martes, 15 de diciembre de 2015

MATIAS PEREZ PEREZ. UNO MÁS DE FUENTE ÁLAMO.




Hace unos años, nos dejó uno de nuestros queridos paisanos, que pasó su niñez, adolescencia y juventud en Fuente Álamo. Vivió allí casi 30 años, salvo los paréntesis producidos por la emigración y el servicio militar. Dejaría Fuente Álamo y se iría a vivir con su familia a Albolote, pero siempre tenía en mente a los familiares y amigos que dejó en el pueblo, y cuando podía se escapaba para hacer una visita, sobre todo a su madre, para quien era su ojo derecho y de quien heredó el gusto por el azúcar, (entiéndase diabetes). Cada vez que nos veíamos, siempre preguntaba por unos y por otros, pues  era muy familiar y muy amigo de sus amigos de infancia y  juventud, pero la cosa no quedaba ahí, ya que pese a la distancia fue conociendo conforme venía al pueblo a los niños que se iban haciendo mayores y los reconocía a cada uno por su nombre: ¿Felix, qué tal estás? Tenía un trato especial para toda su familia y amigos, pero su debilidad eran los niños, para los que siempre tenía una moneda en el bolsillo y una broma que gastar.
 Pero como era tan campechano y necesitaba tener amigos y el contacto del día a día, pronto se adaptó a su nuevo pueblo de acogida y se hizo un alboloteño de primera. Era conocido y querido en su nuevo pueblo grande, aunque creo, que se le hizo más grande de lo normal, pues él necesitaba entablar relaciones, meta que alcanzó en la escuela de adultos, siendo un alumno ejemplar, sobre todo en temas informáticos, aunque la vista le ponía trabas. Fue ejemplo en muchas cosas de la vida, como ser el mejor padre, el mejor abuelo, y el mejor bisabuelo que podía haber tenido una familia, pues para él no fueron necesarios los lazos de sangre para conseguir ser querido como tal. Podría estar así mucho tiempo, diciendo cosas de él y todas buenas; con esta publicación intentaré hacerle su homenaje que quedará para siempre, pues siempre tuve en mente hacérselo en vida, pero su repentina muerte nos pilló por sorpresa y nos traicionó a ambos.
Matías Pérez Pérez, nació el 1 de diciembre de 1945, en el seno de una familia pobre, marcada por los avatares de la Guerra Civil y sus repercusiones. Hijo de Matías y de Antonia, era el cuarto de los seis hermanos. Le toco nacer en el llamado “año del hambre”, el cual padeció, sufriendo las restricciones generales, a las que se le sumaron las restricciones preventivas o cautelares impuesta por el cabeza de familia, quien les obligaba cuando subían a la cámara donde se guardaban las viandas, a bajar cantando para así evitar la tentación de degustar alguna de ellas. Todo ello hizo que “tuviera una infancia” como cualquiera de los muchos niños del Fuente Álamo de la posguerra, en la escuela con Don Manuel, eso sí cuando no tenía otros deberes, como cuidar cochinos, aves de corral y otros animales. Recordaba como el día de su Primera Comunión estaba guardando cochinos y tuvo que ser relevado por uno de sus hermanos para ir a tomarla. Siendo un niño, tuvo que presenciar, más bien  oír, como su padre recibía una paliza de la Guardia Civil en la taberna del pueblo, en la parte alta de la vivienda, acusado de  que sus cochinos se habían metido en heredad privada, de tal forma que le dijeron a Matías que saliera fuera; y hasta que no confesó su padre, tuvo que estar oyendo los golpes y los gritos. Esto le marcaría para el resto de su vida, y así lo contaba con resignación: “Hay que ver que injusticias había antes”.
 Siendo un niño de 14 ó 15 años comenzó a emigrar y se marchó junto con su hermano mayor, José, a trabajar en una vaquería en La Coronela-Burgos segando  pastizales, donde estuvo una temporada, en 1960. Allí estaba  con su amigo Santiago Cervera, al que llamaba “Tufos” y otros fuentealameños. Cambiaría de provincia y se marcharía a Seu d’Urgell (Lérida) a limpiar montes de pinos, trabajando en la serrería “Formesa” cortando madera de los pinos limpiados, y  donde también el dueño tenía una vaquería, estando entre los años 1961 y 1965 con su otro amigo de infancia Pedro Aguilera “Pedrillo”, su otro hermano Antonio y algunos fuentealameños más.
            Se incorporó a filas en enero de 1966 y se licenció en abril 1967, prestó el servicio militar en la Compañía Automovilista de Madrid en Retamares, División Acorazada Brunete, nº 1, como conductor de un REO. Durante tres meses, a la vez que prestaba el servicio militar, trabajó como extra en el rodaje de la película inglesa basada en la Segunda Guerra Mundial: “La Batalla de Inglaterra”, cobrando hasta 500 pesetas diarias. El azar quiso que la matrícula de su camión saliera afortunada en el sorteo, y fue elegido a primeros del 1967 para ser trasladado en tren, junto con otros 80 camiones, hasta un destacamento en Loyola. La película fue rodada en Zarautz, Pasajes y Fuenterrabía, se les obligaba a mover los labios y a no mirar a las cámaras, los camiones fueron pintados y decorados como los de la Alemania Nazi. Cuenta que en el transporte de ida en tren, se olvidaron los mandos de proporcionar la comida para los conductores. En el rodaje de la película querían que los extras trabajasen como militares a las órdenes de otros mandos que participaban en el rodaje, siendo llamados por su jefe de Madrid para que sólo realizaran las labores propias del rodaje y no sometidos a la disciplina militar de otros mandos.
A la Alemania de verdad y no de película, llegó en el año 1969; en concreto a Colonia, desde donde distribuyeron a todos los emigrantes a sus destinos. A él, junto con su hermano Pepe y otros compañeros, lo destinaron a una  fábrica de “uralita”  <<Vohwink>> en Vohwinkel, donde trabajó una temporada de 9 meses pues no consiguió adaptarse.
Después de su regreso de Alemania, y pese haber tenido anteriormente varias pretendientes, pues era un joven galán apuesto, fue Mariana, quien había quedado viuda y con dos hijos, la que le robo su corazón y consiguió atarle en los inicios de los años 70.
            Trabajó como camionero repartidor en “Bebidas López” de Alcalá la Real, hasta que se pudo comprar en 1970 uno de los primeros utilitarios que llegaron a Fuente Álamo, y nunca mejor dicho “utilitario” pues servía para todo: transporte de mercancías, transporte de personas, transporte de aceitunas, de animales, pues hasta “Moreno”, aquel perro de aquella historia, disfrutó de aquel Renault-4L matrícula J-48310.
 Continuó regentando un pequeño establecimiento comercial que su esposa Mariana ya tenía en funcionamiento y que mantuvieron unos 4 años, hasta que en 1974 decidieron marcharse de Fuente Álamo y emprender una nueva vida en el pueblo granadino de Albolote. Allí encontró su verdadera vocación que fue la de camionero hasta su jubilación, pues su maltrecho corazón no le permitía más esfuerzos; si hubiese sido por él todavía hubiese estado conduciéndolo. Fueron muchos años en la carretera, muchas anécdotas que contar, como la del vino, o la de aquel buen hombre que le estaba indicando con los dedos que se le iba a caer la carga, pensando Matías que le estaba haciendo gestos obscenos, parando el camión para recriminarle la actitud, quedando el pobre hombre totalmente sorprendido, pues solo intentaba hacer una buena acción, eso sí, Matías le pidió perdón, o la de aquella multa de la cual se salvó por haber reconocido pisar levemente la línea continua, mientras que otro camionero que lo negaba fue debidamente multado. La carretera conduciendo el camión no le deparó accidentes, serían unos jóvenes desaprensivos que se dieron a la fuga, los que malintencionadamente le tiraron a la cuneta cuando conducía un ciclomotor y que afortunadamente solo sufrió mucho miedo y leves heridas.

 Vivió durante 40 años en su Albolote de adopción, donde fue haciendo amigos y haciéndose querer entre sus vecinos; hasta el punto de pasar a ser uno más de los alboloteños. Su inquietud y sus ganas de aprender le ayudaron a interesarse por las nuevas tecnologías de la informática y a apuntarse a la escuela de adultos, donde estuvo hasta sus últimos días. Su corazón ya no resistió más, y a sus 69 años recién cumplidos nos dejó un 15 de diciembre de 2014.

viernes, 27 de noviembre de 2015

NOMBRAJOS O APODOS DE AHORA Y ANTES DE FUENTE ALAMO.- TERCERA Y ÚLTIMA PARTE


Dos ejemplos de buenas personas.
          Como dije en las anteriores partes de la publicación, con este trabajo no quiero que nadie se sienta ofendido o menospreciado en su persona, ni en la de su familia y si alguien se sintiera como tal, con el simple hecho de comunicármelo inmediatamente, se rectificaría la publicación. Quiero insistir que todas las personas que se reflejan en esta publicación tienen para mí el máximo respeto y el hecho que se le llame por el apodo a alguien, es para mí un trato de cariño y no de ofensa. Quien me conoce sabe que no me gusta utilizar este recurso y cuando lo he hecho ha sido con la sana intención de distinguir; de otra parte, se pierde mucho tiempo en las conversaciones para hacer referencia a alguien, sino se identifica, al final hay que nombrarlo por el apodo. Los apodos son nuestras sombras, forman parte de nuestra historia y nuestra identidad, perdurando incluso después de nuestra muerte, pues también se heredan. Llevan intrínseco las características o cualidades generales de una estirpe, así como los prejuicios y los estereotipos de ella, como sí todos los que se apodan “Torres” o “Borrachos” fueran iguales, para lo bueno y para lo malo.
Algunos son tan originales que no se les conocen sus dobles, como “Malacabeza”, que Antonio Martín se ganó de niño y que tuvo como padrino a Marcelino Pérez “Manino”, pues durante la campaña de aceitunas en el tajo de  “Los Curas”, solo utilizaba la cabeza para hacer malas acciones o más bien, traviesas. Otros apodos originales de Fuente Álamo y compuestos de dos palabras son: “Espantaburras”, “Cagarruto”, “Matacan” “Bigalombre”, “Tiobicho”, “Tirom…”, “Domagatos”, “Raboardiendo”, “Pollahierro”, “Cagaaceites”, “Locamoros”, “Marimoc..”, “Perranegra”, “Maestrodelarrisa”, “Matabueyes”, “Pecholebrillo”, “Bocaabierta”, “Bocaancha”, “Matacristianos”, “Pandehigo”, “Higochumbo”, “Cabecinegro”, ”Cabezaleón”, “Niñoperdido”, “Niñojesús”, “Tiodeloshigos”, “Caracordel”, “Notanfeo”, “Patascortas”, “Vizorras”, “Caralápiz”, “Apagaluces”, ect… Así a Manolito “Cañuelos” le apodaron “Apagaluces”, pues apagaba las luces del molino de aceite propiedad de la familia conforme iba pasando, para evitar gastos, dejando a los molineros a media luz o a oscuras.
Insisto de nuevo, que pese a que algunos hacen referencia a algún defecto o queriendo resaltar características feas del atributo, no es esa la intención del que escribe y solamente es para resaltar la curiosidad de los apodos fuentealameños.
El más largo en cuanto al número de letras que lo compone sería el de “Maestrodelarrisa” y el más corto el de “Oño” como un residuo que quedó a Antonio Pérez Ramírez “Cohete”.
Unos nombrajos como “Ranaco” (panadero), “Cascorro” (relativo militar), “Panchova” (revolucionario), “Botilde” (bota televisiva), “Bombi” (cómica), “Bonanza” (película), “Trampas” (personaje de la serie “El Virginiano”), “Richard” y “Richer” (actores), “Chivani” (torero) “Cholo” (futbolista), “Sansón” (personaje bíblico), “Nixon” (presidente americano), “Popeye” y “Gato” (dibujos animados), “Piraña” (serie Verano Azul), ect… hacen referencia a otros personajes reales o de ficción que ya existieron y que por alguna circunstancia fueron asignados a gente de Fuente Álamo.
Con referencia a animales tenemos: “Calandria”, “Mula”, “Tabarrico”, “Pajaritos”, “Cabra”, “Rata”, “Ratón”, “Burra”, “Capón”, “Mosca”, “Galgo”, “Sapo”, “Galla”, “Liebre”, “Coneja”, “Buchón”, “Caniche”, “Tortolo”, “Cigarrica”, “Zorrero”, “Domagatos”, “Espantaburras”, “Perranegra”, “Verraquete”, “Verraco”, “Zángano”, “Gato”, “Matabueyes” o “Tórtola”, aunque a José Luis Aguilera no le viene del ave, sino de una antigua marca de calzado deportivo, de la que se sentía orgulloso de llevarla puesta. Sin embargo a Emilio Malagón, “Tortolo”, le pudo venir de su afición a la recogida de raíces del campo, se supone que “para hacer el nido”. Josefa Cuenca Montes “Galla” vino de la Rábita, para casarse con Manuel Moreno Martos “Perote”, volando se marcharon a Sallent (Barcelona), al igual que los “Cigarricas” al Barrio de Verdum (Barcelona), sin embargo a nuestro querido Francisco Expósito “Machillo”, lo de “Pajaritos”, le vino por su afición a aquel famoso baile. El de “Liebre”, se lo adjudicó Justo Gutiérrez “El Tío Bicho” a Juan Aguilera Castillo, y le viene de un día de caza que Juan mató desde las Madrigueras en la Escombreras hasta llegar Ardales 8 liebres (y 10 ó 12 perdices), entonces Justo comenzó a publicar: “hay viene un tío que no puede con la caza, que baje un Land Rover”. Entonces fue Antonio “Gurrufetes” a por él cargado de liebres al Cortijo de los Martillo. Por la noche en el bar no había otro cometario y Justo se encargó de repetir: “Aquí viene el Tío de la Liebre”, al día siguiente trabajando en la construcción también lo repetía,  hasta que se quedó con el apodo.
Referencia a su color de piel tenemos en Fuente Álamo, un “Moreno”, un “Negro”, este de adopción y una “Blanquilla” y si atendemos al color del pelo hay varios “Rubios” y “Rubias” o “Manzanillo”. También tenemos un “Chino”, pero no viene de la China,  sino de una compleja derivación de “Si no.. “Chilín”. Otro en referencia a su cualidad para hablar “Tarta” o “Tistisi” o “Popo” o rasgos físicos como “Pelón”, “Lunares”, “Chato” o “Chata”, estos últimos por partida doble o “Remendao” que le vino a Antonio Jiménez, por una mancha característica en la cara. También en relación con la estatura, complexión o defecto físico, tenemos “Largo”, “Gordo”, “Gordito”, “Seco”, “Gorda”, “Patas”, “Cojo Rayo”, “Pescuezo”, “Patascortas”, “Cabezas”, “Orejones”, ”Orejitas”, “Narizotas”, “Bizco”, “Bocaabierta”, “Bocaancha”, “Sordillo”…. Santiago Cervera lo de “Tufos”, le viene de su afición a dejarse largas cada una de las dos porciones de pelo, que le caían por delante de las orejas. A Antonio Ortega Serrano, le venía lo de “Cojo Rayo” por la invalidez padecida y lo de  “Rayo” por herencia familia. Sin embargo nunca entendí porque a nuestra querida vecina recientemente fallecida, Adoración Malagón, le llamaban “Gorda”, a no ser que dicho atributo le viniese de sus tiempos mozos.
Referentes a árboles, frutas u hortalizas: “Chopo”, “Olivares” “Manzano”, “Perejila”, “Alcaparrón" “Nerro”, “Berenjena”, “Banana” o “Florios”, que le dio denominación a la zona donde se criaron, pero pudo deberse también al segundo apellido que llevaban los hermanos Antonio y Rafael, el de Flores.
Profesiones como “Chofer” que se quedó para siempre Crescencio Aranda, “Carpintero” para Atienza de la Rábita, “Panadero”, “Bañero”, “Carbonero”, “Alcalde” para Santiago Cano, “Correo”, que siempre llevó Matías Bailón y que ha heredado su mujer, Mercedes; “Zapatero”, para los hermanos La Rosa. “Trasperlista”, que le vendría a Pedro Cervera por su afición al trapicheo, en el buen sentido, y que después conservó el gusto, trayendo objetos, relojes, radios… desde Ceuta. El de “Panadero”, actualmente asignado a Antonio Fuentes, en otros tiempos fue compartido con su ayudante, Juan Aguilera “Juanito el Panadero”. “Guardilla”, viene del ejercicio de dicha profesión, pero a pequeña escala, en concreto en la Casilla de Sierra, que heredaron todos los hijos, y además, Juan el de “Chato”.
Nuestro querido vecino E. Vera, de quien me reservo renombrarle por su  apodo, solía llamar a todos los jóvenes por el mismo sobrenombre: “Barrabás” y a las mujeres por: “Soledad”, creo que a la burra le llamaba “Pulía”.
Otros vienen heredados del nombre del padre como el de José Escribano “Benino”, Pablo Ramírez “Román”, Matías Aguilera “Candio”. Hay otros muchos que desconozco su origen, pues ya han fallecido o no se nos ha transmitido el origen, lo de Domingo “Quintín”, tiene dos posibilidades por ser su segundo nombre de pila o de su padre, o por referencia a la Batalla de San Quintín, que vaya la que se lió. Pero hay apodos que ni siquiera el titular del mismo sabía que lo tenía asignado, caso del bueno de Luis Cano, ”Ranaquillo” que lo heredó de su padre, pero no sabía que algunos le decían “Comunista”, que nada tiene que ver con sus ideas políticas, y que ahora a su edad sigue sin reconocerlo, pero dice que le da igual. ¿De dónde vendría el apodo de Chaflique? ¿Y el de Pacheque? O el de “Richer”, que el propio Francisco Martín, no quiere desvelar y a quien hay que respetar. También para todos fue una “Sorpresas”, la llegada Pasadas a Fuente Álamo, sobre todo para su ahijado Antonio Anguita “Braguetas”.
http://losmitoteros.com/noticias-curiosas/como-poner-un-apodo 

            Me quedan muchos, muchísimos y para que nadie se enfade aquí dejo una pequeña relación para que cada uno se busque, sin que se lleve ninguna sorpresa:

“Torres”, “Remendao”, “Borracho”, “Cigarrica”, “Tabolo”, “Burrali”, “Cantares”, “Agüelajo”, “Aniti”, “Boliche”, “Cascorro”, “Capullo”, “Macarrón”, “Charraga”, “Espantaburras”, “Cornicabras”, “Domagatos”, “Caracordel”, “Patascortas”, “Vizorras”, “Caralápiz”, “Botija”, “Botilde”, “Maturrones”, “Ranaco”, “Terrerillas”, “Andaluz”, “Chanflique”, “Grillo”, “Guardilla”, “Mandurria”, “Yenkas”, “Mangui”, “Panchova”, “Braguetas”, “Porruo”, “Malacabeza”, “Quince”, “Catorce”, “Nenillo”, “Puchi”, “Raboardiendo”, “Cagaaceites”, “Perote”, “Rayo”, “Lili”, “Celtas”, “Capitán”, “Pacheque”, “Quintín”, “Chivani”, “Carrilano”, “Caejo”, “Gazpacho” “Gazpachillo”, “Chopo”, “Gallo”, “Sacristán”, “Misto”, “Florios”, “Bonanza”, “Pistolo”, “Pistolas”, “Oño”, “Risitas”, “Orejitas”, “Mastrodelarria”, “Berenjena”, “Perejila”, “Paquera” “Papueca”, “Gorda”, “Pepino”, “Piraña”, “Alcaparrón”, “Bodeguero”, “Olivares”, “Hombrecillo”, “Machillo”, “Sordillo”, “Pasta”, “Moreno”, “Negro”, “Pernaco”, “Braulio”, “Mula”, “Canquirri”, “Titolés”, “Monci”, “Sapo”, “Huesa”, “Chino”, “Manzano”, “Chochetas”, “Bollolla”, “Olivia”, “Añillos”, “Cali”, “Rata”, “Pichote”, “Follones”, “Periquines”, “Arroyo”, “Tajos”, “Roscas”, “Manino”, “Bocaabierta”, “Bigalombro”, “Caniles”, “Canilillos”, “Coruña”, “Calonge”, “Castillero”, “Culitos”, “Pitazos”, Verraquete”, “Capón”, “Cerino”, “Perranegra”, “Tirom..”, “Pollahierro”, “Matabueyes”, “Pandehigo”, “Pincha”, “Guardillas”, “Conejo”, “Liebre”, “Agüelica”, “Coscuo”, “Lamuerte”, “Tarugo”, “Comunista”, “Tiodeloshigos”, “Capitán”, “Buchón”, “Bañero”, “Trasperlista”, “Tarugo”, “Tufos”, “Matacristianos”, “Chempo”, “Colega”, “Mariamoc.”, “Tambora”, “Barrullo”, “Chata”, “Pescuezo”,  “ElniñoJesús”,  “Celtas”, “Pesetas”, “Caniche”, “Pasta”, “Lagares”, “Tabarrico”, “Campiñas”, “Todito”, “Tirolín”, “Richer”, “Manes”, “Titaníos”, “Gordito”, “Rabote”, “Cohete”, “Cholo”, “Ninas”, “Sacristán”, “Romera”, “Mapa”, “Cagachín” “Cabecinegro”, “Sansón”, “Tillo”, “Bueno”, “Siano”, “Tórtola”, “Tórtolo”, “Cherif”,  “Calandria”, “Chopo”, “Piano”, “Loco” “Pierres”, “Sapo”, “Compaillo”, “Bocancha”, “Osobuco”, “Locamoros”, “Satélite”, “Tronchao”, “Tistisi”, “Tartaja”, “Perino”, “Popo”, “Paillas”, “Macario”, “Putiti”, “Chiverde” “Lindo” “Whisky”, “Cormillico”, “Lagrimica”, “Tuno”, “Caniche”, “Nilson”, “Banana”, “Petra”,  “Parraco”, “Alejo”, “Esento”, “Tajailla”, “Mula” “Burra”, “Juanrifle”, “Pericanas”, “Jarrilla”, “Patas”, “Canales”, “Rubio”, “Profe”, “Gargajito”, “Cabezaleón”, “Seco”, “Lento”, “Zapatero”, “Lunares”, “Pecholebrillo”, “Andanas”, “Imaginaria”, “Galgo”, Niñoperdido, “Notanfeo”, “Cabra” “Narizotas”, “Homosapiens”, “Porras”, “Trampas”, “Pedraco”, “Nerro”, “Tardío”, “Candio”, “Carbonero”, “Tangarín”, “Zángano”, “Sorpresas” “Berenjena”, “Bombi”, “Apargatilla”, “Pajaritos”, “Tamarón”, “Tijereta”, “Mosca”, “Cabo”, “Cabillo”, “Malita, “Remigio”, “Marineta”,  “Pedro Catorce”, “Cagarruto”, “Perete”,  “Dondín”, “Chofer”, “Pelón”, “Tío Bicho”, “Popeye”, “RobaH2O”, “Ramalilla”, “Churrimpla”, “Zorrero”, “Zorrilla”, “Braulio”, “Candio”, “Kubala”, “Güirro”, “Amortiza”, “Cucharas”, “Ratón”, “Higocumbo”, “Illo”, “Billos”, “Gasoli” ….

lunes, 9 de noviembre de 2015

LA CULTURA EN FUENTE ÁLAMO



            Partiendo de principios del siglo XX, en Fuente Álamo, como en todas las zonas rurales, existía un alto índice de analfabetismo. Una simple prueba de ello la tenemos en las partidas de nacimiento: en casi todas se reseña que no firman porque no saben.  Posteriormente, sobre todo en época de la Guerra Civil  y Posguerra, no todos tuvieron la oportunidad de aprender a leer y escribir, pues como nos decía Pepe Aguilera “Macarrón”: “el maestro sólo daba de leer a los riquillos del pueblo”. Algunos niños como Marcelino Pérez, quienes vivían en los cortijos, nunca fueron a la escuela, y les enseñaba Matías Pérez Lizana, quien iba por los cortijos enseñando a los niños que no podían ir a la escuela oficial. Fue otra forma de combatir el analfabetismo.  Otros, como nos contaba Juan Aguilera “El Camionero”, en los años 50, también tuvieron un maestro que venía al cortijo en bicicleta desde Alcalá la Real y les daba clases dos veces por semana. Enseñaba además en los cortijos de la Casilla, la Cabrera, los Florios, la Cornicabra… eran los llamados “maestros garroteros”.
 A principio de los 60, se intentó recuperar el tiempo perdido  y enseñar a leer y escribir a los mayores en la escuela del nocturno, aunque Antonia Vera en el momento que aprendió a poner su nombre, abandonó y dijo: “Yo pa’ mi apaño ya sé”. Asimismo mediados esos años 60 se intentó que el  Certificado de Escolaridad se pudiera obtener en la escuela de nocturno con el maestro D. José Oria Rodríguez, (firma el certificado, junto al Juez Municipal y el interesado). Así, todos aquellos jóvenes de la Posguerra que no tuvieron la oportunidad de niños, como los hermanos José, Matías Pérez y otros, accedieron a esa titulación; sin embargo, no todos los asistentes lo obtuvieron a José Aguilera no se le concedió debido a que el maestro consideró que no respondió a lo que le preguntaron.
A principio de los 70, Juan de la Cruz Ruiz Aguilera, a espera de plaza como maestro nacional por acceso directo, también impartió clase a grupos de jóvenes de nocturno y en la escuela de verano del año 1974.
Desde la década de los 50, por regla general, casi todos los fuentealmeños aprendieron a leer y a escribir y obtener los conocimientos básicos para su desarrollo personal; cosa diferente era la posibilidad de proseguir los estudios, pues esto sólo estaba en manos de las familias más adineradas o con las excepciones de aquellos buenos alumnos de familia pobre, que le era costeada la carrera en el seminario por Dª Casilda Sierra Montañez.

En 1980 consta que sólo habían obtenido el Graduado Escolar unos 5 ó 6 niños fuentealameños y habían  realizado estudios medios (Bachillerato, F.P.) otros 6 ó 7 jóvenes. Hasta el año 1979, a excepción de las familias más acaudaladas, solo uno o dos estudiantes habían realizado una carrera profesional. (mis notas de 27/07/1979).
La cultura, al igual que la persona, también tuvo que emigrar de Fuente Álamo. Por diversos motivos se marchó sin volver a acordarse de la aldea que le vio nacer, y la pena es que no se ha hecho nada por recuperarla, pues una vez adquirida hubiese sido bueno traerla y difundirla entre los vecinos. Cierto es que nadie es profeta en su tierra, pero no menos cierto es que a veces ni se intenta serlo. Actualmente existe un Centro Social  donde se podría expresar o exponer los conocimientos adquiridos.
Desde aquellos estudios de teología sufragados por Dª Casilda, a José Zamora, o posteriormente en un intento fallido también de estudios teológicos de Francisco Malagón, (fallecido trágicamente), solo intentaron proseguir los estudios: Juan Ruiz, Montes “el hijo del Casero Sierra”, Pepe Rosales, Rafael Aguilera, Francisca Aguilera Cabello... Serían las familias más pudientes como los hijos del maestro D. Manuel López y de Patrocinio, los hijos de Antonio Ramírez “Cornicabras”, Juan Ruíz, hijo de Brígido, (Maestro Nacional en 1973), los que finalizasen los estudios superiores, hasta que llegaron las ayudas mediante becas en los años 80. La oportunidad fue para todos, y le siguieron: Juan Pedro Pareja García (Ingeniería Técnica), profesor de Educación Plástica y Visual en Vélez Málaga, Mercedes Pérez Aranda (Licenciada en Filosofía y Letras en el año 1983), impartiendo actualmente docencia en Huelma. En los años 80 y 90 les siguieron otros entre ellos, el que les informa, Antonia Fuentes Ruiz (Profesora E.G.B), Pilar Funes Ordoñez (Trabajadora Social), Encarnación Funes Ordoñez (Profesora E.G.B), Mercedes Bailón Pareja, (Abogada en Alcalá de Henares), Francisco Ramírez Peinado, (Juez Sustituto  en Melilla), Manuel Haro Ramírez (Funcionario de Hacienda en Málaga), Manuel Ibáñez García, (Ciencias Económicas y Empresariales. Gestor en Alcalá la Real),  Ceferino Aguilera Ochoa, (Profesor de Lengua Castellana y Literatura en Écija), a ellos han seguido otros muchos, que ya sí sería larga la lista, ampliándose cada día más.
Tampoco debemos quitar ningún mérito a los que por razón de la economía más pudiente, tuvieron mayores oportunidades, pues para estudiar hay que valer; sin embargo hay que destacar el esfuerzo cuando los medios económicos de la familia no eran tan buenos, aunque por fortuna, las ayudas al estudio se fueron generalizando. Sin duda era meritorio el tener que luchar contra el factor económico y educativo a la vez, pues algunos de esos estudiantes también emigraron a las costas catalanas,  trabajaron en el tiempo de la aceituna en el tajo o colaboraron en la recolección familiar.
Por poner unos cuantos ejemplos, nombraremos a Juan de la Cruz Ruiz Aguilera, quien nació el 3 mayo de 1951 en Huelma (Jaén), pero cuando tenía un año su familia regresó a Fuente Álamo para vivir en la casa situada en la parte derecha de la fuente. Maestro de escuela, buen pintor aficionado, promotor inmobiliario y titular de la yeguada De la Cruz, contribuyó a fomentar la participación de los fuentealameños en la cultura a través de la escuela de nocturno, escuela de verano de 1974, y dirigiendo las obras teatrales en el verano de los años 1970/71, que fueron representadas en la aldea y en la aldea de Las Pilas de Fuente Soto, con la participación de los jóvenes de la aldea como actores. Participó como actor principal en la obra de teatro “Cianuro, solo o con leche”, junto con alumnos COPEM Nuestra Señora de las Mercedes de Alcalá la Real. Asimismo participó, aunque en etapas diferentes, con otro fuentealameño: Victoriano Ramírez González, en el programa televisivo “Cesta y Puntos” a finales de los años 60, también con el COPEM Nuestra Señora de las Mercedes de Alcalá la Real. Concursó en los años 67-68-69-71, llegando su equipo hasta semifinales. En el curso 72-73 acabó la carrera, estuvo como maestro en la SAFA, y con el acceso directo pasó a ser maestro nacional, impartiendo docencia en Castillo de Locubín. Si bien, su primera vocación fue la de policía secreta, iniciando los estudios en Madrid. La mili la hizo en la COE en Granada, aunque la instrucción militar la realizó en el Campamento de Viator (Almeria), con otros fuentealeños como José Pareja Jiménez y José Rosales. Su afición es la pintura.
Otro buen ejemplo de estudiante fue Victoriano Ramírez González, quien  pasó su niñez y juventud en Fuente Álamo, se educó en la escuela de la Aldea y vivió en el Cortijo de la Cornicabra. Asimismo participó como hemos dicho, aunque en etapas diferentes, con otro fuentealameño: Juan Ruiz, en el programa televisivo “Cesta y Puntos” a finales de los años 60 con el COPEM Nuestra Señora de las Mercedes de Alcalá la Real, que concursó en los años 67-68-69-71. Licenciado en Ciencias Exactas por la Universidad de Granada, hizo la tesis doctoral “Interpolación de Hermite en varias variables” dirigida por D. Mariano Gasca González en la Universidad de Granada (1980).  Profesor de Análisis Matemático de la Universidad de Granada, ha publicado desde 1980 numerosos Artículos de revistas, Colaboraciones en obras colectivas, Documentos de trabajo/Prepublicaciones y Libros. Sobre todo ha profundizado su estudio en la Matemática Aplicada a la asignación de escaños en los sistemas electorales.

Ceferino Aguilera Ochoa, nació un 13 de septiembre de 1970. Toda su infancia, adolescencia y juventud estuvo muy conectada con la aldea. Estudió y se licenció en la Universidad de Granada, al propio tiempo que en los periodos estivales emigraba a las Costas Catalanas. Hay que destacar de su extenso currículum, que es Licenciado en Filología Hispánica y profesor de Literatura Castellana y Literatura de las Escuelas Profesionales Sagrada Familia de Écija, tiene un Master en Teología, autor de publicaciones de Editorial Algaida, Miembro de la Sagrada Familia de Bordeux y profesor de la Escuela de Teología de Écija. Ha sido nombrado recientemente Diputado de Formación de la Hermandad del Resucitado en dicha localidad. Ceferino es una persona muy vinculada con la cultura ecijana a través de la dirección de varios libros de los Recitales Poéticos  que han homenajeado a grandes escritores ecijanos. Ha publicado el libro “Literatura Universal. Prueba de Acceso a la Universidad” (Algaida Editores. Sevilla, 2011. 303 páginas). El pasado 20 de marzo 2014, fue nombrado Académico Numerario de la Real Academia de Ciencias, Bellas Artes y Buenas Letras “Luis Vélez Guevara” de Écija. El acto, en sesión pública y solemne, tuvo lugar en el Salón de Actos del Palacio de Benamejí, donde el Ceferino pronunció su discurso de ingreso titulado “El lugar de la literatura ecijana”
TEATRO
Como hemos apuntado anteriormente, una buena muestra de nuestra cultura fue la representación a principios de los 70 de obras teatrales con la colaboración de Extensión Agraria (Doña Concha), dirigidas como hemos dicho por Juan de la Cruz Ruiz Aguilera, y en las que intervenían como actores, Francisco Pérez Pérez, quien sustituyó a Luis Aguilera Castillo y que representaba al personaje de Saturnino, Dolores Pérez Pérez, María Expósito Pérez, Antonio Pérez Aranda, Dolores Aguilera Fuentes, Paulina Zuheros Aguilera, Ana Palomino Pareja, Rafael Aguilera Castillo … Esto supuso la participación de los jóvenes en la cultura y la difusión del arte que tienen los fuentealameños para la representación cómica, donde en un escenario improvisado con sacos de abono en la Cooperativa Ntra. Sra. del Rosario, se representó una obra divertida. De ella solo recuerdo (tendría unos 8 ó 10 años) como Saturnino, se quitaba una gorra polvorienta, y golpeaba con ella  sobre una mesa, lo que provocaba las risas entre el público. El dinero obtenido de la venta de entradas de las representaciones que se hicieron en Fuente Álamo y en la aldea vecina de La Hortichuela, se donó para hacer la explanada que hay enfrente de la escuela, con la colaboración de toda la juventud, tal y como indicaba el rulo de piedra para moler yeso que se colocó al fondo y que ponía con letra pintada color naranja “Juvenida” (Juventud Unida). Significó la participación completa del pueblo, junto con el párroco D. Bernardo, que ayudó o sirvió de medio para con la SAFA; no sin los inconvenientes propios que puso el entonces alcalde. Llegó por primera vez a Fuente Álamo un tiovivo, que se puso en funcionamiento en la parte alta de la explanada, con la ayuda de Teodoro Ibáñez, que dada la novedad no llegó a dar muchas vueltas. Se les dijo a los participantes en la obra, que el dinero que se recaudase se duplicaría o triplicaría por la Extensión Agraria y el Ayuntamiento de Alcalá la Real, con lo que se consiguió elevar el muro hasta allanar y cerrar la explanada. Fue uno de los gestos más solidarios de la juventud fuentealameña, y con ello se pudo hacer una zona de ocio y juegos de balón, tan necesitada en aquella época y siendo el referente para varias generaciones posteriores.
Existieron otros precedentes en la representación teatral con los alumnos de la escuela de los años 40 dirigidos por el maestro D. Manuel López. En el Bar de Francisco El Pelón, se representaban teatrillos, participando como actores las hijas de Matías “Candio”,  Aurorita, las hijas de de Juan Pareja (Librada, Enriqueta…), Mariana Pérez, Pedro Pareja Anguita…En unas de las estrofas cantadas, participaba Pedro Pareja y Mariana Pérez y decía así:
 Mariana Pérez replicaba:

Ya verás cuando me ponga,
 mis pendientes y mi collar,
y mis guantes tan elegantes
y mis enaguas todas bordás.

Pedro Pareja respondía:

Todos los chicos del pueblo,
Tienen envidia de ti.
Por llevas la ropa la más salerosa
Que ha salido aquí.

Mariana Pérez continuaba:

Perico, Perico,
si sientes mareos,
Avisa al médico…

MÚSICA
               En el campo de la música, también hemos tenido buenos representantes, como Antonio Castillo Padilla “Caejo” que con su acordeón amenizaba las verbenas y bodas en los años 40 y 50. Juan Antonio Ávila Serrano “El Zorrero” con su guitarra y su esposa Paula, hizo popular aquella canción cuyo estribillo decía:
 “Dentro de este maletín
 tenemos un calcetín,
 un zapato sin tacón,
 garibachi, bachi bon”...
               Un buen batería fue en los años 60 Ángel Moreno Martos, y al clarinete su hermano Mateo Moreno. También encontramos a los hermanos Guardia: Luis “El Guardilla” tocaba el laúd y su hermano  Juan “El Chato”, el saxo.  En el grupo “Reacción” de los años 70 participó como bajista José Antonio Aguilera, quien siempre estuvo vinculado a su tierra. En el grupo “The Dragons”, José López, posteriormente se uniría sentimentalmente con una fuentealameña.
               En el mundo de la trova y de la poesía tenemos que hacer mención a Matías Pérez Lizana, en aquellos años 50 y 60 y posteriormente a Antonio Anguita Montañes.

En este apartado hay que valorar justamente, desde los primeros años del Siglo XXI que se constituyó la Asociación de Vecinos “La Torre de Fuente Álamo”, su labor para organizar diversos eventos de tipo cultural y lucrativo y dar un gran impulso al asociacionismo vecinal.

viernes, 23 de octubre de 2015

EL GRUPO "SIETEMASUNO" FORMA PARTE DE LA HISTORIA DE FUENTE ÁLAMO.




Ana María Pérez es una de las integrantes del Grupo Vocal "Sietemasuno". En este caso le ha tocado llevar la voz cantante del grupo. Siempre estuvo vinculada a nuestra aldea, desde su bautizo en la Iglesia de San Antonio de Padua, y visitándonos con asiduidad,   participando en aquellos actos que se le pidió su colaboración y siempre dejando muy alto nuestra Aldea, que es la suya.

jueves, 22 de octubre de 2015

VILLAS, PUEBLOS, POBLADOS O PARAJES TOPÓNIMOS DE FUENTE ÁLAMO

                 PÁGINA EN PROCESO DE REVISIÓN   


        La denominación de lugares con las palabras “fuente” y “álamo”, nos debe vincular y llevar a conocerlos. Es lo que se llama el hermanamiento entre pueblos. Algunos tienen entre sí algo característico y concreto que les une, pero el lazo principal y general de todos es la fuente y el álamo.

 VILLA DE FUENTE ÁLAMO (MURCIA)






                El primer topónimo de Fuente Álamo, que encontramos por importancia, extensión y número de habitantes es el situado en la provincia de Murcia,en concreto al Sureste de la Península Ibérica y Sureste de la Región de Murcia. Se halla a 126 metros de altura sobre el nivel del mar y dista aproximadamente 35 km de la capital regional. Fuente Álamo de Murcia forma parte de la Cuenca del Mar Menor, separado de las cuencas del Segura y del Guadalentín por las sierras de Columbares, Almenara y Carrascoy. El término municipal de Fuente Álamo de Murcia tiene una extensión de 273 km²…
Es el más conocido de los pueblos nombrados como “Fuente Álamo”. Así, cuando nosotros decimos que somos de Fuente Álamo, sin más,  siempre se nos asimila con este pueblo, entonces añadimos y les decimos que somos del de Jaén. Sus habitantes se denominan con el gentilicio de “fuentealameros” a diferencia de nosotros que somos “fuentealameños”, pero tenemos la suerte de compartir patrona: La Virgen del Rosario.

PARAJE DE FUENTE ÁLAMO (PUENTE GENIL-CÓRDOBA)



Muy cerca de Puente Genil (Córdoba), a tres kilómetros de su casco urbano, se encuentra el paraje de Fuente Álamo. Topónimo con que se designa el lugar que está cruzado por el arroyo del mismo nombre que junto a la feracidad de sus tierras, fue el factor determinante para que hace dos mil años el hombre decidiese asentarse en este ámbito. Es uno de los mejores ejemplos del mundo rural en época romana. Perteneciente, en esa misma época, al convento jurídico astigitano, la villa romana de Fuente Álamo se emplazaba próxima a la desviación del gran camino de la antigüedad, la Vía Augusta hacia Antikaria, (Antequera), y equidistante de dos ciudades importantes en la Bética, Ipagrum, la actual Aguilar de la Frontera (Córdoba), y Ostippo, Estepa (Sevilla)…
Se trata de un paraje donde se ubica también una villa romana rural, similar a la hallada en nuestro Fuente Álamo, pero mucho mejor conservada. Mediante  Decreto 163/2005, de 5 de julio, fue también declarado Bien de Interés Cultural, con la categoría de Zona Arqueológica, la Villa Romana de Fuente Alamo, en Puente Genil (Córdoba), publicado en BOJA Nº144, de 26 de julio de 2005.

MUNICIPIO DE FUENTE-ALAMO (ALBACETE)



Fuente-Álamo es un municipio de la provincia de Albacete, en la comunidad autónoma de Castilla-La Mancha. Se encuentra a 61 km de la capital de la provincia y tenía una población de 2.652 habitantes en 2014 (INE). Los primeros datos concretos que se tienen de Fuente-Álamo se remontan hacia el año 1265, cuando este territorio pertenecía a la localidad de Alpera y era rico en manantiales naturales; de ahí que su nombre primero fuera "Fuentes del Álamo"…
Más información en:
Al igual que nuestro Fuente Álamo, la base económica es eminentemente agrícola. El cultivo ha sido condicionado por el clima (escasez de agua y temperaturas extremas), lo que ha conducido a centrarse en la vid y el olivo.

YACIMIENTO DE FUENTE ÁLAMO (CUEVAS DEL ALMANZORA-ALMERÍA)



 El yacimiento de Fuente Álamo se encuentra ubicado en Cuevas del Almanzora, Almería. Lugar donde se asentaron las comunidades prehistóricas del sudeste peninsular en el II milenio a.n.e. Es la cultura argárica representativa de la Edad del Bronce (1900-1300 a.c.)  Éste es uno de los primeros yacimientos donde los hermanos Siret empezaron a trabajar, de ahí que fuese dado a conocer por ellos mismos en el año 1890, siendo estas acciones arqueológicas una de las primeras realizadas por estos dos eruditos…
Como se puede comprobar se trata también de un yacimiento, pero dos milenios más antiguo que nuestro yacimiento romano.

ALDEA DE FUENTE ÁLAMO (ALCALÁ LA REAL-JAÉN)

Se encuentra a 11,5 kilómetros de Alcalá la Real en dirección sureste, pertenece a la zona de Sierra Sur y es dependiente administrativamente de Alcalá la Real, siendo una de las 16 aldeas que la integran. Está situado a una altitud de 703,8 metros sobre el nivel del mar (zona baja) y de 730 metros (zona del Cerro). Su terreno tiene una inclinación de 20,89%. Su núcleo rural se distribuye y agrupa en la pendiente y falda de un pequeño cerro, que va a caer al Barranco Muriano…
¿Conoces otro Fuente Álamo?

domingo, 4 de octubre de 2015

RINCONES O LUGARES ESPECIALES EN FUENTE ÁLAMO. VI


PÁGINA EN PROCESO DE REVISIÓN

EL TAJO GRAJO

 LA CORONILLA



 


LA BARBERIA DE MANINO