MÉDICOS DIRECTORES. II PARTE
PÁGINA EN PROCESO DE REVISIÓN
Inició el periodo de instrucción
militar el 19 de Noviembre de 1929, para luego el 1 de junio de 1930 prestar servicio en el Regimiento de
Infantería África nº 68 dentro del Ejército de España en África (Marruecos). El
1 de julio de 1930 formaría parte de las Fuerzas Regulares Indígenas nº 5 Grupo de Alhucemas,
hasta el 19 de noviembre de 1933 en que se licenció, como hemos dicho, con el
grado de cabo primero. La proclamación de la II República el 14 de abril de
1931 le cogió alistado en el Ejército que fuera de Alfonso XIII. En la Guerra
Civil combatió en el bando republicano, primeramente como miliciano voluntario,
así pasa revista con la cartilla militar el 16 de noviembre de 1936 en la
Columna Peire, con base en Alcaudete y, posteriormente, en el mes de marzo de
1938, pasó a enrolarse en la 76ª Brigada Mixta con base en Alcaudete hasta el
final de la guerra.
Una
vez puesto en libertad en el año 1943, tras pagar multa por los años que no
pasó revista militar en el bando ganador, se dedicó a sus tareas agrícolas y a
impartir clases como “maestro garrotero”, desplazándose a los cortijos y casas
particulares para enseñar a leer, escribir y “hacer cuentas”, a los niños que
no podían ir a la escuela. Colaboró muy activamente en la recogida de firmas
para el indulto de su hermano José Pérez Lizana, para quien el Ministerio
Fiscal solicitó pena de reclusión perpetua a muerte por haber servido de intérprete
con el sordomudo Leocadio Anguita López,
y fundamentalmente por ser hermano de “un rojo”.
La
posguerra no fue fácil, y las miradas vengadoras por el periodo como dirigente
republicano, no dejaban de señalarle a él y su familia. Recibió un soberbia
paliza de la Guardia Civil en la Taberna de Francisco “El Pelón”, en la parte alta
de la vivienda, acusado de que sus cochinos, cuidados por su hijo, habían
entrado en heredad ajena, de tal forma que le dijeron a su hijo menor Matías
que saliera fuera y hasta que no confesó, le estuvieron torturando por hechos
cometidos por animales. El trasfondo no era otro que darle un nuevo correctivo.
Todo ello tras la denuncia de un allegado. En otra ocasión fue en el cuartel de
la Guardia Civil de San José de la Rábita.
La santa misa en honor a nuestros
Patrones era el acto formal y religioso, que en una ocasión en los años 70 el
párroco D. Bernardo sacó a la calle (explanada frente a la Escuela). El acto
más participativo desde siempre es la salida en procesión. Las Imágenes eran
llevadas en hombros y paseadas por las calles principales, desde la Iglesia
hasta el final de la Piquera, y desde aquí hasta la Fuente por la carretera y hasta
la entrada de nuevo en la iglesia. Este recorrido se ha ido ampliando y
actualmente se llega hasta la última casa de Feliciana Salazar y hasta el
antiguo molino de aceite. Al clamor de “Viva San Antonio Bendito”, se respondía
“Viva” y al grito de “Viva la Virgen del Rosario”, se respondía “Viva la
Virgen”, pero el Corazón de Jesús no podía ser menos, y siempre Paquita Ramírez
se acordaba y decía “Viva el Sagrado Corazón de Jesús”, a lo que se respondía
“Viva”, pero con algo menos de furor, pues no era la Imagen más importante de
la procesión. Manes Castillo o Luisillo Cano, con la tablilla de los cohetes o
con la simple mano, sujetaban el cohete, prendían la mecha con un cigarro y
lanzaban una tanda a la salida de la procesión, después uno de vez en cuando, y
otra tanda al cierre. Los niños no seguíamos la procesión, sino que nos
dedicábamos a localizar y capturar varillas de cohetes, todavía no sé para qué
servían, sería por mero hecho de ver quien capturaba más.
Fuente Álamo celebra el 7 octubre
sus fiestas anuales y patronales en honor a la Virgen del Rosario, siendo esta actualmente la fiesta principal.
Los jóvenes y mayores se preparaban
especialmente para la verbena, que era el plato principal de la fiesta. Amenizada
por “Los Canutos”, “Los Noratos”, posteriormente por Came ros´s, The Dragons,
Flash, Reflexión, Reacción… La verbena ha ido cambiando de escenario a lo largo
del tiempo, al principio cuando no existía la luz eléctrica y los instrumentos no la necesitaban, se hacía
en torno a la Fuente, también en alguna ocasión en la Piquera, y cuando las
inclemencias del tiempo no permitían que
se celebrase al aire libre, las fiestas se aguaban, o bien se suspendían o se
instalaban en salones privados como “El Chófer”, “El Porrúo”, “Charraga” etc…,
hasta que se instaló definitivamente primero en la explanada de la escuela y actualmente
en el campo de fútbol. Ahora la fiesta puede continuar a pesar de la
lluvia, pues los organizadores instalan una carpa en el campo de fútbol para
combatir las inclemencias del tiempo. Una prologada verbena a cargo de dos
orquestas da por terminada la velada.
El
13 de junio en honor a San Antonio de Padua se celebra la fiesta con la
tradicional misa y posterior procesión. Durante mucho tiempo fue la fiesta
principal, hasta que comenzó la emigración temporal a la hostelería de las
costas catalanas en los años 70, pues concurrían dos factores: el no quedar
juventud en el pueblo y el no tener los padres ganas para fiestas o de
alegrías.
El domingo día 29 de marzo
de 2.009 se celebró la “Fiesta del Arremate” en el centro social de Fuente Álamo.
El programa de actividades incluía una muestra
de vareo de olivos y recogida de aceituna; una cata de aceite con rebanadas de
pan fuentealameño; una visita guiada a la Cooperativa del Rosario y la
degustación de un almuerzo con el “remojón” tradicional. La cita estaba enmarcada dentro del programa
“Municipalia” de la concejalía de Cultura, que pretende recuperar las viejas
tradiciones de las aldeas y que comprende cuatro fiestas anuales denominadas
“de las Eras”, en verano; “de la Vendimia”, en otoño; “de la Matanza”, en
invierno; y la “del Arremate”, en primavera. Colaboran todas las aldeas y cada
año será una de ellas la encargada de su celebración.