracaso del joven que buscaba trabajo y su reputación laboral quedaba marcada, injustamente, en una sociedad rural acostumbrada a pasar dificultades.
         Era habitual que en las vacaciones de veranos volviesen los emigrantes ya establecidos definitivamente en Cataluña, para visitar a los familiares que les quedaban en la aldea y aprovechasen para llevarse aceite, salchichones, chorizos, ect… por lo que cariñosamente se les llamó “limpiaorzas”.
            En Navarra, en la recolección de espárragos, en los años ochenta se aprendió un nuevo sistema de cultivo bajo tierra, era una emigración de personas de distintas familias que formaban un  gran grupo humano.
           A La Macha, a la vendimia, en destinos entre otros, como Puebla de Almuradiel, Corral del Magret, Arenas de San Juan, ect…, fuimos a parar durante los años ochenta diferentes grupos de ambos sexos y que establecimos también grandes lazos de convivencia y amistad, donde las bromas entre los jóvenes eran constantes, (se le recomendó a Juan Carlos q.e.p.d., que había que tragar el líquido de enjuague bucal para el dolor de muelas y sino aguantas la broma, vete; eh, Felix?), y donde dormíamos 10 ó 12 vendimiadores en la misma habitación y alguno “hecho un cuatro” en el nicho. Tras la queja de los fuentealameños, por haber echado la cocinera manchega al arroz, la cabeza del conejo sus respectivas orejas y ojos, el arroz con pollo se convirtió en la dieta diaria de los vendimiadores, en donde los turnos para entrar a la sartén se sucedían, a la vez que salían las moscas y solía quemarse el “cielo de la boca” el primer día y así estaba hasta el final de la temporada o por el contrario “te quedabas con la boca abierta” mientras esperabas que se enfriara el arroz. 
    Estas emigraciones en ocasiones no eran rentables, pues los gastos de los jóvenes eran superiores a los ingresos y en a veces apenas quedaba dinero para el viaje de vuelta, de tal forma que el tren los dejaba en Alcaudete y asomaban por la Piedra Gorda andando y con la maleta a cuestas, sino que se lo digan a Francisco Pérez “Quisco”.
     La prolongación de la temporada de aceitunas se solía hacer en Lucena (Córdoba), donde aprendimos nuevos términos para llamar a los utensilios, como  “zaranda” a la  criba, la “cisca” a la vara larga para derribar las aceitunas que quedan muy altas,  el “zueco”, a la base del troncón del olivo, ect…El vino de la Venta del Contadero era peleón. Pedro Luis, el niño del patrón, era el medio de regañar a los demás obreros, pues cuando le decía, Pedro no hagas esto o lo otro, ya sabíamos los demás lo que teníamos que hacer o no hacer.
   La emigración a países europeos fue fundamentalmente a Alemania, Suiza y Francia, en el primer caso eran emigraciones más largas en el tiempo, mientras que a Francia era de temporeros de ambos sexos que iban a la uva, fresa o manzana, y que el idioma no fue un gran problema, puesto que eran por grupos de fuentealameños y la comunicación era entre ellos, pero en momentos puntuales como para pedir huevos al patrón tenían que llevar el huevo en la mano.
     Se podrían contar miles de anécdotas como la ocurrida a Mercedes Ramírez y a Mariana Pérez, que estando cortando fresa en Francia, se levantó una tormenta, por lo que la patrona les llamaba diciéndoles “là-bas”, là-bas”, entendiendo ellas que la patrona quería que fueran a lavar y además con lo que estaba cayendo.  
        El saber idiomas te puede salvar de una tormenta.
             El caso de Pedro Cervera Ortega, que en el  trasbordo de trenes en la frontera francesa, veía como todo el mundo corría para coger el nuevo tren francés, pero él que estaba un poco sordo no sabía el motivo de la estampida, y a la vez que corría, sólo dijo: “como esto no sea ná, a otro no, pero a mi sobrino Eduardillo, le voy a dar una”.
        El caso era echarle la culpa, de lo que pasase al más joven.
        Dicen que el Antonio Ortega “Cojo Rayo” se fue a trabajar fuera unos meses y cuando volvió en bicicleta y con gafas de sol, al llegar a la curva de Hoya Vázquez, situada a unos cien metros de Fuente Álamo, preguntó con cierta guasa a Teodora Pérez Vera: ¿Señora, queda mucho para llegar a Fuente Álamo?  Respondiendo Teodora: Cojo vete a la m….”
    Lo que hace el cambiar de aires, hasta se pierde la memoria.

               Esta entrada queda abierta a todos los fuentealameños que quieran contar su experiencia emigratoria, que a través de los comentarios que quieran realizar se irá ampliando y enriqueciendo la historia.

Postal  de los años sesenta enviada por emigrante en Barcelona a su familia en Fuente Álamo.


viernes, 7 de septiembre de 2012

ILUSTRES DE FUENTE ÁLAMO: “SANTI, EL ALCALDE”


SANTIAGO CANO MUÑOZ

 

  Alcalde pedáneo de Fuente Álamo (1.974-2.000).

Nació el 4 de octubre de 1928, en la aldea vecina de El Carchelejo-Alcaudete, se crió en el seno de una familia numerosa, siendo uno de los diez hijos, si bien, dos niñas mellizas murieron con corta edad.
            La Guerra Civil le cogió a la corta edad de 8 años, en la zona nacional, teniendo que huir con su familia a zonas de Baena, Bujalance, Cañete de las Torres y hasta la Venta de los Agramaderos, donde recuerda, que un tal Antoñico El Corcho, dio trabajo a su padre.
            Desde muy joven y ya terminada la Guerra Civil trabajó siempre en el campo, y como él mismo reconoce ha sido su afición principal, pues considera la agricultura como una afición, siempre ha tenido hortaliza y árboles frutales, criado pencas, injertado almendros y otros árboles y desde que tenía 14 años ya talaba olivos, siendo junto con la recolección de aceitunas su medio de vida y  profesión.
 Siempre estuvo rodeado de animales de carga como mulos y yunta de bueyes. Los  caballos es otra de sus pasiones.
            Prestó el servicio militar durante dieciocho meses, entre los años 1948 y 1949, haciendo el campamento durante tres meses en Ribas de Freser, provincia de Gerona y en Seu d ‘Urgell, el resto de la prestación militar.
            Se casó en el año 1961 con María Haro Cuenca, con la que ha tenido cinco hijos. En dicho año fue cuando se estableció en el término de Fuente Álamo, viviendo de alquiler primeramente en la casilla de Patrocinio y en otras casas alquiladas de Fuente Álamo, hasta finales de los sesenta no se asentaría en la casa que actualmente reside y que sería la alcaldía, más de un cuarto de siglo.



Compró a Blas Zamora terrenos en el Barranco Muriano, de olivos, viña  y fue plantando frutales, almendros y hortalizas, siendo estos terrenos su medio de vida y de distracción hasta que sus hijos se han hecho cargo.

En unos años en que los avances no llegaban a la aldea, y la misma estaba sometida a una dejadez política, sobre el año 1974, por recomendación de los padres y a través de los niños que estudiaban en Colegio Nacional Comarcal nº 3, El Coto, propusieron al alcalde de Alcalá Real por aquel entonces D. Francisco Gallego Marchal, director del colegio, a Santiago como alcalde pedáneo, quien le comentó que pese a los años de dictadura que aún corría, le nombraría alcalde pedáneo, si bien, había una candidatura propuesta por el anterior alcalde pedáneo D. José Pedro Aguilera. La propuesta le convenció, de tal manera que ha llegando a ejercer el cargo durante veintiséis años, con una breve interrupción de unos meses, en año 1979 y que según él, aprovechando una enfermedad con ingreso hospitalario de trece días, el concejal electo D. Pedro Pareja Anguita de PSOE, propuso y fue nombrado alcalde Antonio Pérez Pérez, como una facultad que tenía y tiene el alcalde de Alcalá la Real. Dicha decisión fue revocada tras la celebración de un referéndum celebrado en la escuela y ante el propio alcalde de Alcalá la Real D. José Marañón Barrios. A finales de 1999 presentó su dimisión al alcalde D. Juan Canovaca, por motivos de salud, en concreto con las piernas y el 1 de Enero de 2.000 cesó en el cargo.

            Se puede decir que como alcalde pedáneo ha ocupado su cargo, durante los últimos años de la Dictadura de Franco, La Transición a la Democracia, y gobernando la alcaldía el PSOE en Alcalá la Real. Reconoce con orgullo que él siempre ha sido independiente políticamente, pese a que simpatizó con la UCD de Adolfo Suárez.

Durante su largo mandato se hicieron muchas obras en Fuente Álamo,  se arreglaron carriles con el paro, el primero de ellos, que aún guarda documentación, fue el carril del Cerro, se asfaltó la carretera de Las Amoladeras, se instalaron las farolas para el alumbrado público, se construyó el deposito agua, se transvasó el agua de La Rábita, así como asfaltado calles y la construcción del campo de fútbol, y dice, que las obras de intersección de la carretera A-339 con la aldea de Fuente Álamo, carretera del Baño, estaba aprobada  desde 1991, participando en los trámites para su solicitud. A primeros de 2.008 se iniciaron estas obras.
En sus peticiones no tenía reparo e iba donde hiciese falta, así se presentó a hablar, sin previa audiencia, con el Gobernador Civil de Jaén, para exponerle el tema del agua de la Rábita. Dice que lo que ha pedido nunca le han negado nada y que siempre se ha llevado bien con todos.
Reconoce que como situaciones más difíciles que le tocaron vivir como alcalde el tener que denunciar al grupo de mujeres de La Rábita que impedía la realización de trabajos para la conducción del agua desde esa aldea hasta Fuente Álamo, teniendo que intervenir la Guardia Civil.
También fue difícil el enfrentamiento con los cabreros que pretendían abrevar el ganado en el pilar, pese a las quejas de los vecinos y que reconoce que dicha situación no le acobardó, sino que le sirvió para toma fuerzas para seguir adelante como alcalde de la aldea.
Estuvo durante 14 años como tesorero y un año como presidente de la Cooperativa Ntra. Sra. de Rosario.
Siempre fue neutral ante las críticas políticas y se mantuvo al margen.
Como aficiones a las ya dichas hay que unir el estar bien informado y la caza menor, en otros tiempos.
No ha tenido enfermedades graves y con excepción de la operación de rodillas, que le ha supuesto cierto rejuvenecimiento.
Cuenta como su gran proeza la de haber obtenido el carné de conducir con más de sesenta años, conduciendo en la actualidad.
Actualmente a sus 84 años de edad continua con su afición principal que es el criar hortalizas y el cuidado de frutales.

domingo, 2 de septiembre de 2012

FENÓMENO DE LA EMIGRACIÓN EN FUENTE ÁLAMO. I PARTE

LA EMIGRACIÓN EN FUENTE ÁLAMO

 Juanito Lagares, Manuel, Matías, Salvador, Santiago, niño, y José, en La Coronela (Burgos)

PRIMERA PARTE

               Después de la agricultura, se puede considerar los ingresos procedentes de la emigración como el segundo medio de vida de los fuentealameños, pues ha permitido que las familias puedan prosperar económicamente, además de social y culturalmente, reinvirtiendo dichos ingresos en la mejora o adquisición de viviendas y sobre todo en la compra de parcelas de olivos. Supuso la entrada de “divisas” y la posibilidad de que los fuentealameños pudieran acabar con grandes latifundios, como el de “La Casilla” o adquirir la propiedad de los arrendamientos del cortijo de Clavijo,  por lo que ambas actividades han estado interrelacionadas, y a medida que la actividad agraria por cuenta propia fue aumentando, la emigración ha ido disminuyendo.
               No tenemos constancia de que tras la Guerra Civil se marchasen familias por motivos políticos, sino que la convivencia fue pacífica, pese a los arrestos y apresamientos, pues algunos fueron arrestados y metidos en prisión o desterrados por motivos políticos, como Vicente Aguilera, por defender ideas contrarias al franquismo, y en otros casos, no fueron las causas políticas, sino que a las dificultades económicas se le unieron otras circunstancias de tipo social, como el haber muerto el marido o el padre en circunstancias no claras o el señalar de forma indirecta como “rojos” o contrarios a las ideas franquistas, o en definitiva, el estar marginado o lo que es peor “estar señalado” y sobretodo injustamente, pues todos los “delitos” cometidos estaban relacionados con el hambre, en otros casos, el llevar una vida sometida a la crítica continua e infundada y estar en boca de los demás, en una sociedad rural atrasada y llena de perjuicios morales.
               Si bien, desde los años cuarenta y cincuenta hubo emigraciones temporales  a la Campiña Cordobesa, para la siega, el fenómeno migratorio propiamente dicho, comenzó como en toda Andalucía, en los años sesenta; fueron en algunos casos familias completas, arrastradas por el familiar que había hecho de avanzadilla, las que salieron destino a Cataluña, País Vasco, Navarra, Madrid, Valencia o a otras zonas de Andalucía y a países como Alemania, Francia o Suiza.
               El perfil del emigrante fuentealameño fue evolucionando como las maletas que llevaba consigo, desde las de madera,  cartón piedra y tela, cuero, lona o de plástico, y que como él, viajaron por todos los lugares mencionados anteriormente, y a veces con diferente acompañante, pues servían para todos los hermanos y primos de una misma familia, y el término “hacer las maletas” sólo significaba, emigración, que en unos casos era temporal y en otros resultó ser definitiva.
               Hecha esta introducción, no podemos considerar como emigración, el cambio de residencia a Alcalá la Real, ni el éxodo de los cortijos al mismo Fuente Álamo o a Alcalá la Real.
           
Juan de Mata,comunión, en Igualada
   Entre las familias que se marcharon a Cataluña, por poner algunos ejemplos, están las de Mateo Pérez Lizana, Domingo Ortega “Rayo”, por cierto estuvo en la División Azul, parte de la familia Jiménez Pérez, Manuel Moreno Martos “El Gallo”, Felisa, sobrina de Francisca; Juan de Mata Pérez “Torres”, Antonio Pérez Aguilera “Olivares”, Manuel Arévalo, “Arevalillo”,  Pedro Vega “El Bañero”, Salvador Castillo, “Caejo” ect…; a la Comunicad Valenciana, Antonio Vega “El Bañero”, el apodo le viene de que vivió en los Baños de Ardales, Andrés Vera Expósito, el repartidor de pan con el mulo, ó Florentino Carrillo; a Navarra, alguno de hijos de Ceferino Aguilera Castillo ó Hilario López; al País Vasco, algunos de los hijos de Junele Aguilera, Dorotea, hija de Isidora Pérez Vera, quien también murió en extrañas circunstancias; a Madrid, Manuel Pérez Mesa, la familia Aguilera Valverde de “Los Florios” o Pasadas Montañés; a Andujar, Blas Zamora; a Algeciras Próspero Cervera Ortega, quien también estuvo en la División Azul, y así ect, ect, ect…. 
A estas listas se le podrían unir muchos emigrantes  fuentealameños más, por lo que quedan abiertas.
Manuel, Matía y Mateo en Plaza Cólon (Barcelona)

Custodio Pérez y familia en Turón- Granada
Muchos de estos fuentealameños nunca volvieron a asomar por la “Piedra Gorda” o sólo volvieron de forma puntual a Fuente Álamo, entre ellos, Mateo Pérez Lizana y su esposa la Josefa o Juan Jiménez Pérez, quien emigró a Zaragoza. Tenemos constancia de que algunos de los miembros mayores, que quedan en otras familias, han tenido deseo de volver, pero las circunstancias se lo han  impedido, como es el tener hijos y nietos integrados en otras sociedades o culturas, por lo que sus deseos sólo se han quedado en sueños.
              
 A estas “emigraciones forzosas” hay que sumar las  originadas por el gran número de jóvenes fuentealameños que fueron nombrados guardias civiles y que supuso el salir de la agricultura o “cultura del terrón” y sobretodo supuso nuevos ingresos procedentes de Estado, que sirvieron de alivio para la economía familiar, por poner algún ejemplo nombraremos a Custodio Pérez Aguilera, José Ibáñez Nieto, Daniel Aranda, José Vega, Francisco Jiménez Pérez, Eusebio Fuentes Vera, Francisco Arenas Aguilera, José Escribano Moyano, Antonio Castillo Padilla, Perálvarez “Campiñas”, Custodio Sánchez González, apodado “Costorillo”, si bien después dejaría el cuerpo.                              
               Se puede diferenciar las emigraciones definitivas, de las temporales, en el primer de los casos, la familia ser marchaba al completo, vendía lo poco que tenían, e intentaban hacer nueva vida en otros lugares, pensando generalmente en no volver. Los emigrantes temporales siempre tenían la vista en volver, aunque en algunos casos las circunstancias se lo impidiera. La vida social fuentealameña estaba condicionada al periodo emigratorio, las bodas, bautizos, comuniones, fiestas populares, ect… de tal forma que la emigración temporal coincidía con el periodo estival, quedando en suspenso tales acontecimientos hasta que regresaban, así la fiesta de San Antonio llegó a desaparecer y las fiestas en honor de la Virgen del Rosario el 7 de octubre, se aplazaba incluso hasta noviembre, las bodas se adelantaban al mes de marzo o abril o se atrasaban hasta el invierno. También tuvo consecuencia en la participación en las elecciones convocadas en periodos emigratorios, cuando ya  se pudo votar en democracia,  donde la participación era muy baja y el voto por correo era de 4 ó 5 electores.
Emigrante fuentealameño en Alemania
  Las primeras emigraciones temporales se produjeron en los años cincuenta al Norte de España, básicamente a Burgos y Lérida, para trabajar en vaquerías o para hacer hoyos de medio metro, para la plantación de pinos o reforestación, cobrando doce por cada cien hoyos, según cuenta José Aguilera “Macarrón”.
 Nono, Pedro, José, Quini, Matías y Angel en Seu de Urgell
              En los años sesenta y setenta el “Norte” volvió a ser el objetivo de los emigrantes fuentealameños, fundamentalmente a Burgos, Santander y Logroño para la construcción y acondicionamiento de carreteras, entre ellas las del Puerto Escudo, donde la economía del cocinero Antonio Moyano, era el plato fuerte y la técnica a izquierdas de Juan Ibáñez “El Andaluz” para repartir con la pala la gravilla sobre el alquitrán, la más depurada. Hay que hacer mención al triste accidente ocurrido en 1972 al chocar el autobús que trasladaba a esos destinos a los trabajadores y que produjo la muerte del joven Francisco Malagón, quien fue monaguillo de la iglesia de Fuente Álamo y varios heridos graves, entre ellos a Juan Pérez Hinojosa.

 Pepe Pérez, Amador y otros en la Coronela (Burgos)


Rafael, Pelaez, Pepe, Matías y Funes en Alemania
              La emigración a Alemania finales de los sesenta supuso el ganar divisas de verdad, volver con dinero para comprar parcelas de tierras, así tenemos como ejemplo Antonio y Manuel Jiménez, José y Matías  Pérez, Rafael, El de Leo, ect…

jueves, 2 de agosto de 2012

MARCELINO PÉREZ AGUILERA "MANINO". EL BARBERO DE FUENTE ÁLAMO

 

    Nació en Fuente Álamo un 26 de febrero de 1932, hijo de Marcelino Pérez Mesa y Dolores Aguilera Sánchez, era el mayor de nueve hermanos, casado con Mariana Pérez Pérez y padre de cinco hijos: María Dolores, Rafaela, Antonio, Mercedes y Domingo.  

                El estallido de la Guerra Civil le cogió a la temprana edad de los cuatro años, pasando grandes dificultades y hambres propias de la época de posguerra. Contaba como recuerdo de aquellos malos tiempos, que cuando guardaba cochinos a la edad de siete u ocho años en la zona de la Cornicabra, pinchaba en la tierra con la vara de guardarlos, y como ésta salía humedecida de los cadáveres que había allí enterrados, por lo que las secuelas de la Guerra aún estaban frescas.

                 De pequeño vivió en un cortijo La Dehesilla, junto al de su tío Juan, quien se había marchado a La Campiña de manera temporal. En su juventud a partir del año 1948 vivió en el Cortijo Reventones, propiedad de su abuelo Manuel, que la misma familia había construido en lo alto de aquel cerro.                    Desde niño era muy aficionado a la crianza de pájaros, y supo amaestrar a mochuelos y otras aves. Siempre presumió de que sabía leer, escribir y las cuatro reglas, pese a que nunca había ido a la escuela, y sólo recibió clases esporádicas de los llamados “maestros garroteros”, que iban por los cortijos enseñando.  Como cualquier niño de su época no tuvo ni infancia, ni juventud, nació hombre, pues nacido en el seno de una familia numerosa, humilde y pobre, no había otra salida que trabajar de sol a sol desde niño y como un hombre y además obligado, por ser el mayor de nueve hermanos.

A los veintiún años “se llevó a la novia”, cosa corriente en la época. Después, cuando un misionero que llegó a Fuente Álamo, junto con una docena de parejas, “se echaron las bendiciones”; al poco tiempo tuvo que incorporarse a filas, siendo padre por primera vez a los veintidós años, cuando prestaba el Servicio Militar. Durante el periodo militar sirvió en el Cuerpo Caballería en Sevilla, donde ejerció de peluquero y barbero, con los pelados y afeitados que hacía a la tropa y mandos pudo ahorrar dinero para comprar una parcela en los Eriales que destinada a la siembra de grano, siendo el principal sustento de la familia.

                Jornalero del campo y manigero, barbero, fontanero, lampista, herrero, transportista, hasta tendero, es decir, un hombre para todo, si bien, él siempre reconoció que la albañilería, no era lo suyo. Su titulación oficial era la de fontanero, obtenida en los curso de formación PPO en 1973.

                Su tozudez le hizo ser autodidacta en muchos los aspectos de la vida, o más bien, fue un autodidacta que aprendía las cosas a base de tesón y "cabezonería".               

Como jornalero del campo, estuvo segando en la Campiña Cordobesa, a base de sopas de pan en aceite y gazpacho aguado y en los “cortes” de Fuente Álamo, donde recordaba que en la posguerra había dos cántaros para beber agua, uno para los nacionales y otros para los rojos. Trabajo en la recogida de aceituna en los “destajos” de Paquito Sierra, La Casilla, Los Curas, y como manigero con Paquito Sierra. Además labraba su tierra propia, que fue adquiriendo con la ayuda de la familia y la heredada por parte de su esposa.               
    Como barbero, por sus tijeras, maquinilla de pelar y navaja de afeitar pasaron durante más de cuarenta años las cabelleras y barbas de los fuentealameños y de las aldeas cercanas. En su barbería era cotidiano la reunión durante las tardes y noches de un grupo de aldeanos, que acudían para su rasurado, pelado o simplemente para intercambiar opiniones.  También con su maletín en mano se desplazaba a los cortijos para pelar o afeitar a los cortijeros mayores que no podían desplazarse hasta la aldea. La llegada de la moda de las melenas largas en los años setenta le hizo perder clientela, pues los jóvenes fuentealameños preferían aires modernos, y pese a que  intentó reciclarse, no pudo competir con peluqueros de Alcalá la Real, si bien su clientela de gente mayor siguió siendo fiel y algún que otro joven no tan a la moda.

                Como fontanero arregló muchos grifos, cisternas y calentadores, instaló muchos cuartos de baños en la aldea y fue el encargado de cobrar recibos del agua hasta que su gestión pasó al Ayuntamiento de Alcalá;  muchas las ollas  se repararon en su taller, lo que supuso un gran ahorro para las familias de Fuente Álamo, pues como casi todos los "apaños" que hacía tanto de fontanería, estaño, herrería, peluquería, no solía cobrar más que la voluntad, no tenía lista de precios establecidos, a la pregunta de cuánto es esto Marce, respondía: "déjalo, otra vez será".

               


Como herrero hizo muchas puertas, ventanas y balcones que todavía se pueden ver en la aldea, así mismo hizo las barandas y bancos que rodean la plaza de la fuente, y las barandas que protegen de la caída al vacío en las calles elevadas, que durante décadas estuvieron sin protección. Inventó o reacondicionó una maquinilla para extraer los huesos de las aceitunas.

                Como transportista sus coches Seat 850, Citröen AK, Land Rover, estuvieron a disposición de mucha gente del pueblo, no solo para el traslado hasta Alcalá la Real para visita al médico o para cualquier mandado, sino que su Land Rover sirvió para el transporte de aceitunas o para el traslado al tajo, cobrando lo mínimo o en ocasiones a familiares o amigos, nada.

Anteriormente tuvo una bicicleta, una Guzzi y una moto Ducati 165.

                Como tendero mantuvo el corto tiempo de dos años una tienda de ultramarinos, en la calle que sube al cerro, y donde anteriormente estuvo establecido el negocio por Mariana Cobo. Emigrante pero en menor escala que la mayoría de los vecinos del pueblo, pues solamente estuvo en la Costa Catalana en Pineda de Mar, donde trabajó como pinche en la cocina de un hotel y en Francia en Perigueux en la recolección de la fresa, sin contar las campañas de siega que de joven hizo en la Campiña de Córdoba.

                Formó parte durante un gran periodo de tiempo de la Junta Rectora de la Cooperativa Ntra. Sra. del Rosario de Fuente Álamo.

                Políticamente nunca se definió si bien en los inicios de la Transición militó en la UCD, sin presentarse a ningún cargo político, sus tendencias eran de izquierdas, si bien nunca se definió, era lo que se llama un hombre políticamente correcto, buen amigo de sus amigos y partidario del que la hiciese que lo pagase y siempre tuvo buenas relaciones con sus vecinos. Todo esto hizo que fuese admirado por sus conciudadanos y no mantuviese diferencias con casi nadie.

     Su barbería fue casa temporal de misioneros, pobres o vagabundos como Juan Rico Rosa, que pasaban como transeúntes por la aldea.

 Gran aficionado a la caza menor, en su casa siempre hubo un par de escopetas de caza y carne de conejo de campo, liebre, perdiz o palomas, también como hemos dicho antes desde niño le gustaba la crianza de animales de compañía, sobre todo pájaros, perdices y perros.

                Quiso aprender a tocar el laúd, y de hecho le arrancó algunas notas, si bien como un aficionado más. Sus cantantes favoritos eran Pepe Pinto y El Niño de la Huerta.

                Ni la caída de una mula en las Amoladeras, que le produjo traumatismos múltiples, ni la neumonía que cogió practicando el reclamo del pájaro perdiz, ni el disparo fortuito mientras limpiaba una escopeta de caza, que abrió un agujero en el techo de su casa, ni el vuelco del Seat 850 en Las Albarizas, sería un cáncer a los 65 años de edad el que se lo llevara, sin enterarse él y sin haber visitado antes a ningún médico, aunque ya había sufrido lo suyo, la muerte le llegó cuando gozaba ya de cierta estabilidad económica y se disponía a disfrutar de su jubilación.         Aquel 23 de mayo de 1997 fue despedido por una multitud de familiares y amigos. Una de las más grandes despedidas del pueblo.



viernes, 20 de julio de 2012

LLEGADA DE LAS INFRAESCTRUCTURAS, COMUNICACIONES E INSTALACIONES DEPORTIVAS Y DE OCIO A FUENTE ÁLAMO

AGUA CORRIENTE   Y SANEAMIENTOS

PÁGINA EN PROCESO DE REVISIÓN

               
               INSTALACIONES DEPORTIVAS Y DE OCIO



CAMINOS, CARRETERAS Y MEDIOS DE TRANSPORTE